Un plan (casi) perfecto 7 #2
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―Mmmmmm...

Acaricié su pelo y me dejé llevar, disfrutando de la mamada que me estaba brindando Lorena.

Aunque me la chupaba con intensidad, no era igual que cuando había bebido y se comportaba de manera mucho más brusca.

Eso sí, lo hacía igual de bien o incluso mejor, y en cuanto se la metía en la boca, salía su lado más sucio.

―¡Me encanta comerte toda la polla! ―murmuró agarrándome los huevos, tragándosela hasta el fondo sin usar las manos.

Yo la sujetaba del pelo y cuando estaba a punto de correrme, ella se retiró, buscó mis labios para besarme y después se quitó la camiseta, desnudando sus tetas.

―¡Quiero que me folles, nene! ―me pidió apoyando la espalda en el respaldo del sofá y levantó las caderas para quitarse los pantalones―. Ayúdame con esto, joder ―me pidió impaciente y yo tiré de sus ajustados vaqueros, sacándoselos junto con su tanguita.

Se quedó completamente desnuda y acto seguido me obligó a sentarme en el sofá y pasó una pierna por encima de mi regazo, me sujetó la polla con los dedos y se montó encima de mí. Yo no tuve que hacer nada, solo dejar que me follara. Apreté sus glúteos y medio minuto después sentí que ya me corría.

―Mmmm, Lorena... lo siento, lo siento, no puedo más, mmmm, para, sácala, sácala, joder...

―No pasa nada, idiota, ya sabes que el primero no cuenta, vamos, no te preocupes, además, me encanta que te corras tan rápido, eso me pone todavía más cachonda...

―Ufff, joderrrr, joderrrrr...

―¡No te resistas, nene, córrete! ―y me puso las tetas en la cara para que se las comiera, sin dejar de botar encima de mí.

Fue meterme uno de los pezones en la boca y mi orgasmo fue inmediato. Ella me apretó la cabeza contra su pecho y continuó meneando el culo delante y atrás, mientras yo bufaba aplastado contra sus tetazas, escuchando a Lorena ordenándome que me vaciara.

―¡¡¡Síííí, sííííí, córrete dentro de mí, mmmmm, me encanta, nene, córrete dentro de mí, córrete, cabrón!!!

Tuve que sacarme las tetas de la boca porque no podía ni respirar y me recosté hacia atrás tratando de coger un poco de aire. Lorena se mecía muy despacio, todavía con mi polla dentro de ella y cuando terminé de correrme, se puso de pie y luego se arrodilló delante de mí, para volver a chupármela.

―¡Ahora vas a follarme en condiciones!, ¡estoy cachondísima! ―exclamó metiéndose una mano entre las piernas, masturbándose delante de mí.

Fuimos hasta su cama y allí me la follé otras dos veces más. Y después, desnudos, exhaustos por el esfuerzo y tumbados bocarriba, Lorena apoyó la cabeza en mi brazo y recorrió mis abdominales con sus dedos.

―Me encanta estar así contigo, eres guapísimo...

―A mí también me gusta mucho.

―¿Mañana vienes o has quedado con los colegas?

―Había quedado, pero... como quieras...

―No, tú haz tus planes, no te preocupes.

―¿Puedo venir antes y estar un rato contigo por la tade?

―¡Qué cabrón eres!, quieres venir, follarme y luego irte de fiesta con los amigos, ¿no?

―Lo siento, dicho así suena un poco...

―Pues claro que puedes venir, tonto, te estaba vacilando, es más, quiero que vengas... parece mentira que todavía no me conozcas, y bueno, ya que tú te vas con tus colegas, pues quedaré también con mis amigas...

―Sí, por supuesto.

―Ah, no quiero que te quedes pensando en lo que me preguntaste antes, para que no te quede ninguna duda, solo quiero que sepas que tú follas mucho mejor que Juanlu, te lo aseguro... y ahora, vamos a dormir, estoy destrozada...

No tardó ni un minuto en caer rendida sobre mí. Y yo no sé lo que me pasaba, pero después de correrme tres veces, seguía erecto como un semental bajo las sábanas, y diez minutos más tarde, me moví un poco para que Lorena cambiara de posición.

Se giró dormida hacia el otro lado y yo cogí el móvil de la mesilla.

Al entrar en el Instagram, vi que tenía otro privado de Lucía.

No habíamos vuelto a quedar en persona, pero seguíamos hablando por la mensajería privada de la aplicación desde que ella me escribió el día del cumpleaños de Lorena.

Me sentía mal por hacer eso a sus espaldas, y es que mi chica podría ser muchas cosas, pero lo mejor que tenía era su sinceridad.

Y allí estaba yo en su cama. Desnudo. Escribiéndome con mi ex.

Tampoco es que habláramos todos los días, ni mucho menos, ni estábamos tonteando ni nos habíamos planteado quedar, pero Lucía ya sabía que yo estaba saliendo con Lorena y ella me había confesado también, que se estaba viendo con un chico, con el que llevaba casi medio año de relación.

Nos contábamos nuestros planes de fin de semana, lo que habíamos hecho, cosas así, por lo que yo tampoco le di mucha importancia a eso.

Lo veía como una tontería.

Y antes de apagar el móvil, revisé el whatsapp, el correo y entré en X. Me sorprendió que tuviera un mensaje de una cuenta que no conocía, pero que me había agregado como seguidor. Parejitabierta98.

Hola, somos una pareja de Barcelona, hemos visto que te gusta el mundo liberal y X nos ha recomendado tu cuenta, porque compartimos unas cuantas en común.

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