76 Un par de días
Eso era todo lo que quería. Que la conocieran como buena.
No como víctima, ni como superviviente, ni como símbolo dealgo más grande. Una buena persona a la que le gusta la gente.
Sonreí, porque ya lo sabía. Antes de conocer su historia,
antes de la guerra, antes del norte, antes de seis años, conocí enLeópolis a una chica con la que era fácil hablar. Resulta queesa era toda la verdad.
Era suficiente.