Un par de días 67 Capítulo Q u i n ce
63%

67 Capítulo Q u i n ce

Una maleta

N a d i y a

⋄

Me desperté porque el teléfono no paraba.

Vibraba contra la mesa de madera junto a mi cama, untraqueteo largo e insistente, luego otro, y otro, como si unpequeño insecto furioso hubiera quedado atrapado dentro dela pantalla.

Todavía estaba oscuro. Recuerdo que pensé quedebía de ser un error.

Nadie me escribía a esa hora. Extendí lamano sin abrir los ojos y lo busqué a tientas.

Había cuarenta y tres mensajes.

No recuerdo haberlos leído. Recuerdo solo la sensación,

que todavía no era miedo, sino la sensación fría y plana de unsuelo que se inclina bajo los pies. El nombre de Katya arriba,

en mayúsculas. Luego otra amiga. Luego un chat de grupoen el que había olvidado estar, todo moviéndose demasiadorápido para leerlo. Y debajo, de él, el último de muchos, escritouna hora antes: ¿Estás despierta? Por favor, dime que estás bien.

Escríbeme cuando veas esto.

Entonces oí a mi madre en el pasillo.

No gritaba. Eso fue lo que me asustó. Mi madre es unamujer que grita por un vaso de leche derramado. Aquellamañana se quedó en el umbral de mi cuarto con la bata puesta,

el pelo suelto y el rostro del color del papel, y dijo muy bajito: