52 Un par de días
No sabía que recordaría aquella tarde años después, enun país frío, en un piso pequeño, en una noche en quemás necesitaría recordarla.
No sabía que cuando el mundocambiara, y yo lo perdiera casi todo, aún tendría la luz de lalámpara, y los adoquines, y el sonido de dos pares de pasosacompasados sobre las piedras.
Solo sabía que durante unas horas, en una ciudad quetodavía estaba entera, me habían acompañado a casa.
Y fue lo mejor que me había pasado nunca.