15 Capítulo C u a t r o
Bajo la manta
N a d i y a
⋄
Su mensaje llegó a las diez y once.
Sé la hora exacta porque llevaba un rato mirando el reloj,
fingiendo que no lo miraba. Estaba tumbada en mi cama conel portátil abierto en una clase que no leía, y el teléfono bocaarriba en la almohada, a mi lado, como un animalito paciente.
Cuando se iluminó, hice lo que haría cualquier veinteañeraseria. Lo dejé ahí. Conté despacio hasta treinta. Luego lo cogí.
«Hola. Espero que no sea raro. Fue un placer conocertehoy.»Eso era todo. Sencillo, educado, algo rígido, el inglés dealguien que había revisado cada palabra. Casi podía verlosentado en algún lugar con el teléfono entre las dosmanos, conmiedo de pulsar enviar.
Me quedé sonriéndole al techo durante demasiado tiempo.
Después escribí algo corto y despreocupado, y lo borré, yescribí algo más largo y más cálido, y lo borré también, y alfinal envié el primero.
En menos de un minuto me contestó.
Así fue como empezó. Sin fuegos artificiales. Sin discursos.
Con dos personas escribiendo y borrando en la oscuridad,
cada una con miedo de parecer demasiado ansiosa.