Un error a medida 41.
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¿Has hablado con Curro?

Más o menos… me ha dicho que lo olvide y que él está bien y eso.

¿Pero le has aclarado que no quieres nada?

No ha hecho falta.

Tía, claro que hace falta. Así dejas que se haga ilusiones!!

Es que me parecía tan horrible decirle algo en plan NO ME GUSTAS, que he dicho…

Iré pasando de quedar con él hasta que se dé cuenta de que no hay feeling, y punto.

Me parece que te va a explotar en la cara…

O puede que no, y le ahorro una conversación en la que se sienta como una mierda.

Llevo mirando la conversación con Blanca por lo menos un cuarto de hora, el mismo que lleva sin contestarme. No sé si es que al final ha cedido o todo lo contrario, pero supongo que ya no quiere hablar más del tema.

También puede que esté bien metida hasta el fondo en esa pestaña del WhatsApp porque hay un mensaje sin leer que sí que me da bastante miedo.

Y no es de otro que de Nando. Tengo que reconocer que si algo tiene de bueno toda la movida en la que me estoy viendo envuelta últimamente es que me estaba ayudando a olvidarme por completo de él.

El mensaje es simple, un ¿Cómo lo tienes esta semana para ese café, Elenita?

Le agradezco el Elenita , en serio. Si no lo hubiera incluido en la pregunta, puede que ya le hubiera dicho que sí. Aunque evitarlo durante unas horas y después aceptar de todas maneras seguiría siendo una pedazo de mierda, no lo voy a negar.

Soy un mar de dudas.

Por un lado, todo el mundo acaba quedando con su ex.

O al menos no tengo gente en mis círculos cercanos que no lo haya hecho.

Al menos, un par de recaídas, un par de errores…

no sé. En el caso de Nando, lo nuestro terminó cuando él se mudó de ciudad, por lo que me facilitó mucho las cosas en ese sentido.

Ahora que ha vuelto a Madrid, me pregunto si esto será como la continuación de la ruptura, una etapa en la que quedamos, follamos y luego yo lo vuelvo a pasar fatal.

Suspiro. A veces me gusta dedicarme los suspiros a mí misma, aunque no haya nadie para apreciarlos. Como si me diera un abrazo mental.

Me hubiera encantado poder usar el método de la última vez para ignorar a Nando, pero no creo que a estas alturas de la película a Marco le parezca bien que le hable como si nada para echar un polvo.

De hecho, si hago como que no ha pasado nada, es probable que piense que estoy aún más loca de lo que ya ha comprobado que estoy.

Estoy tumbada boca abajo en la cama, intentando dormir. Aunque estar con el móvil evidentemente no es la mejor estrategia, eso está claro.

En mi planteamiento, en realidad tengo dos opciones con Marco: una, pasar de él y olvidarme de todo, asumiendo que lo del Proyecto Tóxico le va a parecer fatal y se va a sentir utilizado.

La otra es contárselo, porque hay una posibilidad mínima de que solo se enfade un poquito y no lo acabe perdiendo del todo.

Y aunque no me gusta nada la confrontación, sigo pensando en él muchas veces al día, así que supongo que él sí que me gusta lo suficiente como para decirle la verdad.

Además, tiene el bonus de que si quedo con él, es menos tiempo que tengo para ceder y quedar con Nando. Todo ventajas.

Me crujo los dedos de la mano derecha antes de buscar a Marco y teclear:

Tengo que hablar contigo, ¿mañana podríamos vernos?

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