Un cheedar para morirse ( Misterios En La Quesería 1) Capítulo veintidós #2
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Capítulo veintidós #2

—Tal vez Birdie tuviera un motivo para matarlo relacionado con la granja de sus padres, pero Guy habló de secretos. ¿Qué secreto tendría sobre ella? ¿Y por qué decidiría esa noche de repente agarrar uno de mis cuchillos de queso y matarlo?

—Quizá tuviera que ver con el secreto de Guy, con su aventura —añadió la señora Schultz—. ¿Podría haber estado liado con Birdie?

—Birdie dijo que lo conoció en el instituto. Es muy habitual que la gente retome los romances de su juventud —dije—. Señora Schultz, ¿recuerda que Guy y Birdie salieran juntos en esa época?

—Yo me mantenía al margen de ese tipo de dramas —contestó.

—¿Y Vivian? —sugirió Baz—. Su panadería es uno de los pocos establecimientos que Guy no tocó. Tal vez esa fuera la razón…, que tuviera una aventura con ella.

No había tenido en cuenta a Vivian, pero ahora que Baz lo decía, contemplé esa posibilidad. Ella era el prototipo de la bibliotecaria con gafas sexy : bajo su pañuelo y su delantal había una mujer fogosa. Por lo que yo sabía, no mantenía ninguna relación sentimental con nadie.

—Solo hay un problema con esa teoría —añadió la señora Schultz—: Guy le dio dinero a Derrick para que guardara el secreto. E incluso escribió un artículo de retractación.

—Tiene razón, señora Schultz. No tiene sentido que precisamente él contara ese secreto ahora —reconocí.

—A menos que hubieran roto —replicó Archie—. En esos casos, puede pasar cualquier cosa. Una vez rompí con una chica del instituto y dijo cosas horribles de mí.

—Hay una línea muy fina entre el amor y el odio —añadió Baz.

—Bien visto, Archie. Podrían haberse peleado después de que Cuy le pagara a Derrick.

—Lo pensé más detenidamente—. Pero el artículo que leí ayer en la Gaceta de Glen hacía referencia a «su mujer, de la cual vivía separado», es decir, que el divorcio aún no se ha ejecutado.

Si se hubiera revelado su aventura, aún le habría dañado económicamente.

—Muy bien. ¿Y qué pasa con Hope? Ella también estuvo aquí —dijo Baz—. ¿Habrían sido ella y Guy…?

—Qué va. Yo lo sabría —insistió Archie—. Hablamos mucho. Además, Willa dijo que Guy ni siquiera la miró cuando habló de secretos. ¿No es así, Willa?

—Sí, es verdad. Creo que si algo hubiera pasado entre ellos, Hope se hubiera mostrado incómoda al verlo en la tienda, pero su única preocupación parecía ser hablar con Vivian.

—Por el bien de Archie, me aferré a cualquier cosa que la eximiera de ser sospechosa.

Tampoco mencioné su proximidad a las cestas de regalo donde estaban los cuchillos de queso.

—Perdona, Arch —se disculpó Baz—. Un tío mayor y rico, una chavala joven… Pensé que tal vez…

—Hope no. —Archie se cruzó de brazos—. Su madre le dejó en herencia la panadería cuando cumpliera los veintiuno, así que será suya este verano. No necesita el dinero de nadie. Y, de todos modos, ella nunca haría algo así.

—Lo siento, colega. No quería ofenderte. Lo he dicho por decir.

La postura rígida de Archie se relajó con la disculpa de Baz y ambos se chocaron los puños en señal de perdón.

La señora Schultz contó con los dedos.

—Si Guy no tenía conexión con Hope, si este asunto no tiene nada que ver con su aventura y si seguimos descartando a Derrick por tener una coartada, ¿quién nos queda?

Todos nos miramos a sabiendas de la respuesta, incluso antes de que Baz la dijera.

—Roman.

Detestaba esa conclusión. Roman: el mismo que me mintió sobre quién era su familia.

El mismo que pudo haber hecho algún tipo de trato con Guy que luego no cumplió.

El mismo a quien el detective Heath había interrogado por segunda vez un rato antes.

El mismo que se cercioró de que Guy no revelara el secreto aquella noche.

Traté de separar esos hechos de la corazonada que me decía que era inocente. ¿Debía confiar en mi instinto? ¿O creía que era inocente simplemente porque me gustaba?

—Dios, no quiero ni pensarlo —dijo la señora Schultz.

—Ni yo —coincidió Baz con desánimo—. Siempre ha sido un chico muy majo.

—Preferiría que fuera Derrick —añadió Archie—. Habría apostado por él.

—Me imagino a Derrick escribiendo la nota. No tuvo ningún problema en amenazarme cuando dije que le iba a contar al detective Heath lo de la aventura de Guy. —Todavía me entraban escalofríos solo de pensarlo.

—Entonces, ¿aún cabe la posibilidad de que fuera él? —preguntó Archie con tono esperanzado.

—Supongo que sí. No podemos descartar a nadie con seguridad. Esta recreación me ha hecho recordar más cosas de las que pensaba, pero todavía quedan muchas preguntas sin respuesta.

—Como, por ejemplo, ¿qué pasó antes con Vivian? —sacó a colación la señora Schultz.

—No cabe duda de que estaba evitando a Birdie. Ambas se llevaron bien durante la clase de elaboración de queso, así que no lo entiendo. Puede que no fuera nada… Vivian dijo que tenía que volver rápido a la panadería porque Hope quería venir a la caza del queso.

—¿Volvió corriendo por Hope? —Archie pareció sorprendido.

—Eso dijo. ¿Por qué?

—Cuando Hope quiere algo, su tía suele hacer lo opuesto.

Al menos, eso es lo que dice Hope. Por ejemplo, cuando quiere un día extra de descanso, Vivian hace todo lo posible para que justo ese día haya algo especial en la panadería y Hope no pueda tomárselo libre.

Hope dice que su tía siempre quiere controlarlo todo.

A partir de mi conversación con Hope, había deducido que no entendía bien la responsabilidad que conlleva tener un negocio propio, así que tomé con pinzas lo que Archie acababa de decir.

—El pasado otoño trabajé allí durante unas semanas, porque había una gotera en el tejado.

Tuve que quitar el suelo y ponerlo nuevo, y arreglar algunas paredes —dijo Baz—.

No me gusta nada hablar de mis clientes, pero por lo que vi, Vivian era bastante dura con ella.

En varias ocasiones Hope ayudó con los tabiques de su apartamento.

Me sorprendió lo bien que se le daba y las ganas que le ponía, pero Vivian solo quería que estuviera en la panadería, aunque no hubiera clientes.

—Vivian aún la trata como si tuviera que decirle todo el tiempo lo que debe hacer. Hope debería tener más autonomía —dijo Archie.

No quise decirle a Archie que Hope debía sentirse afortunada de que Vivian velara por ella y por su negocio, sobre todo si iba a hacerse cargo de la panadería en breve.

Eso era algo que Hope tendría que descubrir solita.

Yo atribuía el comportamiento de Vivian al profundo amor que sentía por su sobrina.

Hope había venido a la caza del queso después de que Vivian regresara a la panadería; no parecía que Vivian hubiera mentido sobre el motivo de su marcha.

Aun así, pensé que valdría la pena preguntarle por su reticencia a encontrarse con Birdie.

—Archie, ¿por qué no me dejas que mañana a primera hora vaya yo a recoger el pan? —dije.

—Entonces, ¿no te das por vencida? —contestó Archie a sabiendas de por qué quería ir yo a la panadería.

—Ni pensarlo.

Como ya había oscurecido, Baz se ofreció a meter la bicicleta de la señora Schultz y el monopatín de Archie en la parte trasera de su camioneta y llevarlos a casa. Terminé de fregar los platos y subí a mi apartamento.

Tenía que admitir que no me sentía tan valiente como trataba de aparentar.

Cualquier otro día tan ajetreado como ese, habría estado tan desesperada por meterme en la cama que me habría lavado los dientes, habría pasado de la rutina de belleza nocturna y habría caído como un tronco.

Pero esa noche no. Me dirigí al salón con mi almohada favorita y trasladé la pecera de Loretta a mi mesa de centro provisional.

Me acurruqué en el sofá con la manta de mi abuela por encima, dispuesta a poner una de mis películas en blanco y negro favoritas, como Rebecca o tal vez alguna de Hitchcock.

Sin embargo, Trinchado ya estaba en la cola y, como había despertado a Loretta, empecé a ver una serie de episodios antiguos sobre el Torneo de Campeones.

Además, no me apetecía ver hombres guapos en traje que me recordaran al detective Heath.

—Tienes buen gusto, Loretta. Ted Alien es una monada.

Mira qué cara de pena pone cuando tiene que cargarse a un concursante.

Me pregunto si sentirá algún remordimiento.

Cuando duerme tiene que oírse a sí mismo decir: «¡Estás acabado!

». Seguro que se siente fatal. Me pregunto si Heath se sentirá también mal cuando «hace su trabajo».

Me quedé dormida en el sofá y soñé que estaba a punto de besar a Roman cuando Heath se interpuso entre nosotros y le dijo que estaba acabado.