¡QUE ME CASOOOOO!
Definitivamente, estamos locos. Por no hablar que yo soy una montaña rusa de emociones.
Esto cada vez se va haciendo más y más real. No tenemos ni veintiocho años y ya nos vamos a casar y a tener una niña. Es muy fuerte.
Pero... ¿qué hay de normal en nuestra relación?
Youssef y Luisa, los tíos de Adrián, tienen un amigo, Felipe, que es notario. Hablamos con él hace unos días y nos informó de todo. Está claro que para que sea algo rápido, la mejor opción es tramitarlo directamente ante notario. Y eso es lo que vamos a hacer.
Felipe ha accedido a abrir el expediente matrimonial y llevar a cabo nuestro enlace.
Nos casamos el viernes 11 de septiembre de 2026.
O sea que nos casamos en dos semanas.
Esto es una locura, pero ¡qué locura!
La semana pasada fue el veintisiete cumpleaños de Adrián.
Fuimos a celebrarlo a casa de sus padres con toda su familia y amigos.
Aunque a él no se lo dije, esa mañana, cuando me levanté, no me encontraba del todo bien, pero me dio igual.
Puse todo de mi parte por disimularlo y que ni él ni nadie se enteraran de nada.
Nada iba a fastidiarle el cumpleaños a mi novio prometido.
Hace unos días también fui de tiendas con Azahara y Keira.
Necesitaba comprarme un vestido para el gran día.
No buscaba un vestido de novia al uso, con que fuese un vestido mono me valía.
Tras varios intentos fallidos, casualmente me llevaron a una tienda, Divas y Radiantes.
Resulta que la madre de Azahara es amiga de Alma, la dueña, y al contarle mi historia la mujer tuvo claro que quería regalarme el vestido.
¿Te lo puedes creer? Aunque me costó un rato porque me daba vergüenza, acabé aceptando.
Alma me sacó vestidos maravillosos y, tras probarme varios, di con uno que les hizo llorar a todas, a mí también. A eso lo llamo yo solidaridad, jajaja.
Es un vestido blanco precioso, en el que cabemos mi tripa de embarazada y yo. Lo dejamos allí para que le hicieran un par de arreglos, porque lo arrastraba demasiado y no lo quiero pisar. Volveremos la semana que viene para probármelo y revisar que todo esté bien.
Esta tripa cada día está más grande y pesa más. Voy a salir embarazadísima en mis fotos de boda.
Se nota que ya queda poco más de un mes para que Roma esté con nosotros.
¡Qué ganas de verle la carita!