Un beso al aire Me he pasado todo el fin de semana en casa.
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Me he pasado todo el fin de semana en casa.

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El viernes me levanté algo cansada, pero me di una ducha y tiré adelante con el día. Cuando me levanté el sábado, percibí que mi cuerpo me estaba pidiendo que parara. Y así lo hice. Decidí que iba a ser uno de esos fines de semana para descansar y recargar fuerzas sin hacer prácticamente nada.

Pero nada, parece que no hay manera.

Intento tomarme con filosofía y buen humor el hecho de que Ariadna esté en mi casa. Pongo todo de mi parte, incluso diría que estoy acrecentando mi paciencia a base de ver cómo deja las cosas donde no tienen que estar. Pero lo que me ha hecho hoy ya es el colmo.

Mira que ayer, cuando comentó que se iba de fiesta, se me cruzaron mil pensamientos por la cabeza. Pero no le dije nada. El día en que la dejé quedarse decidí que debía confiar en ella. Lo que no quiere decir que sea fácil.

Ayer salió, lo que me parece bien. ¿Preferiría que buscase trabajo antes que salir de fiesta? Sí, pero vamos poco a poco.

El problema ha venido cuando hoy me he levantado con un extraño en casa. Me parece genial que salga a divertirse, pero que traiga a gente que no conozco... Por ahí sí que no paso. No digo que el chico tuviera nada de malo, no lo sé, pero es mi casa. Y me gusta decidir quién entra y sale de ella.

Ariadna no lo ha entendido. ¡Qué raro! Se ha enfadado, me ha echado cosas en cara... Le ha faltado ponerse a patalear. Pero me da igual cómo se ponga, le he dicho que no quiero que traiga a sus ligues. No a mi casa.

Después de reprocharme que yo sí puedo hacerlo y ella no, incluso al rato me ha amenazado con que a partir de ahora, cuando quiera pasar la noche con un ligue, no vendrá a dormir. No le puedo decir nada al respecto, es su vida. Que haga lo que ella quiera, pero no en mi casa.

Por cierto, hablando del rey de Roma: el viernes me escribió Adrián. NO le contesté.

¿Es que no pueden dejarme simplemente tranquila?

P. D.: Parece ser que Azahara y Keira están liadas. Espero que les vaya bien, porque no quiero estar metida en medio de nada. Las dos son amigas mías.