¡Qué duro es volver a la rutina!
La verdad es que me quejo de vicio porque, salvo un par de urgencias, el trabajo ha estado bastante tranquilito. Por las noches llego tan cansada a la cama que ni me he acordado de pasarme por aquí. Pero vamos, tampoco hay mucho que actualizar.
Desde que volvimos a la clínica atiendo muchas llamadas para pedir cita para traer cachorros a consulta o a vacunar.
¡Cómo se nota la Navidad! Espero que todas las personas que hayan regalado animales estas fiestas lo hayan hecho con conciencia.
Que parece que aún hay mucha gente que no se da cuenta de que no es lo mismo regalar un peluche de Peppa Pig que un animal. No tienen absolutamente nada que ver.
No saben el trabajazo que es criar, cuidar y educar a un cachorro. Así pasa que luego lo tienen y a los cuatro días ese ser vivo no se convierte en más que una molestia para ellos.
Odio a esa gente. Ojalá usasen más el cerebro y no hiciesen las cosas por el impulso y el capricho del momento.
Cambiando de tema. Esta semana vinieron Keira y Adrián a la clínica. No me hizo gracia verle la cara, PERO me trajeron el vestido. ¡Está como nuevo! Increíble, Zulema es mágica.
Azahara también estaba esa tarde. ¿No va la tía y, tras pasar solo unos minutos con él, me dice que yo a ese chico le gusto? JAJAJA.
Está claro que Aza tiene el radar roto en mil pedazos. No puede estar más lejos de la realidad.
¡AH! Hace días vi la película FRANKENSTEIN . Fíjate que a mí la fiebre por Jacob Elordi me daba igual. Incluso no llegaba a entenderla. Pero ahora... podría decir que estoy entrando en ella. ¿He necesitado verlo caracterizado de monstruo para que llamase mi atención? Posiblemente.
Ayer me salió el tráiler de Cumbres Borrascosas en Instagram, su nueva peli con Margot Robbie, y reconozco que me cautivó.
Por cierto... Ariadna ha vuelto. Me ha escrito por WhatsApp. ¿Qué querrá?
No me apetece pensar en eso ahora. Te mantendré informado.