Un beso al aire Vale. Hoy he hecho algo que está fatal.
12%

Vale. Hoy he hecho algo que está fatal.

​​

​​

Le he mentido a Keira.

Sí, ya sé que mentir es horrible, que no hay que hacerlo, que sienta muy mal cuando te mienten a ti, pero ¿qué querías que hiciera?

El día que fui a comer cocido —¡QUÉ COCIDO!

— a casa de sus padres, Zulema me preguntó cómo iba a pasar las Navidades y cometí el error de ser sincera.

A veces olvido que el único lugar en el que puedo ser cien por cien sincera es aquí, porque en la vida real has de tener en cuenta si merece la pena o no.

Le conté que desde que el tío Juanjo no está, las paso sola. La mujer puso el grito en el cielo. A ver, sé que suena duro, pero después del primer año como que me he acostumbrado. No me queda otra.

Desde que estoy sola no suelo celebrar Nochebuena y Reyes.

Y lo que hago en Nochevieja es comprar cualquier cosa de cena y, lo más importante, helado de pistacho.

Es mi sabor favorito. Es una de esas noches en la que merezco tener mi postre preferido esperándome en el congelador.

Después de cenar, me tumbo en el sofá con la manta y veo una de mis comfort movies , esas películas que he visto trillones de veces y que nunca me cansaré de volver a ver.

Conozco la trama, me sé los diálogos prácticamente de memoria. .., pero me da igual.

Son un lugar seguro al que regresar una y otra vez. Las disfruto cada vez. Hay días en los que lo único que me pide el cuerpo es eso. Y se ha de hacer caso a eso que dicen de «el cuerpo es sabio», ¿o no?

De hecho, este año había pensado empezar el año viendo Noche de fin de año . Empezar el 2026 viendo una peli en la que sale Zac Efron me parece un muy buen plan.

Pero está claro que para los padres de Keira que pase las Navidades sola no es una opción.

Por más que les he dicho que no hace falta, no ha habido manera.

Total..., he cedido. Creo que rechazar más de tres veces su oferta no está bien, tampoco quiero quedar como una antipática ni una desagradecida.

En el fondo lo único que hacen es demostrarme que se preocupan por mí más que yo misma.

Iré a cenar y luego, tras las uvas, ya se me ocurrirá algo para irme. No quiero sentirme una completa intrusa en su celebración familiar.

Y te preguntarás en qué he mentido. Le he dicho a Keira que pasaré la Nochebuena con Azahara y su familia.

Eso solo es una mentira piadosa, ¿verdad?