Araceli
Y, en ese momento, ambas se sentían impotentes. No podían hacer nada más que retorcerse las manos y rezar.
—Todo irá bien —dijo Luis en inglés.
—¿Cómo puedes estar tan seguro?
—Eso no lo sabes —replicó Claire desde el asiento trasero antes de volver a quedarse en silencio.