16. EL FUTURO
EL FUTURO
Delilah
Conocer a Declan y pasar tiempo con él había dado alas a esa idea futura de construir una escuela de interpretación para niños.
Desde que había leído el guion de Ronan, entendí que el aspecto más importante de la historia era la relación entre madre e hijo.
Por eso me había acercado tanto a aquel niño.
Por eso estaba ayudándolo en el proceso de actuar por primera vez delante de una cámara.
Por eso era tan importante para mí que Declan lo viviera como un juego, una jornada divertida, en lugar de un trabajo con presión y premura.
Por eso y porque así yo también lo disfrutaba.
Ese niño era la persona más avispada del planeta y aquello me mantenía en movimiento de una manera bastante demandante.
—El caballo se movía así, ¿verdad, Lilah? —quiso cerciorarse él con sus mejillas cubiertas de pecas.
—Justo. Aprendes muy rápido.
Observé el tablero de ajedrez que teníamos delante. Declan también era inteligente, según se podía apreciar por sus últimos movimientos. Deslicé uno de mis peones por las casillas para volver a cederle el turno a mi contrincante.
—Ayer le pregunté a mi madre si tú podías ser mi segunda madre, ¿sabes?
Me reí. Porque aquel chico era todo un portento.
—¿Y qué te dijo?
—Que si tú estabas conforme podías ser incluso la primera.
—Me reí a carcajada limpia mientras él aprovechaba para hacer su próximo movimiento—.
Mira, acaba de entrar el director. Te está mirando, aunque intenta disimular hablando con Abby.
¿Es verdad eso que me contó mi madre de que antes estabais juntos?
Casi me reí de nuevo. Porque la cara de Declan era una mezcla entre tener estiércol como plato principal y pasar veinticuatro horas recogiendo basura de un vertedero.
—Dile a tu madre que de eso hace muchísimo tiempo —logré responder, tragándome la sonrisa—. Él es tu director y el jefe de todo esto. Hay que respetarlo.
—¡Lo respeto, Del! —exclamó él con los ojos muy abiertos—. Pero me pone muy nervioso cómo te mira siempre. Me parece que sigue colado por ti.
—Jaque mate, Declan —le informé.
—¡¿Qué?! —Su grito repentino llamó la atención de todos los que estaban a nuestro alrededor.