28. TAN SOLO EXISTIR
TAN SOLO EXISTIR
Ronan
Actuar era el instinto en su estado más puro. Era abandonarse a las sensaciones. Que estas se te desbordaran por los poros de la piel. Era vivir otras vidas. Era entender al ser humano. O no comprender nada.
Actuar era dar rienda suelta a tus propios sentimientos. Dibujar con la punta de los dedos. Era como no sentir miedo. Era oler, tocar, oír, saborear. Y sentir.
Otra vez sentir.
Era ver con ojos ajenos. Y con los propios. Actuar era ser. Y hacer.
Actuar era un destello. Una estrella fugaz. Un juego de niños.
Actuar era escuchar.
Ante todo, escuchar.
Y lo único que yo quería era escucharla a ella .