CUENTOS PARA SIDNEY
CUENTOS PARA SIDNEY
Brillar
Cuando era pequeño, mamá me contó su teoría sobre las estrellas.
Me dijo que el cielo es como un espejo y que las estrellas son el reflejo de las personas que habitan en la tierra.
Que esas luces que iluminan el firmamento por las noches no vienen del espacio, sino de nosotros.
Que son nuestras. Que las tenemos dentro.
Yo me lo creí sin hacer preguntas. Por entonces no tenía más de cinco o seis años y a esa edad todo lo que decía mamá para mí era verdad.
Su idea me pareció tan lógica como que el cielo era azul.
Hoy en día todavía lo pienso, lo de que somos como las estrellas: seres pequeños que parecen uno más hasta que alguien los mira con los ojos adecuados.
Supongo que eso es lo que quería enseñarme. La importancia de encontrar a alguien que sepa mirar, que sea capaz de ver todo lo bueno que tienes dentro. Alguien que te mire y sienta que brillas.