Consecuencias III
Consecuencias III
Nash, que solía ser muy reservado, no podía contenerse cuando hablaba con Eleonor.
Charlaban durante horas y él siempre se descubría compartiendo datos sobre sí mismo que nunca le había revelado a nadie.
Con ella nada se limitaba a un «esto no me gusta», sino que había un porqué, un origen, unas consecuencias.
Secretos que no eran secretos, pero que aun así ninguna otra persona sabía.
Quería que Eleonor lo conociera, quería explicarle cada detalle de sí mismo y que ella hiciera lo mismo: descubrir sus gustos, sus experiencias, sus manías, todo lo que conformaba su persona.
Cuando se trataba de Eleonor, Nash quería cada detalle.