U-Delivery: Pedido confirmado. Pero no como imaginas Capítulo 10 El cómo y el cuándo no se incluyen en el precio #3
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Capítulo 10 El cómo y el cuándo no se incluyen en el precio #3

No sé qué pretendía haciendo eso, pero en respuesta a tal atrevimiento, yo lo miraba fijamente, con los ojos entreabiertos y el ceño fruncido, mientras pensaba en lo maravilloso que sería mi futuro novio y en lo desgraciado que era él.

Podía leer su cara de confusión cada vez que lo miraba así, y eso me animaba a hacerlo con más intensidad. Si llego a tener el poder de un jedi , David hubiera acabado pulverizado en la primera ronda de miradas.

Después del maratón de citas nocturnas y lo descompensada que me sentía por la falta de sueño, decidí trasladar los encuentros a la pausa para el café en la oficina, con el fin de optimizar resultados.

Como podéis comprobar, no hay nada como una obsesiva compulsiva para conseguir objetivos con rapidez.

Para mi cita diurna, escogimos al primo de nuestra compañera Antonia. Fue la primera vez que nos saltamos las reglas establecidas: nada de chicos del círculo cercano. Por aquello de desaparecer en la sombra después.

La verdad es que yo no estaba muy contenta con ese cambio en las normas, pero no teníamos alternativa; ya habíamos agotado todas las opciones decentes y medio decentes de la aplicación.

Ese encuentro en concreto fue bastante bien: esto sí, esto no. Pero todos eran rasgos que ya había incluido en La Lista . No pude añadir nada nuevo.

Y al contrario de lo que pueda parecer, eso era una buena noticia.

—Creo que por fin la tenemos —le dije a Enzo en voz baja, al volver a la oficina.

—¿Estás segura?

—Sí, La Lista está finalizada —respondí mientras esbozaba una pícara sonrisa.

—¡Hay que celebrarlo! ¿Pizza y birras?

— Of course, my friend.

De camino a casa después del trabajo, Enzo y yo fantaseamos con cómo conocería a mi hombre perfecto:

—Estáis en el supermercado y los dos vais a buscar vuestro postre favorito.

—No, hombre, más romántico. Voy de viaje y tenemos asientos contiguos en el avión. Él nota al instante una poderosa atracción hacia mí y, para acercarse, me pregunta por el libro que estoy leyendo…

—Espera, si tú no lees —me interrumpió Enzo.

—Mierda, tengo que empezar a hacerlo.

Como veis, había pasado demasiadas noches consumiendo comedias románticas. Aunque, todo hay que decirlo, nos lo pasamos en grande evocando los posibles escenarios.

El cómo y el cuándo no se incluyen en el precio

Pensar en las infinitas posibilidades que ofrece U-Delivery para preparar tu plato es como reflexionar sobre la técnica de flameado de la Antártida: inútil, porque ni siquiera existe. Es más, puede restarle sabor a la experiencia.

Imagina que tienes antojo de un tiramisú exquisito, como el que comiste en aquella trattoria italiana que te dejó sin palabras. Decides que tu pedido debe venir exclusivamente de ese restaurante y de ningún otro.

Pues tengo noticias para ti: U-Delivery no solo trabaja con ese restaurante, sino que también colabora con un chef que ha ganado premios internacionales por su versión mejorada del tiramisú.

¿El matiz? Si decides cerrarte a cualquier otra opción, podrías perderte algo incluso más delicioso.

Esa insistencia puede ralentizar tu pedido y limitar lo que estás dispuesto a recibir.

La lección es simple: no te obsesiones con el cómo.

Deja que U-Delivery encuentre la mejor forma de traerte lo que quieres.

Esa parte no te corresponde. Puedes centrarte en aquello que te ilusiona y en el sentido que tiene para ti: quizá para celebrar un logro, disfrutar de un momento contigo mismo o compartirlo con alguien especial. El resto, déjaselo a ellos.

Ahora, hablaremos sobre el plazo de entrega. Muchos lamentáis que U-Delivery no disponga de envío exprés. A todos nos gustaría que el servicio fuera casi instantáneo, pero nada de lo que hace esta empresa se rige por razones arbitrarias. El tiempo de espera obedece a un propósito.

Pongamos que eres una organizadora de bodas y encargas un banquete para ciento cincuenta invitados.

Si los pedidos se entregaran al momento, ¿qué pasaría si por error pides croquetas de jamón en vez de las de espinacas, las favoritas de la novia?

Sería un desastre, un montón de croquetas desperdiciadas.

Este margen te permite asegurarte de que tu pedido es el correcto. Sin él, podrías recibir cualquier cosa que haya cruzado tu mente hace unos minutos, como un chef italiano preguntándose qué hace aquí con un tiramisú que no pediste.

Y algo más: no es raro que U-Delivery reciba preguntas sobre el plazo aproximado de entrega.

Para ellos, tanta impaciencia no tiene sentido porque saben que el pedido siempre llega en el momento perfecto, ni antes ni después.

Además, cada vez que acechas al repartidor, es como si este se detuviera a atarse los cordones.