Turoliense 59 Trescientos metros de linterna
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59 Trescientos metros de linterna

El resto de la declaración, la parte que interesaba al fiscal, ocupó cincuenta minutos.

—Once veces por teléfono. Y tres en persona.

—¿De qué hablaron?

—¿Y él?

—Él me dijo que yo no entendía nada. Y me dijo una frase que no se me ha ido nunca: «Elisa, esto no es un error de catálogo. Esto es un hombre.»

El fiscal Monzón, que hasta ese momento había estado escribiendo, levantó la cabeza.

—¿«Esto es un hombre»?

—Eso dijo. Y yo entendí que se refería a él, a su nombre, a su prestigio. —Elisa se apretó las manos—. Ahora sé lo que quería decir.

—¿Qué más le dijo?

—El 12 de octubre me dijo que la maestra tenía que dejar de hablar.

Textual: «Esa mujer tiene que dejar de hablar.

» Y el 14 por la noche, por teléfono, a las once menos cuarto, me preguntó si había ido ya a por las piedras y le dije que iba el jueves.

Y me dijo: «Resuélvelo tú, que yo ya no puedo hacer nada. »

—¿Usted entendió eso como una orden de matar?

—No. —Elisa fue rotunda—. No, señoría, y no voy a decir que sí para quitarme culpa. Yo entendí que tenía que resolverlo. Y resolverlo, para mí, aquella semana, era que aquella mujer no mandara el correo. Cómo, no me lo dijo. No hacía falta que me lo dijera.

—Explíquese.

Elisa Bádenas se quedó callada un momento, buscando las palabras.

—Señoría, cuando alguien te ha formado durante veintiún años, no necesita darte una orden.

Le basta con ponerte el problema delante y decirte que confía en ti.

—Levantó la vista—. Yo he escrito artículos que firmaba él porque me dijo tres veces que aquello quedaba mejor así.

Yo he cambiado una cifra en una memoria porque él suspiró.

No hace falta que le digan a una lo que tiene que hacer.

Hace falta que le digan que hay un problema y que no llame a nadie.

—Una última pregunta —dijo la jueza Grao—. ¿Por qué declara usted ahora y no en diciembre?

Elisa miró al frente.

—Porque en diciembre yo creía que estaba tapando la vergüenza de un viejo al que quiero —dijo—. Y el 11 de marzo por la noche me enteré de que estaba tapando un asesinato.