TURN BACK THE TIME, BABE. VIII CAPÍTULO XXXII #2
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CAPÍTULO XXXII #2

Detestaba tener que dar a luz en 2021. Recordaba el estresante pero sin duda hermoso parto en el avión siendo atendida por Wish y rodeada de gente.

Había sido estrambótico pero en realidad muy cálido.

Sabía que tendría al lado a mis padres que me daban esperanza y amor, el apoyo incondicional de Álex.

Ellos me acompañarían en esos decisivos momentos pero necesitaba todo lo demás.

En algún momento llegue a pensar que si conseguía la carga indetectable podría tener un parto vaginal normal y que eso significaría que podría tenerle en 1985.

Pero aún no se había logrado y eso me obligaba a ceñirme al plan original de una cesárea programada.

Y esos procedimientos por el motivo que era solo los podía llevar a cabo con personal médico del siglo XXI.

Sin contar con el riesgo añadido de enfrentar un viaje en el tiempo en un estado de gestación tan avanzado.

Habría muchos riesgos. Y ninguna garantía.

Y por otro lado estaba mi desconexión con mi otra vida, mi verdadera vida en realidad.

Pero la desconexión era total esta vez porque no se recibían informes a través de Queen Hotzone.

Por primera vez desde que comenzara el proyecto ninguno de los miembros del foro secreto y tampoco su creador recibía información.

Yo no podía volver a contactar con mi hijo porque la diferencia en las medidas del tiempo lo hacía inviable.

La decisión de desconectar las dos realidades era absolutamente obligada y eso añadía una soledad extraña a mi vida.

—Son unas vacaciones, Black. Dios sabe que te las mereces.

—Ojalá fuera eso.

—Tómatelo así. Si no vas a morir de preocupación.

—Tu proyecto es como si quedara en suspenso pero sin embargo allí la vida sigue, nadie puede apretar el botón de Stop.

—Estoy seguro que Freddie ya está tomando la medicación. No te preocupes.

—Todo me genera preocupación. Mi hijo acabara odiándome.

—No digas eso. No creo que Freddie lo permita.

—Al empezar esta peligrosa aventura no podía imaginar muchas de las cosas que he vivido. Algunas han sido especialmente espantosas y otras tan hermosas que no se pueden describir con palabras. Esta sin duda es una de las más bizarras.

—¿Cuál?

—Confiar la educación de nuestro hijo a Freddie.

—Puede que sea una de las cosas más exóticas de la misión junto al momento en que te pidió tener hijos. Pero estoy seguro de que estará a la altura de las circunstancias. Además está rodeado de amor. Phoebe, Joe, Amandine, Wish, Bomi y Jer, Kash...

—Por suerte Sally ya no está en nuestras vidas para amenazarlas pero hay tanto en lo que pensar. Los tratamientos de Freddie y Wish, cómo está superando Amandine lo de su secuestro. Sin contar todo lo que pueda amenazarles ahora mismo.

—¿Estás pensando en el trío maléfico?

—No podemos matar a toda la gente que nos odia, ¿verdad? Sería demasiado disparatado. Sería una completa locura.

WISHFUL-THINKING∞

Era una suerte que a mediados de los años ochenta el mundo aún no fuera esa masa homogeneizada en la cual lo había convertido la globalización de los medios, Internet y todas las cosas que aún eran meros proyectos de laboratorio.

De ese modo "el escándalo mediático" que se había desatado en Reino Unido se quedaba circunscrito a ese país.

En Australia nadie sabía nada ni nadie se hacía eco de ello.

De ese modo Freddie quedaba libre de preguntas incómodas y yo podía seguir siendo parte de su personal de seguridad sin que hubiera miradas escrutadoras sobre mí.

Elton John se encontraba en la ciudad y fue de enorme ayuda para Freddie para evadirse en sus particulares nebulosas de alcohol y drogas que duraban hasta bien entrada la mañana.

Se "maltrataba" con más saña que nunca y sus apetitos eran insaciables pero luego era capaz de quedar con Molly Meldrum y aparecer en su programa con un aspecto inmejorable, como si hubiera dormido ocho horas seguidas.

Del mismo modo que compartía su tiempo con Farrokh en perfectas condiciones como si nada hubiera pasado.

Durante nuestra estancia en Australia se publicó I Was Born to Love You y llegó al número 11 en Reino Unido y llegó al top 10 tanto en Alemania como en Sudáfrica.

Eso fue lo máximo que se obtendría de aquel disco en solitario aunque yo sabía que se merecía más.

Mucho más. Poco después se publicó Mr. Bad Guy y alcanzó el número 6 en las listas de álbumes de Reino Unido.

Era un puesto excepcional pero yo sabía que ese buen dato quedaba empañado por el fracaso estrepitoso en el mercado americano.

People Weekly decía que el disco "sonaba poco inspirado" y Rolling Stone, como siempre encantadores, tenían preparada una crítica que atesoré con el resto para cuando regresara Elideth y pudiera añadirla a su álbum particular.

De nuevo ese toque amargo para él. El público americano seguía castigándole. Ya tocaba a su fin y aún quedaba el periplo por su adorado Japón. Tres fechas en Tokio, una en Nagoya y otra en Osaka.

No quería regresar. Me envolvería en uno de esos exquisitos kimonos y me dedicaría a ser el resto de mis días una espléndida y entregada geisha. Cualquier cosa con tal de no enfrentarme a la pesadilla de los medios ingleses.

También era una gran suerte que durante el tiempo que Elideth permaneciera en 2021 para completar su embarazo hubiera una desconexión de Turn back the Time.

Por primera vez cesaban los informes del rumbo de los acontecimientos y hasta que ella regresara, tanto Fooling como todos los miembros del foro secreto no tendrían conocimiento de las novedades. Había un apagón informativo.

Pero Elideth regresaría y más pronto que tarde alguien la pondría al corriente de nuestro supuesto lío.

Tendría que intentar por todos los medios hacerla entender que era uno más de los burdos montajes de la prensa.

Al fin y al cabo Cheryl Burgess era la autora de todo ello y detrás estaba la negra sombra de Prenter y Dominique.

Ella tendría que entender que no la había sido desleal.

Sin embargo no podía evitar temer por nuestra amistad y confianza.

FREDDIE

—Has estado espléndido.

—Gracias, carrot cake.

—No, de verdad. Espectacular. ¿Cómo haces para que todo esto no te afecte?

—Me afecta. Pero de momento estamos en terreno neutral. Nadie está al tanto de estas mierdas aquí.

—No me importaría quedarme aquí una temporada. Hasta que todo desaparezca al menos.

—¿Temes la reacción de Elideth cuando regreses? ¿Crees que saldrá de su escondrijo para lanzar su furia despechada sobre nosotros?

—No —contesté con tristeza.

—¿Cómo lo sabes?

—Lo sé —me limité a decir. La oscura cabeza de la sospecha volvía a asomarse entre nosotros y no quería comenzar de nuevo esa pelea desigual.

—Otra opción para ti sería escaparte al agujero donde mi mujer está escondida y huir de la atención mediática. Pero entonces me tendrías que llevar a mi contigo.

—No me moveré de Londres. Supongo que es lo que están buscando las alimañas que están detrás de este montaje infame pero no iré a ningún lado para huir.

Tengo sangre fría y autocontrol pero admito que todos estos periodistas carroñeros en torno a vosotros me enervan y no quiero perder los nervios con ellos. No quiero perjudicar aún más tu imagen.

—No te preocupes por eso. Puedes atizarles si eso te hace sentir bien. Y tú no perjudicas mi imagen, ambos sabemos lo que somos el uno para el otro y eso es lo que cuenta. Mírame.

Freddie sostuvo mi rostro entre sus fuertes y grandes manos y clavé mis ojos en él. ¿Cuándo vería el momento en que no me viera mentalmente a mí misma poniéndome un escudo de protección cada vez que estábamos uno cerca del otro?

—Si al menos esta mierda hiciera subir las ventas de tu disco en solitario —acabé soltando mi amarga ironía.

—Ni por esas -contestó con parecida ironía y besó con efusiva familiaridad mi pelo.

—Freddie, si ahora alguien pudiera inmortalizarnos esta pesadilla nunca terminaría.

—Por suerte hay sitios donde los paparazzi no pueden colarse aún.

—Además ya no ronda por aquí Paul Prenter. Aún no me creo que al fin expulsaras a ese gusano de tu organización. ¿Por qué no lo hiciste antes?

—Yo tampoco me creo que ya no vaya a tenerle a mi lado. Pero lo que ha hecho demuestra que no era lo que yo pensaba. Si fuera mi amigo no hubiera hecho eso por mucho que os odiara a Eli y a ti.

—Te ha tenido engañado mucho tiempo, como hizo Nina. Me entristece que no lo vieras mucho antes porque Eli ha tenido que soportar sus amenazas durante todo este tiempo.

—¿Amenazas?

—Ya sabes lo que significaba Nina para él, eran muy amigos.

—Lo sé, él fue quien nos presentó. Bueno, en realidad la que realmente me presentó a Nina fue Dominique.

Efectivamente. La otra integrante del trío maléfico y vengativo. Me abstuve de meter a Dominique en esto. Roger y Dom significaban mucho para Freddie. No quería que supiera esa triste realidad. Ya tenía el corazón suficientemente roto por haber tenido que despedir a Prenter.

—El caso es que Prenter se ha enterado de que Elideth asesinó a Nina.

—¿Cómo? Yo no se lo he dicho. Te lo puedo asegurar.

—Lo sé. Debió oírnos en alguna de nuestras conversaciones detrás de las puertas. Ha decidido emprender su propia venganza contra tu mujer y para ello se ha aliado con Cheryl Burgess. Ese artículo sobre nuestro ilícito romance es parte de ella.

—Dios, Eli. ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué tuviste que matarla? Mira lo que pasa ahora.

—Los artículos difamatorios supuestamente desenmascarando a Eli también forman parte de esa cruzada particular.

—Es más grave de lo que pensaba.

—Ahora mismo Prenter está rabioso como una bestia herida por haber perdido tu influencia. No podemos bajar la guardia. En cualquier momento puede llegar su siguiente ataque.