CAPÍTULO XXI
NOTHING BUT A SHAM
WISHFUL-THINKING∞
No podía negar que las palabras de Amandine una vez más eran sabias.
Más sabias de lo que podía admitir. Pero una vez más hablaba mi corazón.
Eli siempre estaba en mi pensamiento, de un modo u otro.
Últimamente aparecía con cierto tipo de sentimiento de culpa por el oscuro episodio en Brasil con Freddie.
No dejaba de decirme: no la he traicionado, mi lealtad fue tan fuerte como siempre.
Pero... Dios, mi mente atormentada. Necesitaba expresarla mi amor y lo mucho que la echaba de menos.
—No pretendo abrumarla con nuestros problemas, solo aliviar su pena. Estoy convencida de que echa de menos a su hijo y no es descabellado que puedan verse a través del Skype de Turn back the Time.
—Solo serviría para hacerles sufrir más a ambos. Es mejor que Farrokh guarde el recuerdo de su madre sin adulterar.
—¿Como si estuviera muerta y no fuera a verla nunca más?
—Él sabe que no está muerta. Yo nunca le hablo de ella para no ponerle triste pero cuando él pregunta por Eli, siempre le digo que su mama se acuerda de él todos los días y que volverá cuando menos se lo espere.
—Así podría verla y Eli también podría ver lo grande y guapo que está.
Creo que de la montaña de regalos de cumpleaños que recibió el otro día, este sería sin duda el mejor para él.
La conozco, sé que puede llegar a hundirse por estar obligada a esto.
Prácticamente no se separó de él desde que nació.
No sé lo que debe sentirse al verte obligada a separarte de tu hijo pero puedo ponerme en su lugar y quiero aliviarla el sufrimiento.
—Arlene, te lo repito. Farrokh va a sentirse confundido viendo a su madre a través de un móvil. No creo que vaya a ser una experiencia gratificante para él. Además... lo habla todo con Freddie. ¿Quieres que le cuente que ha hablado con su madre a través de un extraño aparato?
—Freddie lo achacará a su imaginación prodigiosa, no habrá ningún peligro.
—¿Qué quieres responderle cuando te pregunté dónde está su madre? ¿Le vas a decir que dentro de un móvil? ¿O en el futuro? Es una completa locura.
—¿Sabes lo que es verte separado de tu madre tanto tiempo? Ponte en la piel del niño.
—Ya me pongo. Llevo separada de mi madre siglos y me duele...
—Ahí lo tienes.
—Sigo pensando que es una decisión arriesgada y que no beneficiará a ninguno de los dos. ¿Has traducido el tiempo real que pasaría en 1985 durante todo el embarazo de Eli en 2021?
—No. Pero seguro que tú sí.
—Por supuesto que lo he hecho. Siete meses en 2021 serían ciento veintidós años en nuestro tiempo. Esa es la diferencia a tiempo real entre ambas épocas. Es algo descabellado. No debemos entrar en contacto ambos tiempos. Es descabellado y me causa ansiedad solo pensarlo.
—Cuando Eli dé a luz y el bebé esté verdaderamente a salvo regresará al momento de la historia que ella quiera. Por eso Turn back the Time es genial...
—No es genial, es verdaderamente maléfico. Es contra natura y confío en que todo esto no siga yéndose contra nosotras.
—¿Tú también crees que nuestras enfermedades es uno de los indicios de que esta aplicación se está vengando de nuestro modo de hacer las cosas?
—No, no pienso eso y tú tampoco deberías pensarlo.
Ya es suficientemente descorazonador pensar en vuestras tres infecciones.
Me niego a verlo como un fracaso porque eso solo nos hundirá y no podemos permitírnoslo.
Por eso es preferible que el niño tenga un recuerdo de su madre idealizado a que la vea a través de una pantalla.
Es un niño de los años ochenta, recuérdalo.
No está familiarizado con ello y no debe estarlo.
—Él ya ha estado viendo a Álex a través del móvil.
—Era un bebé entonces. No tendrá ningún recuerdo de eso.
—Farrokh lo verá como algo natural, los niños se dejan llevar por las emociones de un modo muy puro. Él va a ver a su madre y eso le pondrá contento y Eli necesita algo así. No quiero que pase su embarazo muriendo de nostalgia. Acabará entrando en una depresión.
—¿Quién va a entrar en una depresión?
Estaba claro que últimamente no se podía hablar sin que las paredes oyeran. ¿Quién esperaba que Freddie entrara en nuestro campo de visión? Confiaba en que no hubiera oído más de la cuenta. Estos sobresaltos últimamente ya me empezaban a poner demasiado tensa.
—Freddie, ¿nadie te ha dicho que inmiscuirse en conversaciones ajenas es de muy mala educación?
Acababa de decirlo y no me arrepentía de ello.
Primero, Freddie era una de las personas que yo conociera que mejores modales tenía y mis palabras podrían fácilmente desatar su furia.
Pero estaba harta de nuestro permanente estado de fragilidad dentro de la misión y desde aquella escena tan desagradable en Rio de la que solo nosotros teníamos conocimiento, tenía curiosamente cierto ascendiente sobre él.
Aún no podía perdonarle por aquello y él lo sabía.
Tenía una deuda acumulada conmigo. Eso me daba bula para ser implacable con él.
Amandine me miró como si me hubiera vuelto loca diciendo aquello.
Su relación con Freddie era muy diferente a la que yo había desarrollado con los años.
Aunque ambas habíamos conseguido superar ese sentimiento "fanáticas de Queen", creo que Amandine aún no se sentía preparada para decirle a las claras muchas de las cosas que sentía por miedo a ofenderle.
Era mayor su sentido de la lealtad que su deseo de conseguir que Freddie volviera al seno del "redil gay", por decirlo de alguna manera.
De modo que ella jamás intentaría manipularle en una dirección u otra porque se sentiría demasiado indigna y le respetaba en demasía.
En cierto modo se había granjeado su amistad y yo la envidiaba por eso porque la nuestra se había ido al garete y no parecía que volviera a recuperarse en breve.
Parecíamos condenados a una suerte de tensión mal solucionada.
—Venía a hablar con Amandine pero me parece estupendo encontraros a las dos. Parece que desde lo de Sally, estáis muy unidas. Es genial. O más bien milagroso.
—Si quieres hablar con Amandine, os dejo a solas.
—No hace falta que te vayas, Arlene. Supongo que todo lo que pasa os lo contáis una a la otra, ¿no es así?
—No necesariamente.
—Creo que sí. Barbara se ha ido muy enfadada y dolida y creo que la culpable eres tú, ma petite artiste.
—¿Qué es lo que te ha dicho esa bruja? —los ojos de Amandine atravesaron los de Freddie. Inconscientemente apretó los puños. Era curioso.
—Pues que la has tratado muy mal a raíz de la entrevista en Joepie.
—Esa entrevista es una falacia.
—¿Por qué es una falacia?
—¿Es que aún no la has leído? Deberías ponerte a ello. No se pueden decir más cantidad de estupideces por párrafo cuadrado —apoyé a Amandine.
—No he sido consciente de decir ninguna estupidez ni de que Barbara las dijera tampoco.
Me quedé mirando a Amandine y vi que no se esperaba esa respuesta de encendida defensa de Freddie hacia su amiga la ballena promiscua Valentin.
La antipatía que sentía por la actriz les había llevado a tener un par de encontronazos al parecer y eso no me era ajeno, yo misma también la había sufrido.
Pero quizás era mejor mantener las distancias porque para Freddie significaba mucho su amistad.
Sin embargo, en esos momentos había que intentar estar unidas.
—Primero de todo deberías leer esa entrevista —le sugerí—. Y luego nos dices si has podido aguantarte el vómito.
—Creo que no deberías haber dejado que Barbara tomara el control de esas entrevistas en Brasil. Ahora los periódicos están diciendo que tras tu divorcio te casarás con ella.
—Oh, vamos. Solo estaba bromeando con que era nuestra luna de miel. Solo era un jugueteo.
—La entrevista está totalmente diseñada para que todo el mundo piense que Barbara y tú sois pareja y que va en serio. ¿Esa es la imagen que quieres dar?
—Arlene, ¿me estás echando la bronca?
—Al menos espera a divorciarte de Eli para empezar a juguetear en el papel couché.
—¿Qué pasa con Winnie? ¿Ni siquiera te importa lo que piense? —no pudo aguantarse en preguntar Amandine.
—Creo que estáis sacando de contexto las cosas, queridas.
—La entrevista está orquestada de principio a fin por Barbara para crear una imagen de vosotros dos. ¿Estás de acuerdo con eso?
—Puede que no sea ninguna imagen, puede que esa sea la realidad. Al final siempre puedo contar con ella. ¿Dónde está Eli? ¿Dónde está Winnie?
—¿Qué ocurre con Winnie? ¿Es que habéis roto?
—Amandine, lo que ocurra entre mi novio y yo es cosa nuestra. ¿Desde cuándo tengo que ofrecerte explicaciones?
Vi como Amandine enrojeció como la grana.
Por absoluta vergüenza ante las inesperadas palabras de Freddie y por auténtica rabia por no haber podido medir sus palabras mejor.
Me vi en la necesidad de apoyarla porque se quedó un tanto abrumada ante la respuesta de Freddie que para nada esperaba. Se requería un poco de rapidez.
—Quizás sí debas dar explicaciones porque no sabíamos que pensabas sentar la cabeza con alguien como Barbara Valentin y aún estamos en shock.
—Pero ¿qué coño...? Yo no he dicho eso. Es ridículo.
—¿Ves? Estamos de acuerdo. Esa entrevista es ridícula. Haznos el favor y léela y sabrás de lo que estamos hablando.
—Freddie, no permitas que esa mujer te manipule para sus fines. Yo solo me preocupo por ti, no quiero inmiscuirme en tu vida amorosa. Lo sabes muy bien —acudió presurosa Amandine a defenderse aún con el rubor en el rostro.
—No eres nuevo en esto. El arte de manipular las palabras y sacarlas de su justo contexto es una práctica muy vieja con la que deberías estar familiarizado. No nos gusta verte en situaciones donde claramente no has tenido ningún control. Es simplemente eso. Nosotras no somos el enemigo.