Tú a Chicago, yo a Nueva York (Un sports romance muy ardiente 1) Capítulo 3
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Capítulo 3

Elara

Me acerco a la universidad para rellenar unos papeles. Voy con el chófer de mi padre, que no ha querido que fuera sola, y con la ropa elegida por mi madrastra. Una falda demasiado rosa y demasiado cara y una camisa demasiado elegante.

Parece que voy de boda, en vez de a la universidad.

No sé cómo decirle que este no es mi estilo.

Entro en la universidad y pregunto por Secretaría.

Nadie me hace caso.

Saco el móvil y pregunto a Google. No hay nada que el buscador de internet no sepa y, si no lo sabe, se lo inventa alguien por él.

Google me dice cómo llegar, gracias a una web de un antiguo alumno.

Miro algunos carteles y al final llego.

Relleno los papeles y no me pasa desapercibido cómo me observa la secretaria.

—Su padre es un gran hombre —me dice en modo pelota.

—Lo es.

Sigo rellenando todo y se lo tiendo.

—Mi hermano siempre ha querido trabajar para él. Tiene muy buenas ideas.

—Yo… de eso no sé nada. —Cojo mis cosas y me giro con tanta rapidez que me choco con un duro torso. Se me cae todo al suelo—. Lo siento —digo, mortificada, agachándome a por mis cosas como puedo, ya que esta ropa no me deja mucho movimiento.

Tengo la mala suerte de caerme de rodillas.

—Joder, sin hacer nada, ya te tengo de rodillas. —Esa voz me es levemente familiar—. No me gusta ir tan rápido.

—Capullo —rumio entre dientes mientras recojo todo.

Se agacha para ayudarme y me tiende la mano y un papel.

La agarro, porque dudo que si no pueda levantarme.

En cuanto nuestras manos se tocan, siento una pequeña descarga que me coge por sorpresa. Alzo la mirada y me quedo sin respiración, literalmente, al ver que quien me devuelve la mirada es Joss.

Es el Joss de Everly. Su ex…

—¿Elara?

—La misma.

Me mira de arriba abajo y me siento más ridícula que nunca. Luego, sonríe de medio lado.

—Veo que ya te han cambiado… ¡Qué lástima!

—¡Joss! Deja de gandulear y mueve tu culo hasta aquí —le dice un hombre que parece su entrenador.

Nos miramos un segundo más y me doy cuenta de que en estos tres años que han pasado ha cambiado mucho.

Su piel está más morena por el sol, el pelo rubio lo lleva despeinado y tiene un aire chulesco que antes no tenía.

Sus ojos verdes no parecen sonrientes, ya que su mirada es más oscura. Está más musculoso y más guapo.

Mucho más guapo, joder…

Es una pesadilla que la única persona que me ha atraído así en mi vida sea el primer novio de mi hermana, y ahora su expareja.

—Intenta no meterte en líos —me aconseja Joss antes de irse.

Mirando cómo camina, como si se creyera un dios, siento que quien debe controlar más lo de su consejo es él, y no yo.

Tomo aire y pido a mi corazón que deje de latir acelerado.

Me marcho de vuelta y al llegar a mi dormitorio llamo a Lia.

—Está aquí.

—¿Quién? Porque esa afirmación puede traer consigo a mucha gente.

—Joss. El exnovio de Everly va a mi universidad.

—¿No lo sabías?

—¡¿Cómo lo voy a saber?! Everly y él se odian desde que rompieron y no habla nunca de él.

—Yo sigo diciendo que la culpa fue de ella. Aunque, en realidad, era un trato entre sus familias. ¿Qué clase de relación es esa? Quizás tu padre te busque novio ahora.

—Ni de coña. Además, no creo que me vuelva a ver con Joss. La universidad es grande y Nueva York, más.

—Su padre y el tuyo son socios y a tu madrastra le encanta hacer fiestas. Lo tienes jodido, amiga. Ah…, y yo quiero saberlo todo.

—No lo tengo jodido, porque Joss es solo un chico…

—El único chico que te ha gustado en tu vida. Lo malo es que era el novio de tu hermana.

—Nadie sabe eso y nadie lo va a saber jamás.

—Por si acaso, infórmame de todo.

—¿De quién habláis? —pregunta Seth, y Lia se lo cuenta, dándole el nombre y los apellidos—. Ese tío es un capullo, Elara. Aléjate de él. Tienes tendencia a querer ver lo mejor en la gente que es una causa perdida. Mira su Instagram y lo verás.

—No voy a acercarme a él. Lo voy a evitar. Es mi meta.

Tomo aire y me pongo como objetivo ignorarlo; de paso, hablaré con Mónica sobre el tema de la ropa. Ir a la universidad con esta clase de ropa me ha hecho sentir incómoda. Muy incómoda.

Cuelgo a mis amigos y miro el Instagram de Joss King, algo que no he hecho durante años, por respeto a mi hermana.

Enseguida veo los cambios.

Antes era tranquilo, atento y dulce, pero ahora sube fotos y vídeos de fiesta. En varias instantáneas se lo ve rodeado de mujeres.

Antes no era así.

Mi mente va a ese verano donde miré más de dos segundos seguidos al novio de mi hermana.