54 ÁLVARO
ÁLVARO
THIAGO:
Álvaro… ¿cómo estás?
Me quedo a cuadros al ver un mensaje de Thiago, aunque no puedo evitar que me suba un cosquilleo por el estómago.
THIAGO:
Perdona que no te haya respondido antes, he estado liado.
A pesar de la emoción, intento hacerme el duro.
ÁLVARO:
Hombre, Thiago. Estás vivo… ¿Qué haces?
THIAGO:
Esta noche llego a Barcelona.
ÁLVARO:
Ah… ¿Ya vuelves? ¿Qué tal por Galicia?
THIAGO:
Bueno…, ya sabes…, nublado todo el día, lluvia, bastante frío…
ÁLVARO:
Jejeje. ¿Y has encontrado piso en Barcelona?
THIAGO:
Sí, pero entro en una semana. Te quería preguntar… si podría quedarme en tu casa un par de noches.
Me jode y me da mucha rabia, porque veo claramente que me está utilizando, pero eso no quita lo bien que nos lo podemos pasar juntos. Al fin y al cabo, soy un tío libre y puedo hacer lo que quiera.
ÁLVARO:
Claro… Quédate el tiempo que necesites.
Veo que está escribiendo algo. Espero. Deja de escribir.
Vuelve a escribir algo. Deja de escribir.
Me impaciento hasta que llega un mensaje.
THIAGO:
Álvaro.
¿Tanto rato para eso? Le respondo medio en broma.
ÁLVARO:
Dime, Thiago.
Vuelve a tardar una eternidad en terminar de escribir el último mensaje.
Al final, lo leo.
THIAGO:
Que muchas gracias por haber estado ahí siempre que lo he necesitado
.