9 THIAGO
THIAGO
Llevo dos horas en Grindr. Siempre las mismas fotos, siempre la misma puta conversación… Al principio es divertido; con el tiempo, es muy aburrido.
—¡Thiago! —El pesado de mi compañero de piso me llama desde el pasillo—. Si no nos pagas, la semana que viene te tienes que ir.
Ni le contesto. Me da demasiada pereza.
—¡¿Me oyes?! —grita como si yo estuviera sordo—. ¿Estás ahí?
—Que síííí… —le respondo solo para no oírle más. No tengo ganas de cambiarme de casa otra vez.
«Ok. Ven», le termino escribiendo a un pesado por puro aburrimiento.
Le mando la ubicación y enseguida pienso en borrarme la puta aplicación. Es que no me apetece ni que venga el tío con el que acabo de hablar, pero voy demasiado cachondo. Aunque solo sea para joder a mis compañeros y que me oigan.
Tengo que buscar piso, tengo que buscar trabajo…
Al menos follando no pienso en nada de eso y se me olvida por un momento lo aburrido que es todo.
Pienso en el chaval del gimnasio. Tendría que haber cruzado a su ducha; se hubiera dejado hacer de todo. Le hubiera puesto contra la pared, le hubiera dicho que sacara el culo y que abriera las piernas, sin miedo. Se la hubiera metido entera…
No hubiera parado de gemir y me hubiera pedido más y más y más.
Y eso que no es mi tipo.
Pero ahora es como que me apetece
…