Capítulo 53
CAMILLE
—¿Vamos a quedarnos con la abuela? —me pregunta Caden.
—Sí, por un tiempo. Va a ser más sencillo así. A ella le encanta la idea.
—¡Qué pro!
Ya le han dado el alta en el hospital. En cuanto comprobaron que todo estaba bien, nos permitieron salir para estar más cómodos. La pierna escayolada se la revisarán dentro de unas semanas. Por ahora, tiene que moverse en silla de ruedas, razón por la cual he venido aquí.
Mi casa tiene unas pequeñas escaleras en la entrada y, además, habrá días en los que yo tenga que trabajar. Caden ahora precisa atención constante y yo necesito saber que está siempre acompañado y bien. No creo que nunca se me quite del todo el susto de lo que ha pasado estos días.
Detrás vienen Luke, Cole y Hails, cargados con nuestro equipaje. Ropa, bolsas de aseo y también juguetes y libros. Por supuesto, Tippy está incluido. Yo empujo la silla con Caden y sostengo el maletín con sus medicamentos.
Mi madre está esperándonos en la puerta, con su eterna sonrisa.
—¡Por fin! ¡Os estaba esperando! —exclama. Se acerca enseguida al pequeño y se agacha frente a él—. Mírate, estás hecho un campeón.
—Me han puesto una escayola gigante para que todo el mundo la firme —responde, orgulloso—.
¡Tengo la de Luke Bedford, la de Cole Jenkins y la de Hailey!
Aunque la mejor es la de mamá, mira lo que me ha dibujado —presume del Spiderman que he coloreado para él—.
Voy a enseñársela a todos mis amigos del cole.
Los chicos le chocan los cinco.
—Vas a ser la envidia de la clase —asegura mi hermano.
Sonrío al verlo así, tan feliz y despreocupado.
Cuando entramos en la casa, huele a sopa y a lasaña.
Mi madre ha modificado el salón para que Caden esté cómodo.
Ha colocado una mesa baja con pinturas y libros, hay cajas de juguetes donde antes estaba la cristalería, y ha movido algunos muebles para que pueda maniobrar con facilidad con la silla de ruedas.
Cole y Hailey se encaminan hacia el dormitorio para dejar las bolsas. Luke se queda un poco atrás, observando la escena en silencio. Me acerco a él y me aferro a su mano.
—Gracias por estar aquí —digo en voz baja.
—No me des las gracias. Estoy donde quiero estar.
Mi madre nos interrumpe antes de que pueda volver a hablar.
—Cami, aprovecha para instalar las cosas de Caden. Se quedará en tu habitación, es la más cómoda. A ti te he preparado la de Cole. Yo me quedo con él mientras.
—Perfecto.
—Voy contigo —se ofrece Luke.
Mi hermano y mi cuñada han dejado todo aquí, así que solo tenemos que abrir las bolsas y colocar las cosas en su sitio. Dejo a Tippy sobre la que fue mi antigua cama, la ropa en el armario, sus cuentos favoritos en la mesilla.
—Vamos a estar bien —le digo al cabo de un rato, cuando ya hemos instalado todo—. Sé que todavía tienes cosas pendientes, no pasa nada si las retomas.
—Lo sé —responde con seguridad.
—Entonces, ¿hasta cuándo te quedas?
—Voy a quedarme aquí, Camille —me asegura—. Sí, hay un asunto que tengo que poner en orden antes, pero después volveré. Quiero estar contigo y con Caden.
Sonrío al escucharlo y me acerco a él para besarlo. El futuro todavía es incierto, pero me gusta cuando me dice cosas como esa.
Bajamos de nuevo al salón. Caden está explicando a Hailey, con todo lujo de detalles, cómo fue el atropello. Se lo está inventando entero, claro, él apenas recuerda nada de lo que sucedió.
—Eh —dice Cole de pronto, mirando a Luke—. ¿Puedes venir un momento? Hay algo que quiero hablar contigo.
—Claro.
Hailey se une a ellos. Los veo salir hacia el jardín delantero. No alcanzo a escuchar lo que dicen, pero percibo el cambio en el ambiente. Sé de qué se trata, pues me lo han consultado antes.
—Nos lo llevamos —me informan al volver.
—¿Ahora? —pregunta Luke, confundido.
—Ahora —confirma Hailey—. Confía en nosotros. Lo hacemos porque nos preocupamos por ti.
Luke me mira, como si esperase mi respuesta antes de confirmar nada.
Nuestros hermanos se alejan para darnos intimidad.
—Ve —lo animo—. Esta es la última tormenta que te queda.
Asiente, entendiendo a qué me refiero. Hay miedo en sus ojos, pero también decisión, valentía.
La despedida es rápida. Caden lo va a extrañar más, pero estaremos bien.
Ahora lo más importante es Luke, porque mi hijo ya se está reponiendo de sus heridas, pero él todavía tiene que cerrar las suyas para que puedan empezar a sanar.