CAPÍTULO 3
La sala quedo envuelta en silencio tenso mientras el mensaje seguía parpadeando en las pantallas, «No entres, no entres, no entres».
Las palabras eran repetitivas, pero su peso era imposible de ignorar.
Todos los presentes sabían que algo les observaba desde el otro lado, algo que no solo comprendía su idioma, sino también sus intenciones.
El general Nakamura cruzó los brazos, su mirada fija en las palabras brillantes del holograma. Respiró hondo antes de girarse hacia la Capitan Moon.
—¿Es posible que este mensaje sea un señuelo? Algo diseñado para disuadirnos o ganar tiempo mientras intentan algo más.
La Capitan Moon asintió lentamente, aún procesando la situación.
—Es probable, general. Pero hay algo extraño en la forma en que interactúan. No parecen ser completamente hostiles… todavía. Si quisieran atacarnos directamente, podrían haberlo hecho al encontrar nuestra infiltración. Esto parece más bien una advertencia… o quizás un ultimátum.
Aiko Takahara, observando desde un rincón de la sala, frunció el ceño. Su mente analítica corría en múltiples direcciones tratando de entender las motivaciones detrás del mensaje. Finalmente, dio un paso adelante.
—General Nakamura, con su permiso. Creo que deberíamos explorar una posibilidad que no hemos considerado todavía.
—El general asintió, dándole la palabra—.
¿Y si este mensaje no proviene de ellos…
sino de una facción —preguntó Aiko, su tono frío y calculado—.
Si este «mundo espejo» es una copia de nuestra realidad, no podemos asumir que todos en la dimensión estén de nuestro lado.
Tal vez haya conflictos internos, y este mensaje es un intento de advertirnos sobre algo grande.
Una ruptura dentro de su propia estructura.
El Doctor Sato asintió con cierto entusiasmo, como si las palabras de Aiko le hubieran dado una chispa de claridad.
—Es una posibilidad fascinante, mayor. Si su realidad es un reflejo del nuestro, las mismas divisiones sociales, políticas o incluso tecnológicas podrían existir allí. Tal vez no todos en este mundo quieren que esta conexión persista.
Nakamura levantó una mano para silenciar las especulaciones.
—Sea cual sea la intención detrás del mensaje, no podemos basar nuestras acciones en hipótesis, capitana Moon, ¿es posible rastrear la fuente exacta del mensaje? ¿Podemos determinar si proviene de una inteligencia central o de una señal periférica?
La capitana Moon comenzó a trabajar de inmediato, trazando las rutas de las señales a través del sistema. Tras unos minutos, levantó la vista con una expresión grave. –
—General, no puede rastrear la fuente con precisión, pero he encontrado algo más inquietante.
—Señaló un holograma proyectado sobre la mesa—.
Mientras analizaba el mensaje, detecté patrones en su codificación.
Estos patrones son casi idénticos a nuestras propias redes militares hace aproximadamente dos mil años.
La revelación de la capitana Moon cayó como una piedra en un lago en calma, provocando ondas de incredulidad y en la sala.
Las palabras «dos mil años» resonaban en la mente de cada persona presente.
Los oficiales intercambiaban miradas incrédulas, mientras el general Nakamura se mantenía inmóvil, su rostro una máscara de control.
—¿Dos mil años? —repitió Nakamura, su tono escéptico, pero cargado de curiosidad—. ¿Estás diciendo que este mundo espejo opera con tecnología que debería ser obsoleta según nuestros estándares?
—Al parecer, según los resultados obtenidos, esto es afirmativo, señor. Pero están adaptados y mejorados de una forma que no debería ser posible. Es como si alguien hubiera tomado nuestros diseños antiguos y los hubieran llevado a un nivel completamente nuevo.
Me levanto de mi silla de forma rápida y digo:
—¡Eso significa que no estamos simplemente frente a un reflejo de nuestra realidad y mucho menos hicimos contacto con un mundo de aproximadamente 1500 años luz de distancia!
—exclamé, mi voz cortando el aire tenso de la sala—.
Si esto es cierto, entonces la clave está en determinar el propósito detrás de la conexión.
La capitana Moon interrumpió, levantando la mano con un gesto urgente.
—Señor, hay algo más. —Todos giramos hacia ella, expectantes—.
Al revisar los patrones de las señales, detectamos un evento registrado hace exactamente dos mil años.
Los astrónomos de esa época registraron una anomalía: una luz brillante en el cielo que permaneció visible durante semanas.
Las lecturas coinciden con las fluctuaciones actuales de esta conexión.
Es posible que ese evento marcara el inicio del vínculo de nuestras realidades.
El general Nakamura se enderezó, asimilando la información.
—¿Una luz en el cielo? —preguntó, su voz baja pero cargada de implicaciones—. ¿Estamos diciendo que ese evento fue algo más que un fenómeno astronómico?
El doctor Sato asintió con cautela.
—Podría haber sido el punto de ruptura, el momento en que nuestras dimensiones se entrelazaran por primera vez.
Aiko cruzó los brazos, su mirada fija en el holograma proyectado.
—General, independientemente del origen, debemos llamar a nuestras fuerzas militares de élite para que vayan a obtener más información sobre ese mundo —dije con voz clara y fuerte.
La sala quedó en silencio absoluto, mientras todos procesaban las implicaciones de su propuesta. Enviar fuerzas militares al mundo espejo era un acto arriesgado. El general Nakamura, con los brazos cruzados, contempló la idea con la mirada endurecida.
—¡Mmm! Creo que es la solución más rápida que tenemos y estar aquí especulando sobre el tema.
—El general se puso a pensar por un momento, hasta que dijo—: sí, creo que es la mejor opción por el momento.
Envíen las fuerzas militares de élite y Tanaka Rei, tú vas a ser el líder de esta mision.
Esta reunión termina aquí, mañana a primera hora quiero todo el equipo listo para su misión, declaro esta misión como operación Kamikaze.
—Entendido, general. El equipo estaría listo para partir al amanecer. Garantizo que cumpliremos la mision, daré mi mayor esfuerzo —dije con un tono de seguridad.
El general Nakamura asintió, su expresión severa.
—Confío en su liderazgo, Tanaka. Asegúrate que todos estén preparados para lo peor. Esta operación es nuestra mejor oportunidad de obtener respuestas antes de que esta conexión se desmorone o algo peor ocurra. Es todo por hoy, señores y damas.
La reunión se disolvió rápidamente. Oficiales y técnicos salieron de la sala para coordinar sus respectivas tareas, dejando a Tanaka Rei y a Takahara Aiko de pie frente al holograma que representaba la fluctuación energética entre las dos realidades.
—Operación Kamikaze —murmuró Aiko, sus brazos cruzados y su expresión estoica—. El nombre sugiere que Kamikaze no espera que esto sea fácil. Ni seguro.
Tanaka le dirigió una mirada seria, sus ojos oscuros reflejando su compresión del riesgo.
—Nunca los es, mayor Takahara. Pero si esto puede prevenir algo más grande, entonces vale la pena. ¿Alguna recomendación para el equipo? —Aiko lo miró fijamente por un momento antes de responder.
—Lleve científicos y técnicos además de soldados.
Necesitará mentes rápidas, no solo manos firmes.
Y, sobre todo, asegúrese de que todos entiendan que el objetivo es recolectar información, no iniciar un conflicto.
Si el vínculo es tan frágil como creemos, una acción equivocada podría costarnos ambos mundos.
Asentí y tomé nota mental de sus palabras. Sabía que Aiko era una estratega brillante y su consejo nunca debía ignorarse.
—Gracias. Haré que esta mision cuente.
Mientras salía para preparar a mi equipo, vi que ya era pasado del mediodía.
Llame a Rin para avisarle que llegaría tarde hoy y no me esperara despierta, la verdad, esa reunión estuvo un poco pesada, tanta información y conjeturas que se dijo dentro de la sala.
El general confía en mí, y ahora entiendo por qué fue tan preocupado hasta mi casa a contarme lo sucedido, él quería que fuera el líder de la misión desde el principio y voy a dar lo mejor de mí y llegar hasta el fondo de esta misión.
Fui a la zona de vuelo donde me estaba esperando una nave grande del tamaño de un auto sedan, similar a un avión compacto, donde tiene una cabina cerrada para pasajeros hecha de metales ligeros pero resistentes como fibra de carbono o aluminio aeroespacial.
Equipado con múltiples rotores, en general son de 4 o 16, dispuestos en una configuración multirrotor para garantizar estabilidad y redundancia en caso de fallos, normalmente está diseñado para transportar de 1 a 4 personas, dependiendo el modelo, con un peso máximo de carga ajustado al tamaño.
Opera de manera autónoma utilizando sistemas súper avanzados de navegación satelital, un sinfín de sensores y cámaras para evitar obstáculos.
Alcanza velocidades de hasta 100 a 150 km/h dependiendo del su diseño y propósito.
En la cabina, normalmente no tiene controles manuales, el pasajero selecciona el destino desde su NeuroSynap con rango militar.
También lo usan para transporte urbano privado rápido en la ciudad.
Ya dentro de la nave, me dirigía a la base militar para ir con mis compañeros de misiones, algunos los conozco porque estudiaron en la academia conmigo, otros fueron compañeros de misiones pasadas.
Tenía que explicarles la situación, aunque me imagino que ya tienen una idea de lo que está pasando.
De tan solo pensarlo resoplé por quinta vez y crucé los brazos, mirando las montañas y los árboles, ¡qué fastidio ahorita estaría en mi cama durmiendo o que se yo!
, pensé. Kami-sama, haz que esto se termine rápido para regresar a mi casa, volví a pensar, resoplé una vez más.
A unos pocos kilómetros por llegar veo desde lejos la base militar.