Todos mis fantasmas (Del Olmo y Saavedra 3) POR BANDERA
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POR BANDERA

M e gusta la estrofa donde el solista comenta que maldice quien dijo que las banderas te definen como persona. Ningún tipo de bandera te puede definir, ninguna. La he coreado junto a una chica que estaba junto a mí.

Ahora ya estoy en la habitación del hotel. Sobre la cama, con la espalda contra el cabecero. La ventana está abierta pero no corre aire. Son las cuatro de la madrugada y no puedo dormir. La ciudad está en silencio. A lo lejos se escucha algún coche.

Yo no sé lo que me define como persona. Ni siquiera sé si soy del todo un ser humano. Porque lo que hago, lo que he empezado a hacer no lo hace todo el mundo.

He vuelto a segar una vida humana y he vuelto a sentir placer en ello.

Esta vez no la he sodomizado. Más que nada porque me ha gustado hacérselo por delante.

Quería verle la cara. Esa cara bonita y joven, maquillada lo justo.

Me ha vuelto a pedir besos y se los he vuelto a negar.

Se ha vuelto a extrañar cuando he cogido los guantes y se ha vuelto a asustar cuando le he puesto las manos alrededor del cuello.

Pero se ha tranquilizado cuando ha empezado a sentir un placer que no había sentido hasta entonces. Es lo que tiene la privación de oxígeno.

Y me ha vuelto a pedir más. Y yo le he dado más. Mucho más.

Tanto que no se ha dado cuenta de que se estaba muriendo hasta que era demasiado tarde.

Y yo he sentido algo parecido al orgasmo.

Algo que no había sentido con los dos anteriores y que sí he sentido con esta chica.

Porque esta vez ha sido una chica, la misma con la que he saltado la canción de la bandera.

Ha sido diferente, ¿más fácil? No, porque me ha costado más tomar la decisión de estrangularla.

Sí, he sacado los guantes, pero antes hemos estado charlando un buen rato.

Hemos saltado juntas en el concierto, hemos tomado una cerveza, hemos, incluso, ido a mear.

Me ha contado sobre su ex, que le puso los cuernos y que, a pesar de ello, volvió con él. Pues chica, ¿para qué vuelves? Ahí es cuando me ha sacado de quicio y me la he ligado. No ha costado demasiado por su estado de vulnerabilidad y por su estado etílico.

Después la rutina de siempre: un poco de eme, un poco de manoseo, y un mucho de situación prohibida para ponerla cachonda.

Esta vez no he usado el cinturón, me apetecía con las manos, sentir las pulsaciones de su yugular en mis manos, lo único que me ha faltado es sentirlas en mi piel.

Todo se andará, si algún día tengo más tiempo para poder limpiar los restos, lo haré.

De momento aquí ando, en este hotel de Castellón, a la espera de que amanezca. La maleta está preparada junto a la puerta. Salgo en un par de horas.

Porque no puedo dormir. Ya lo haré en el viaje. Porque me voy para otra ciudad. Tengo que seguir asistiendo a conciertos. Es lo que tiene el verano.

Porque de alguna forma u otra tengo que aparecer en las noticias. De momento no han sacado nada, y esto ya me está molestando.

A ver si ahora todo el esfuerzo que estoy haciendo no va a servir para nada. Que tengo mi corazoncito, y mi orgullo y esto tiene que ser mi obra maestra.

Miro por la ventana. El cielo empieza a clarear. Voy a intentar seguir con la canción para ver si por fin la termino.

Y después rumbo al norte, que allí son de sangre caliente.