Todos duermen 2
3%

2

Acompaño a Elisa a la puerta y cierro. Me fastidia que la abuela quiera subir esta tarde. Tendría que haberle dicho a mi hermana que voy retrasada con la traducción, pero siempre revisa mi trabajo y sabe que estoy cumpliendo con mis objetivos diarios.

Al pensar en la abuela me arde la cabeza. Voy al salón y pego la frente a una de las ventanas. Fuera ha empezado a llover. El cristal es como una mano fría que calma la fiebre. Muevo la cabeza para sentir el alivio. Lóbulo frontal, funciones cognitivas, empatía, lenguaje. Ahí guardo las palabras.

Otras me esperan en el diccionario que tengo sobre un atril barroco de pie que el abuelo compró en Florencia.

Lo bajé hace un año del desván. Siempre acudo corriendo al diccionario cuando la cabeza se me enreda.

El diccionario es un bálsamo. Me consuela cuando la incertidumbre me desconcierta.

Me da palabras, sobre todo sustantivos. Adoro los sustantivos, las palabras que conceden existencia, que crean el mundo. Y me lo explican.

Según el diccionario lo que me pasó a mí fue una suerte de percance, porque fue una desgracia que me sobrevino, un «contratiempo, un daño, un perjuicio imprevisto». No me convence, aunque algo de razón sí tiene, ya que me cayó encima de improviso. Hubo augurios, pero no los entendí.

Lo de papá y mamá fue un accidente. Fue un «suceso eventual que altera el orden regular de las cosas». Cierto de principio a fin. Nada altera más el orden regular de las cosas que una muerte inesperada.

Mamá se desnucó. ¿Por qué no la protegió su fuerte cuello de violinista, esos músculos acostumbrados a trabajar duro sosteniendo un instrumento?

Treinta minutos para el opus 64 de Mendelssohn; treinta y tres para el concierto de Chaikovski; treinta y cinco para el opus 99 de Shostakóvich; cuarenta para el opus 77 de Brahms; cuarenta y cinco para Beethoven, el opus 61 .

En el interior del coche, su adorado Mercedes rojo de los setenta, regalo de bodas de papá, la cabeza le colgaba pesada sobre el pecho, las cuerdas rotas por dentro.

Papá se ahogó a su lado.