Tan canalla como Jude (Dirty: chicos malos del rock 3) 3 Roni #3
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3 Roni #3

No respondí a eso. Todavía estaba pensándolo. Divertido, claro. Pero no me encantaba la posición en la que me dejaba.

Si encontraba un local, sin duda me daría más con lo que negociar cuando se lo presentase a Brody.

Pero si iba por ahí intentando reservar un local para un concierto de Dirty… no es que Brody no fuera a enterarse. Lo que significaba que probablemente no podía decir que era para un concierto de Dirty de entrada; no hasta que tuviera el local asegurado.

—Joder.

Jessa se limitó a dedicarme su preciosa sonrisa de modelo de lencería.

Suspiré otra vez y me senté a su lado. —¿Qué más información tienes? Quiero cada detalle que sepas hasta ahora. Motívame.

—Lo único que sé es que el grupo está muy entusiasmado con el concierto. Tipo mucho. Y… —Vaciló.

—¿Y?

—Y… esto todavía no es público. Lo que significa que no puedes contárselo a nadie.

—Sabes que no lo haré.

—Va a ser el último concierto de Elle hasta que tenga al bebé.

—Vaya.

—Sí. Así que es bastante importante para el grupo, y para los fans.

—Eh, yo diría que sí. —Elle era la bajista de Dirty, y estaba embarazada de unos meses. Pero llevaba con Dirty desde siempre.

—Ella y Seth han sido muy discretos con el embarazo hasta ahora —dijo Jessa—, manteniéndolo fuera de los medios, pero eso no durará mucho más.

Se le empieza a notar mucho, y el grupo piensa anunciarlo a los fans en este concierto, por primera vez, que Elle no estará en la gira.

O sea, estará en la gira, viajando con Seth, pero no tocará en los conciertos.

Ni siquiera estará en muchos de ellos. Me contó que ha hablado con sus médicos, que ha repasado su calendario de gira con ellos, y le han dicho que la exposición repetida a niveles de ruido excesivos en los conciertos constantes, las pruebas de sonido, todo, supone un riesgo para el embarazo.

Y no solo posible pérdida auditiva para el bebé, sino parto prematuro, ese tipo de cosas.

—Ya veo. —Sinceramente, nunca se me había ocurrido. Me había preguntado cómo iba a tocar con barriga, lo cansada que podría estar, pero poco más.

Lo del ruido ni se me había pasado por la cabeza.

—Así que Elle va a dar un paso atrás —dijo Jessa—.

Ya me contó que le preocupaba hasta dónde podía llegar, cuánta energía podía llevar al escenario, para darle a los fans y al grupo y a la música lo que se merecían.

Yo he pasado un embarazo y no la culpo. Aunque no hubiera ningún daño posible para el bebé, no necesita esa clase de presión ahora mismo.

—Desde luego.

—Lo que significa… que va a ser un concierto especial. —Jessa me dedicó una leve sonrisa—. Ninguna presión.

—Ninguna en absoluto —dije.

—En cuanto al local en sí —añadió, ignorando mi sarcasmo—, un sitio con un aforo parecido al de the Ruby probablemente sería ideal.

Y sé que Brody nunca aprueba un local sin el visto bueno de Jude.

La seguridad tiene que cumplir sus especificaciones.

Así que tendrás que repasar todo eso con él, supongo.

Claro.

Jude.

—Por supuesto.

—Creo que la seguridad va a ser extra estricta en este.

Cuando Brody dijo sin medios, iba muy en serio.

Quiere que sea una noche especial para los fans.

Para el grupo y para Elle. Así que, lo que quiero decir es…

Serías una idiota total si no aprovechas la oportunidad de formar parte de esto, Roni.

Si lo sacas adelante, te van a querer por ello.

Probablemente tenía razón.

Y sería una noche especial, estaba claro. Para todos ellos.

¿Para mí?

Lo sentí calar; lo que esto podía ser, para mí. El evento crucial de mi carrera. El evento que me llevara de promotora de fiestas a tiempo parcial a promotora de primera.

Por otro lado, si la cagaba, podría poner en peligro todo por lo que había trabajado estos últimos tres años, principalmente mi reputación, que era básicamente todo en mi profesión.

Por no hablar de quemar puentes —profesionales, quizá incluso personales— con Dirty, con Brody, con el dueño del local que pudiera arrastrar a esto.

¿Con Jude?

No quería que esto fuera un factor en mi toma de decisiones, pero ahí estaba, fastidiándome en el fondo de la mente…

¿Si la cagaba, quemaría también mi puente con Jude?

Siendo justos, el puente entre nosotros era un puente larguísimo, destartalado y viejo que serpenteaba entrando y saliendo de la oscuridad como un borracho desorientado.

Pero era un puente, al fin y al cabo.

A pesar de lo que hubiera pasado entre los dos, sabía que si alguna vez llamaba a Jude en mitad de la noche pidiendo ayuda, vendría. Era su naturaleza, sin importar lo que sintiese por mí.

Lo que significaba que pasara lo que pasase con este evento, Jude seguiría sacándome el culo de un edificio en llamas; haría eso por prácticamente cualquiera.

Aunque la cagase por completo.

—Vale —le dije a Jessa—. Lo haré.

Porque profesionalmente —con suerte— merecía la pena el riesgo.

Y en lo que a Jude Grayson se refería, no había ningún riesgo en absoluto.

A Jude le daba igual de todas formas. No iba a empezar a importarle por arte de magia.