mis amigas y sus novios (Swinger) - Parte final 12. Sam
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12. Sam

Todos estábamos muy excitados para el momento en el que Juan se levantó a tomar una ficha, un hecho que resultaba demasiado evidente al notar las erecciones de los chicos y lo sonrojadas que todas teníamos las mejillas, a mí misma me costaba creer que me sintiera tan cachonda después de lo que Charly acababa de hacer conmigo, pues una pensaría que después de un orgasmo tan contundente me calmaría, pero la verdad es que solamente me hizo querer más de ese juego, más de todo lo que ya había recibido de los novios de mis amigas.

- Ni lo pienses, cariño - le dijo Nubia, provocando las risas nerviosas de los demás, demostrando con esas reacciones ansiosas y reprimidas lo cachondo que se había puesto el entorno, mientras yo deseaba con todo mi ser que Nubia me escogiera para llevar a cabo aquel desafío con su novio, una esperanza que por desgracia murió demasiado pronto - lo harás con alguien que no haya pasado al frente, porque todas deberíamos tener un poco de acción, así que…

bueno, creo que Cas ya está ocupada - comentó Nubia después de mirar a nuestra alocada amiga y notar que tenía los ojos cerrados y la cara apretada en gestos que demostraban lo bien que lo estaba pasando al restregarse sobre las piernas y el miembro de mi novio - así que cumplirás tu desafío con Johana - expresó Nubia, provocando que Charly se retorciera en el sillón, mostrándose nervioso y tal vez demasiado entusiasmado con la idea de que su novia le chupara el pene a otro chico.

- Encantada - dijo Johana, poniéndose de pie de inmediato, mirando a Juan de esa forma tan lasciva con la que incluso logró que el chico se pusiera bastante nervioso.

- Yo… esto… antes de que empiecen… - intervino Charly de pronto, llamando la atención de todos - a ver, es que a mí me gustaría, si se puede, que lo hicieran a un lado de mí, tal vez sentados aquí en este sillón - comentó el pelirrojo, sin importarle que su cara se pusiera toda colorada mientras miraba a su novia y a Juan parados a mitad de la sala.

- ¡Ahhh! ¡A mí me parece estupendo! - respondió Cas sin abrir los ojos, con el vestido levantado hasta la cintura, dejándome ver cómo sus bragas habían sido corridas a un lado mientras su cuerpo rebotaba una y otra vez sobre las piernas de mi novio, enterrándose el miembro de Jorge sin contemplaciones, sin que le importara que la viéramos, mientras mi chico desnudaba sus senos para agarrárselos y apretarlos, provocando que mi estómago sufriera una de esas extrañas punzadas que resultaban de esa peculiar y excitante mezcla de celos y placer que me indujo tan morbosa y enloquecedora escena.

No hizo falta que nadie me dijera que debía cambiar de lugar para que me pasara al otro sillón, algo que en realidad hice con gusto pues en aquel momento quedé sentada muy cerca de donde Cas y Jorge protagonizaban su propio espectáculo sin importarles hacerlo frente a los demás, sin que Cas notara que los veía pues tenía los ojos muy apretados mientras sacudía el trasero para complacer a mi chico, cuya cabeza yacía recostada en el respaldo del asiento, manteniendo también sus ojos cerrados a la vez que jadeaba como animal en celo.

- Qué intrigante escena - comentó Alex, llamando mi atención en aquel instante, haciendo que lo mirara de pronto para darme cuenta de que el novio de Cas había quedado en medio de Nubia y yo, mientras Juan se sentaba a lado de Charly y, para sorpresa de los demás, Johana se sacaba los senos y se deshacía de su sostén, dejando su vestido remangado en su cintura, antes de que se arrodillara entre las piernas de Juan y viéramos cómo le sacaba el pantalón por completo, desnudándolo de la parte baja de su cuerpo para luego tirar de sus piernas y acomodarlo justo al borde del sillón, contemplando por unos segundos la erección de ese chico tan lindo que miraba a Johana con timidez, sin poder apartar por mucho tiempo su vista de los estupendos senos de mi amiga.

- ¿Estás listo para mí, Juan? Quiero darle un buen espectáculo a mi chico, así que trata de soportar lo que te voy a hacer tanto como puedas, ¿De acuerdo, cariño?

- le advirtió Johana mientras su mano ya se deslizaba sobre el miembro del novio de Nubia, sin que él respondiera con nada más que un apresurado asentimiento de cabeza, antes de que la rubia se agachara y todos la viéramos lamiendo el pene del chico desde los huevos hasta la punta, sin que los gemidos de Cas nos distrajeran mucho, porque la escena que tenía lugar entre esa rubia y Juan, era incluso más morbosa que aquella que tenía lugar entre mi novio y Cas, más aún al estar ocurriendo todo a unos centímetros de ese pelirrojo que miraba encantado la forma como su novia le comía los genitales a otro hombre.

- Mételo todo en tu boca - ordenó Charly en un susurro, cuando vio que Johana solamente besaba el glande de Juan, haciendo que mi amiga lo obedeciera, provocando que su amante de ocasión cerrara los ojos y aferrara las manos a la orilla del sillón, temblando de placer con tanta intensidad que resultaba evidente a la vista de cualquiera que lo mirara, gimiendo con fuerza mientras Johana le daba una mamada que resultaba sensual y muy excitante de ver, que capturó por completo la mirada de Nubia, cuya mano acariciaba el pene desnudo de Alex, sin que ninguno de los dos perdiera de vista lo que pasaba con los protagonistas de aquel momento.

- ¿Te gusta, cariño? - preguntó Johana en uno de esos breves momentos en los que su boca no estuvo ocupada por el pene de Juan, provocando que tanto su chico como su amante contestaran al mismo tiempo.

- ¡Me encanta! - dijeron los dos, mirándose con sonrisas nerviosas en el rostro, robándole una risilla a Johana quien no dejó de mover la cabeza, metiendo y sacando el pene de Juan de su boca, antes de que de pronto se apartara un poco, se pusiera de pie y, frente a los ojos maravillados de esos dos chicos, se quitara por completo el vestido, quedando solamente con su tanga puesta, para luego arrodillarse de nuevo entre las piernas de Juan, pero sin que volviera a engullir su miembro, tomándose algunos segundos para escupir un par de veces entre sus senos y sobre el pene del chico, el cual tomó con sus tetas y comenzó a masturbarlo entre ellas, haciendo que tanto Juan como Charly alucinaran con la escena que esa chica les estaba obsequiando.

Charly no soportó por más tiempo tener la ropa encima, así que sin pensárselo demasiado, se quitó como pudo los pantalones y comenzó a masturbarse a un lado de ellos, sin quitar la vista de su chica, de la forma como acariciaba con sus tetas el miembro del otro muchacho, lengüeteando de vez en cuando el glande de ese mástil cuando podía alcanzarlo con su boca.

- No creo que sea justo que te atiendas solo, Charly, deja que me encargue de ti - susurró Nubia con la voz un poco extraviada, antes de que la viéramos levantarse, de que se desnudara en medio de la sala y luego se arrodillara a un lado de Johana, entre las piernas de Charly, cuya atención no fue interrumpida por el voluptuoso cuerpo de mi amiga, quien solo puso su mano en la cabeza de Nubia cuando ella engulló su pene, pero sin desviar la mirada de lo que su chica hacía con ese muchacho con quien yo tantas ganas tenía de estar.

La excitación que llevaba encima terminó de explotar cuando de pronto miré a un lado y me encontré con los cuerpos completamente desnudos de Jorge y Cas, estando mi amiga sobre mi novio, ahora frente a frente, viendo cómo mi chico le chupaba los senos a esa mujer que gemía sin guardarse nada, quien movía las caderas de una forma tan sensual y vigorosa como si la vida le fuera en ello, mientras Jorge empujaba su miembro desde abajo, acompasando el movimiento de sus caderas con el sensual baile que Cas interpretaba para él.

Todo aquello fue demasiado para mí, tanto que de pronto me sentí abrumada por todo lo que estaba ocurriendo a mi alrededor, quedándome por unos segundos estática, sin hacer nada, sin mover uno solo de mis músculos, mirando de un lado a otro a todas esas mujeres y hombres que disfrutaban de compartir a sus parejas con otras personas, escenas que me hicieron sentir muy excitada, que lograron que mis bragas se humedecieran tanto que pude notar lo mojadas que quedaron, hasta que de pronto miré al novio de Cas y sentí la necesidad de dejarme llevar con ese chico, observándolo como si fuera una presa y yo una depredadora dispuesta a devorarlo.

Fue ese inestable y salvaje impulso que me invadió en aquel instante, lo que me hizo besar los labios de Alex de una manera poco recatada, dándonos lengua con ganas mientras mis impetuosas manos acariciaban su cuerpo, llegando a su pene muy rápido, haciendo que se deshiciera de su ropa para sentir con mi mano su endurecida carne, experimentando esa oleada de electricidad que me indujo al notar lo mojado que estaba su glande, síntoma inequívoco de lo excitado que se encontraba, un hallazgo que me hizo querer tenerlo en mi boca, que me hizo apartarme de sus labios para mirar su pene y quedar por un momento cautivada ante la imagen que me brindaba, ante lo deliciosa que de pronto resultaba la posibilidad de poder saborearlo bajo la promesa de recibir su leche entre mis labios.

- ¡Ahhh! ¡Me vas a hacer venir muy rápido! ¡Ahhh! - escuché la voz de Juan, provocándome a mirarlo, encontrándome con sus ojos en medio de todo ese caos de gemidos y ruidos propios del sexo que empezaban a ser acompañados con los olores de lo que todos ahí estábamos haciendo.