Swing hacia ti (El juego del amor 3) Capítulo 16. Lily
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Capítulo 16. Lily

Lily

Varios de los jugadores a los que tenía echados el ojo Adriel tenían lesiones ocultas.

He estado mirando vídeos de sus partidos y detectando hasta el menor detalle.

Hay lesiones que solo requieren unos meses de baja, pero si fichas a un jugador en el final de su carrera, que va a estar dos o tres años en tu equipo, y se tira los tres años en el banquillo, no merece la pena. Por eso estamos mirando todo.

Adriel se parece mucho a Jeb, por eso es fácil trabajar con él. Vamos de un lado a otro del país viendo las pretemporadas de los equipos.

Estoy tan cansada que casi no tengo tiempo de pensar.

Bueno, sí, en verdad le doy vueltas a todo.

Con Zac las cosas van muy bien. Es muy bueno.

Y hablamos casi todos los días. Ha venido a verme cuando estaba cerca y hemos tenido citas buenas…

, al menos en todo menos en el sexo. En la última le propuse usar un consolador para añadir algo de chispa y casi se le salieron los ojos de las órbitas.

Le dije que era broma, agitada por la idea que pueda echarlo todo a rodar por necesitar más en la cama.

Debería valorar todo lo demás.

Y con Brenan, bueno, con él todo va genial. Hablamos siempre que podemos y nos acostamos comentando libros. Ahora estoy en la cama y vamos a empezar una escena erótica.

Lily: Como hombre que eres…

Brenan: ¿En serio soy hombre? Joder, no lo sabía :p

Es idiota. Es la típica persona divertida y superinteligente que, una vez la conoces, sabes que quieres en tu vida para siempre.

Quererlo un poco más cada día no está mal.

Esto es amistad. Brenan oculta todo esto al mundo y tal vez mucha gente no vea lo divertido que es.

Hay personas que no tienen tiempo para apreciar las cosas buenas, esas que llegan cuando tienes la paciencia de esperar.

Brenan: Vamos, dispara.

Lily: Es una pregunta sexual.

Brenan: Acabamos de comentar cómo narices le cabe a esta mujer una polla de treinta centímetros y de diámetro más grande que una botella. Creo que podemos con todo lo demás.

Me río, pero es verdad. La prota ha dicho que el pene del tío no le cabía con las dos manos. He mandado a Brenan una foto de mis manos cogiendo una botella, diciendo que eso es peor que un parto.

Lily: Ya, pero es más fácil comentar cosas de otras que mías.

Brenan: Somos amigos, podría decirse que eres mi casi mejor amiga. Pero no se lo digas a Camelia, que se enfada.

Lily: Tú tampoco se lo digas a Jeb, que se siente engañado.

Brenan: Vamos, dispara, soy todo tuyo.

Mi jodido sexo elige ese momento para contraerse mientras mi imaginación lo imagina desnudo en la cama diciendo eso y yo en plan diosa del sexo diciéndole todo lo que quiero… No, joder, solo habla de mejores amigos.

Lily: Vale… ¿A ti te molestaría que una mujer quisiera añadir juguetes sexuales a los momentos de cama? ¿Y que te dijera qué quiere de ti?

Brenan: No.

Responde sin dudar y vuelve a escribir, y luego borra. Y escribe y borra… Joder, me pone nerviosa.

Brenan: De hecho, lo preferiría. Que me dijera qué quiere. No soy adivino. Conozco mi cuerpo, pero no el de las mujeres con las que me lío.

Lily: A muchos hombres no les gusta que les digas que lo que hacen no te ayuda a correrte.

Brenan: Joder, pues son idiotas. Es como ir de cena, si no te gusta el pescado, pues lo dices. ¿Qué hay de malo en decir cómo te gusta el sexo y exigir que lo haga como quieres?

Lily: Ya…, tal vez el sexo esté sobrevalorado. Yo quiero porno, como en los libros. Sin botellas enormes de por medio, claro…, eso sería como parir cada vez que te saca la polla de dinosaurio.

Brenan: Y sin posturas imposibles que no sabes si hacen sexo o acrobacias. No olvides eso, que a veces no sabemos dónde narices tienen las piernas.

Me río por cómo lo dice. Y luego escribe de nuevo.

Brenan: También creo que el sexo está sobrevalorado.

Lily: Bueno, al menos si todo lo demás está bien…

Brenan: Sí. Y ahora, dime qué juguete querías usar.

Lily: Un succionador, y bueno. También siento curiosidad por hacerlo llevando a la vez un tapon anal. Pero me parece que lo probaré sola.

Brenan: Tal vez deba proponerle esto a Vivi. Lo mismo así deja de hacerme sentir como un raro por no encontrar el puto punto G.

Me río, no lo puedo evitar, y me imagino a Brenan en plan explorador con un mapa, buscando el punto G. Le mando un gif y luego un audio meándome de risa.

Seguimos hablando después de que él a su vez me envíe un audio llamándome cabrona. Hablamos del libro de la polla enorme y me quedo dormida así. Como casi todas las noches. Desde hace quince dias.