Capítulo 12. Lily
Lily
—No me gusta —afirmo. Kadet mira la comida perplejo, pensando que me refiero a la cena, y Jeb se ríe. Al final, el cotilla de Kadet se ha apuntado también.
—Habla de la chica, acaba de entrar —aclara Jeb al seguir mi mirada, y los tres dirigimos la vista con muy poco disimulo, todo hay que decirlo, a la puerta.
La mujer es preciosa: cuerpo de escándalo y mirada segura. Pero no me gusta. Y menos cuando Brenan se gira y la mira de arriba abajo disimuladamente. Sé nota que a él sí le gusta, y mucho, a juzgar por su sonrojo.
Se dan dos besos y ella le pone la mano en el brazo.
—Esta noche, nuestro amigo folla —murmura Kadet, y yo me remuevo inquieta en la silla.
Es lo mejor; entre amigos es preferible no dejar que las hormonas entren y lo jodan todo. En unos meses no me atraerá de esta forma y me habré librado de tener que lidiar con una noche loca de la que los dos nos arrepentiremos.
—Yo apuesto a que sí —mete cizaña Jeb.
Centro mi atención en la comida mientras la mujer habla y mira la carta. Al final piden para compartir y eso lo detesto. ¿Qué confianzas son esas?
—Qué hambre tiene esta de repente —dice Kadet.
—Es comer o joder su cita. No me gusta para él. Se lo va a comer con patatas —les digo sabiendo que eso sería lo que haría yo. Ella parece que le pregunta cosas.
Y cuando Brenan se queda callado, solo le sonríe. Y qué sonrisa. Porque no me gustan las mujeres, si no me pondría a mil.
—Vale, todo va de puta madre, no nos necesita.
Cojo mis cosas y me marcho. Es mejor así, no me apetece quedarme de sujetavelas. Le mando un mensaje a Brenan y le digo que siga así, que va muy bien, y que luego me cuente. En plan amiga total.
—Vale, he pedido todo para llevar otra vez —dice Jeb—. ¿Vamos a mi casa?
—Vale —le digo y andamos hasta el edificio. Kadet se apunta también y le dice a Ofelia que venga. Como estaba con Camelia y Dugan, se apuntan todos.
Cenamos juntos y bromeamos acerca de que Brenan no responde a los mensajes.
Siento una opresión en el pecho y cuando bajo a mi casa me pongo los cascos para leer.
No quiero escucharlo follando. No debería molestarme, he oído a mis amigos teniendo sexo, pero la idea de escucharlo a él me oprime el pecho.
Por eso decido hablar con mi cita de mañana y abrir mi mente.
Tengo que empezar de cero. Creer que sin la opresión de Hank, sin el miedo a que me arruinara la vida si sabía que salía con otro, puedo ser libre.
Tal vez por eso no me fue bien en el amor.
Por eso y porque el sexo siempre acaba por aburrirme.
Sobre todo cuando quiero liberarme y ordenar, mandar y exigir lo que quiero sin esperar que lo hagan todo por mí, como si exigir lo que quiero en la cama jodiera su hombría.
Quiero un hombre que no tenga prejuicios a la hora de aceptar mis deseos. Alguien a quien se la sude lo que piensen de él, porque sepa quién es y le encante.
Busco tal vez una quimera. Por suerte, el sexo post escena cachonda es increíble.
Brenan
La cita va muy bien. Vivi es muy dulce y está pendiente de lo que digo. Hemos subido a mi casa a tomar la última y sé por su mirada que si la besara no se apartaría.
—Vi tu directo del otro día. —Miro mi copa—. Yo también era tímida… Hasta que mis padres se separaron, mi padre se fue de casa, y me tocó hacerme cargo de mi madre y de mi hermano para no dejar que su dolor nos hundiera.
Eso me gana, veo su fuerza y cómo luchó por salir adelante. Al mirarla me doy cuenta de que yo, dentro de lo malo, he tenido una vida fácil y por eso tal vez siempre he vivido escondido. Tras mis padres, y luego tras Dugan y Kadet. Era lo fácil.
—Yo voy poco a poco.
—No hay prisa. —Mira mi boca y yo la suya.
Acerco mi boca a la suya y la beso. Besa de puta madre, pero cuando me separo espero ver los ojos verdes de Lily, o que esta suelte alguna burrada sexual. Por eso la beso de nuevo. No quiero joder las cosas, y me gusta Lily como amiga.
Me gusta mucho como amiga.
Mucho…
—Podemos quedar otro día —dice Vivi al ver que no estoy receptivo—. No tengo prisa. —Acaricia mi cuello.
—Vale, te llevo a casa.
—He traído mi coche.
—Pues vamos a tu coche.
—Bien.
Vamos a su coche y antes de que se monte en él la beso de nuevo. Subo a mi casa y miro el móvil. Tengo un mensaje de Lily:
Lily: Tengo los cascos puestos, para darte intimidad si follas y eso.
Me lo ha escrito hace una hora. Le respondo mientras entro en mi casa:
Brenan: Hoy solo besos.
Lily: ¿No te gusta el sexo en la primera cita?
Brenan: Si se da la ocasión, no lo descarto.
Lily: ¿Qué pasó entonces?
Pienso qué responderle; no puedo decirle que fue por ella. Por sus tetas, sus ojos y su forma de ser.
Brenan: Estaba distraído. Tendremos otra cita.
Lily: A ver si a mí me va tan bien mi cita de mañana.
Cierto, ahora seré yo quien esté ahí viéndola con otro. Es lo que hacen los buenos amigos.
Brenan: Solo sé tú misma.
Lily: No, que eso no sale bien; seré más como tu cita de hoy. Pareceré dulce e inocente. Así, comedida…
Brenan: No te pega ser así.
Lily: Ya…, pero llevo tiempo sin follar. XD
Brenan: Si lo que quieres es follar, de eso hay a patadas en la app.
Lily: Cierto. ¿Ves por qué te necesito? Seré como tú, tendré las manos quietas. Un beso y para casa. Así lo dejo con las ganas.
Brenan: Primero te tiene que gustar.
Lily: Cierto.
Brenan: ¿Qué hacías?
Lily: Leer, iban a meterse mano. Y, joder. Necesito una buena escena de sexo.
Brenan: Vamos a leer juntos.
Lily: Vale. Y si me quedo callada es que me estoy metiendo mano XD
Sonrío y la imagino leyendo y con la mano entre sus piernas, dándose placer.
Esa imagen se junta a la de sus pechos perfectos.
Mierda. Tal vez leer con ella romantasy con escenas de alto voltaje no haya sido buena idea.
Pero lo hago y, cuando no me responde, imaginarla excitada me excita más que la escena que estamos leyendo.
Quiero un botón de reset para apagar este fuego por mi amiga. He tenido las suficientes parejas o citas para saber que el sexo solo lo jode todo cuando pasa. Por una atracción no puedo fastidiar al grupo. Sería incómodo para todos que las cosas con Lily salieran mal.
Y como prueba me meto en el chat. Kadet ha comentado mi cita y Ofelia le ha dicho que no la joda él tampoco.
Kadet: No hice nada. Ahora siento curiosidad por si han follado. Nuestro pequeño se hace mayor, Dugan.
Brenan: No ha pasado nada, solo besos.
Kadet: Joder, ¿y bien?
Lo pienso, pienso en Lily, en su sonrisa, en mi deseo por ella…
Brenan: Genial. Va por buen camino.
Lily: Tendré los cascos cerca para evitar escucharlos.
Kadet: Yo estoy por hacer guardia en la puerta para ver algo más.
Ofelia: ¡Vaya amigo de mierda! ¡Tienes que darle intimidad!
Kadet: Solo es para que no la cague.
Camelia: Cuando la cague, si lo hace, estaremos aquí. Amigos forever .
Lily: Es tu cuñado/amigo.
Dugan: ¿Sabéis que son las doce de la noche? Todos a dormir.
Kadet: Sí, papi :P
Jeb: Haced caso a Dugan, que mañana entrenamos temprano.
Kadet: El padre dos. Estoy apañado con los sosos estos.
Nos damos las buenas noches y vamos todos a dormir. Tengo suerte. Tengo mucha suerte de tenerlos. Y alguien que pasó tanto tiempo solo de niño en clase, sin amigos más allá de Dugan y Camelia, sabe lo importante que es esta familia elegida. No puedo dejar que nada lo joda.
Y mucho menos mis hormonas revolucionadas.