35. CAPÍTULO 35
Me despierto con el sol que entra por la ventana. ¡Qué bonito día hace! Escucho cómo Alonso se está duchando. Tentador, muy tentador… Busco en mi mochila un cuaderno, el de reserva que siempre llevo, lo abro y me siento en la cama con las rodillas haciendo de apoyo para el cuaderno.
Hoy estoy especialmente inspirada. Anoche apenas pude dormir.
Intenté con mi rutina para calmar los nervios antes de las actuaciones, pero tampoco me funcionó, así que lo único que pude hacer fue prometerme que este viaje no lo arruinarían mis inseguridades.
Voy a disfrutar al máximo y que sea lo que tenga que ser.
La puerta del baño se abre y aparece Alonso con el torso al descubierto. ¡Por lo más sagrado! Aprieto el lápiz a la vez que me muerdo el labio inferior…
—Ey, ¿qué pasa, bella durmiente? —dice él sonriendo mientras se acerca.
—Buenos días —sonrío excitada.
—¿Qué haces? —pregunta mientras me da un beso en la frente.
—Nada… Solo compongo, estoy inspirada —contesto embobada con su cuerpo.
—Dúchate si quieres. Yo voy metiendo mi bolsa en el coche y voy pidiendo los desayunos para llevar, te espero en el coche —dice mientras saca ropa de su bolsa.
—Vale, no tardo —me levanto corriendo y me meto en la ducha mientras Alonso termina de vestirse.
Me voy a duchar solo el cuerpo, así soy más rápida, además ayer por la mañana antes del viaje ya me lavé el pelo. Termino en un momento, salgo de la ducha a toda prisa y me visto con una sudadera con capucha, una camiseta negra y unos vaqueros ceñidos.
Me viene la inspiración, abro el cuaderno y me pongo a escribir… Cinco minutos más tarde me llega un WhatsApp.
¿Dónde estás? Ven ya ♥️
Sonrío, meto toda la ropa como puedo en la maleta y la cierro. Compruebo que no nos dejamos nada y salgo corriendo por el pasillo poniéndome con una mano la capucha hasta la salida del hostal.