10. Christopher #3
Liam terminó con él por mensaje de texto, diciendo algo sobre necesitar espacio, lo cual disparó los problemas de abandono de Andrew otra vez.
Esos empezaron cuando salió del clóset con sus padres mormones y lo repudiaron y lo hicieron irse de la comunidad.
Después, una serie de exes que lo han ghosteado o terminado con él agravaron el problema.
Todo lo cual me deja a mí como testigo de la montaña rusa emocional de Andrew.
Sus altibajos son muy altos cuando entra en una relación, y sus bajos son muy bajos cada vez que una relación termina.
Pero lo bueno esta vez es que su enfoque no está en mí, permitiéndome evitar hablar de lo que pasó en Nueva York.
Eso es, hasta ahora.
—Ese es el tipo con el que acabas de filmar el comercial, ¿verdad? —Andrew señala con su cuchara hacia la tele.
Me quedo mudo cuando veo a Alexander. Instantáneamente me vienen flashbacks de la infame presentación de Britney Spears de Gimme More en los VMAs de 2007, cuando ella tropezó por el escenario como un venado encandilado.
Excepto que Alexander solo está parado junto al micrófono, sudando profusamente mientras la banda comienza a tocar.
Manchas de sudor forman grandes círculos debajo de las axilas de su camiseta blanca mientras mira directamente a la cámara.
Casi puedo distinguir a Freddy gritando mientras Alexander se estira para rasguear su guitarra.
Solo pasa esto. Solo supera la presentación.
Lo animo en silencio mientras las tomas de corte a celebridades en el público las muestran ligeramente desconcertadas, lo cual no hace nada por aliviar mis preocupaciones. Alex tropieza al terminar Stolen Moments y se dirige desde el soporte del micrófono hacia el piano para empezar My Anchor.
Se parece más al personaje desaliñado de Bradley Cooper en Nace una Estrella que a la estrella pop internacional segura de sí misma que conocí hace casi tres meses. O al tipo guapo de ojos helados que me miraba desde mi computadora hace dos horas.
Por favor que salga en una pieza.
Todo mi cuerpo se tensa mientras toca la segunda mitad de My Anchor. Su voz y cuerpo se estabilizan ligeramente detrás del piano.
—Bueno, eso fue doloroso —dice Andrew, volteando hacia mí cuando la presentación termina. Mete la cuchara en el helado.
Le paso el envase y busco mi celular, abriendo mis apps de redes sociales para ver si la reacción es tan mala como temo. El hashtag #AlexanderVMAs ya está arriba del todo en la pestaña de tendencias.
Mi dedo se queda suspendido sobre el hashtag. Me resisto a tocarlo, sabiendo lo que la gente estará diciendo, pero mi mente necesita saber si es tan malo como lo que mis ojos acaban de presenciar.
Oh my God, is he on something? #AlexanderVMAs
Alexander Morgan looks like a homeless junkie. #AlexanderVMAs
Is Alexander Morgan having his Britney Spears moment? #AlexanderVMAs
Leave Alexander alone! #AlexanderVMAs
Los mensajes son abrumadoramente críticos de la presentación y apariencia de Alexander.
Aviento mi celular en el sofá, me quito la manta, y me dirijo al baño mientras la rabia aprieta cada órgano dentro de mí, incluyendo mi vejiga.
No debieron haberlo dejado salir al show.
Debieron haber cancelado la presentación. Debieron haber dicho que estaba enfermo.
Maldito sea su equipo.
La sangre me hierve mientras mis músculos se tensan. Mi latido reverbera en mis oídos.
Agarro una de las pelotas antiestrés que están a un lado que Andrew ha estado usando, con el lema Apriétame a Mí, No el Cuello de Tu Pareja, levanto la tapa del inodoro, y me alivio mientras miro el póster enmarcado colgado arriba:
¡Deja Ir Esa Mierda!
Mis hombros caen más con cada apretón sucesivo de la pelota antiestrés.
No hay nada que pueda hacer ahora.
Bajo la palanca, me lavo las manos, y suelto una pequeña oración para que Alexander sobreviva el resto del show antes de regresar al sofá.
La voz de Dios presenta al actor Aiden Matthews, que se me hace vagamente conocido de un par de películas, al escenario. Rápidamente recita la lista de nominados antes de abrir el sobre.
—Y el ganador por mejor canción es... Stolen Moments de Alexander Morgan.
La cámara corta al lado del escenario, donde Freddy está sacudiendo los hombros de Alexander de un lado a otro. Una ligera sonrisa emerge en su cara mientras camina al escenario, pero se desvanece al acercarse al tipo que sostiene el Moonman frente a él.
—Felicidades, chico —articula el hombre mientras Alexander le arrebata el premio con brusquedad.
Va a darle un abrazo, pero Alexander lo empuja, mandándolo disparado hacia atrás y casi hacia el público.
—¡Quítame las manos de encima, pedófilo! —Su cara se arruga.
La cadena corta la transmisión rápidamente antes de que pueda ver más.
—¡Dios santo! ¿Qué se metió ese tipo? ¿Estaba así en Nueva York? —Andrew inclina el envase de helado hacia mí, pero yo ya estoy buscando mi celular de nuevo, entrando al sitio de MTV para ver la transmisión en vivo. Pero esa también fue cortada.
¡Mierda!
Esto pasó de Britney Spears a Kanye West contra Taylor Swift en cuestión de minutos. Tal vez podrías justificar la presentación como un mal día.
Pero esto.
No sé cómo va a salir de esta.