Capítulo 7 3
Sant Delphi
Las Vegas, Nevada.
El estadio de Las Vegas está lleno hasta los topes de fans del deporte, pero a mí no podría importarme menos todo esto.
Lauren tiene los ojos hinchados. Ha llorado. Mucho.
Y sé que esto no tiene que ver con el teatro que accedimos a llevar a cabo delante de su familia. Esto es malo.
Mr. Gilipollas no se separa de ella y estoy convencido de que no es porque le preocupe su seguridad. Quiere asegurarse de que no estoy aquí. Asegurarse de que nuestra mentira es cierta. Lo mandaría todo a tomar por culo si no fuera porque eso haría que ella se alejara de mí con tal de protegerme.
Pero esto me está matando.
Sobre todo porque cada vez que Arnau se inclina hacia el oído de Lauren para decirle algo, ella se encoge un poco más. No sé qué ha pasado en su casa, no sé por qué llora, pero juro que voy a encargarme de que el responsable pague por cada una de sus lágrimas.
Lauren se aleja del banquillo cuando piden a las corredoras que entren en la pista. No me pasa por alto que el nivel de griterío y vítores sube mucho cuando los dos presentadores la nombran, pero a ella sí.
—MaKena, representando a North Star.
—¿Volverá a quedarse con el primer puesto en el podio?
Hacen algún comentario sobre su aspecto. Tiene los ojos rojos y los párpados hinchados.
—Esperamos que no haya pasado nada grave en su vida.
—A veces se nos olvida lo jóvenes que son nuestros atletas y la presión a la que están sometidos.
Arnau MaKena me busca entre el público, sé que esa es la razón por la que estudia las gradas, sección por sección. Mala suerte para él que el estadio esté lleno a rebosar.
Lauren se lleva la mano al corazón mientras presentan a otras corredoras. Exhala despacio. Estoy aquí, contigo.
Se colocan en posición. Oigo el «preparadas» de los altavoces y poco después dan el pistoletazo de salida.