Sospechosamente tuya (La serie de misterio y romance de Sol y Luke 1) Capítulo 52
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Capítulo 52

Sol

Sol había quedado con Mark en el Café at Foyles, en Charing Cross Road, para tomar un té y darle una explicación obligada mientras Divya y Luke se reunían con Meshflixx.

Cuando llegó a la librería, respiró el olor a libros y sintió el consuelo de estar rodeada de tantas páginas encuadernadas.

Mark ya la esperaba en una mesa del quinto piso.

Estaba sirviéndose una infusión verde y fragante en una taza.

Sol se sentó frente a él y le agradeció haber podido verla con tan poca antelación —le había mandado un mensaje el día anterior tras el paseo con Luke.

—Aparte de leer, podar rosales y quizá pasarme por el estudio de Josie más tarde, no es que tuviera mucho más que hacer —respondió Mark.

—Lo que quería contarte es un poco delicado —dijo Sol, que por eso había preferido quedar allí en vez de explicárselo en pilates. Demasiados oídos curiosos en el estudio, aunque todo el mundo tendiera a ir a lo suyo.

—Tienes algo embarazoso que decirme sobre Oliver —Mark puso una expresión dolorida—. Por favor, no me digas que ha intentado algo contigo. Le he prohibido expresamente que acose a cualquiera de mis compañeras de pilates. ¡O a Josie!

—No es eso —dijo Sol, intentando tranquilizarlo en la medida de lo posible y profundamente aliviada de que no fuera eso—. Pero está involucrado en el robo del guion de The Privateers . ¿Has leído sobre ello?

—Sí, pero solo porque los rumores decían que habían robado el guion en el estudio. Nunca lo creí…

—Pues sí lo robaron allí. Oliver sacó el guion de la bolsa de Sara y lo metió en la mía. Estaba compinchado con Bryana Daniels. Pero Bryana, que lo ha confesado todo, no ha dado ninguna explicación sobre por qué Oliver colaboró con ella. Y, la verdad, no tiene mucho sentido.

—¡El puto niñato! —Sol estaba segura de que era la primera vez que oía a Mark soltar una palabrota—. Aunque ya no sigo la prensa del sector, vi que tu nombre aparecía un par de días relacionado con todo esto. Siento que haya sido por culpa de las carencias de ese hijo mío.

—No es culpa tuya —dijo Sol y lo creía de verdad. Oliver era un adulto, aunque no actuara como tal—. Vi a Oliver charlando con un ejecutivo de Meshflixx hace unos días, un vicepresidente sénior de contenidos de ficción…

—¿Eduardo Callaghan?

—Sí.

—Somos compañeros de tenis —explicó Mark—. Complemento mis entrenamientos de pilates con un poco de tenis, para equilibrar fuerza y cardio.

—¿Tenis, eh? —dijo Sol—. Yo he estado haciendo muchas caminatas rápidas y esa cosa del 12-3-30 que se hizo viral hace unos meses, caminar rápido en cinta con una inclinación pronunciada. Pero me pregunto si debería pasarme a la natación, la verdad.

—Tiene el impacto más bajo —concedió Mark.

—Y es un ejercicio de cuerpo entero, seguro —añadió Sol.

Era una delicia hablar con alguien igual de preocupado por su salud y su forma física. Pero había que volver al tema Oliver.

—Oliver lleva meses dando la lata para que lo ponga en contacto con Eduardo. Decía que tenía un pitch perfecto para él.

—¿No era Oliver el que insistía en que solo quería desarrollar largometrajes documentales?

—Y Eduardo está en ficción, sí. Le pregunté lo mismo y no obtuve ninguna respuesta convincente, así que decidí no presentarlos. Por favor, no pienses que soy un padre horrible.

—Nunca te juzgaría, no te preocupes —y no lo haría.

Mark continuó:

—Le he abierto tantas puertas a lo largo de los años…

Ha tenido tantas oportunidades y, básicamente, no ha hecho nada.

Es el nepo baby definitivo. Pensé que le iría bien aprender a conseguir una reunión en Meshflixx como todo el mundo.

Y entonces, hace unas semanas, empezó a alardear de que por fin había encontrado la manera de que Eduardo le hiciera caso sin mi ayuda.

—¿Crees que Bryana los puso en contacto a cambio de que Oliver la ayudara a conseguir el guion de Sara?

—Apostaría mi casa de la playa en Truro a que sí. Bryana y Oliver simpatizan desde hace años. Los presenté cuando las hermanas estrenaron su primera serie.

—Claro, casi vuelves a dirigir con el piloto de esa serie —Sol tuvo que admitir que, incluso para los estándares del sector, los discípulos de Josie parecían estar especialmente conectados entre sí—. ¿Son ciertas las habladurías? ¿Vas a volver a dirigir pronto?

—Me lo planteé. De hecho tuve reuniones tanto con Meshflixx como con Supreme Video —dos de mis plataformas más odiadas, si te lo puedes creer.

Sol sí lo creía, entre otras cosas porque lo había visto dirigirse a una de esas reuniones.

—Y luego me di cuenta de que volver a la silla de director me dejaría sin tiempo para mantener mi rutina física y mi vida social. Además, mi esposa quiere que viajemos más.

Mark le contó, estrictamente off the record , que esa misma mañana había llamado a Meshflixx y a Supreme Video para rechazar sus ofertas muy educadamente.

La familia, los amigos y la salud habían pasado por delante incluso para alguien con una filmografía tan exitosa como la suya.

···

Se reunió con Luke para tomar algo después del té con Mark, pero le dijo que ya no podía seguir bebiendo tanto.

Entre su reciente viaje a Barcelona y sus muchos encuentros con él, estaba bebiendo muy por encima de la media para una persona worried-well como ella, que normalmente no tomaba más de una o dos copas al mes.

El alcohol tenía demasiado azúcar y era inflamatorio.

—¿Qué tal ha ido en Meshflixx? —preguntó Sol después de saludar a Luke adecuadamente.

—Les hemos contado todo. Sara no ha puesto ninguna pega a que habláramos del tema con la plataforma.

—¿Se han sorprendido?

—No mucho —dijo Luke—. Sospechaban que podía ser alguien interno que no estaba contento, porque con la filtración del guion —y el hack de Twitter del que me hablaste— la intención siempre fue revertir una de las decisiones de Meshflixx.

Por eso no fueron a la policía. No sabían quién era, pero confiaban en que la investigación de T&T lo resolviera.

No les gustó el estilo de la agencia y decidieron cerrar el caso antes de que les cobraran una barbaridad.

—¿Así que lo del hack también fue cosa de Bryana?

—Eso creen. Es posible que hubieran dejado caer que no iban a contratar a Leonardo Pascual para The Privateers . Él era la primera opción de Sara y Bryana, pero no era conocido fuera del teatro. El hack indicaba que había muchísimo interés y fandom alrededor de él. Y es curioso.

—¿Qué?

—Que hace dos años no lo querían contratar y ahora trabajarían con él en lo que fuera. Por eso querían que lo siguiéramos durante un tiempo, para ver si se reunía con otros estudios.

—¿Se va de Meshflixx?

—No lo tengo claro, pero Divya lo ha seguido varias veces hasta un teatro del West End.

—¿Va a volver a los escenarios? —preguntó Sol, entusiasmada—. ¡Necesito entradas ya!

—¡Si ni siquiera sabes qué obra va a hacer! —protestó Luke—. Pero ahora que sé con certeza que, aunque lo encuentres irrefutablemente sexy, no conspiraste con él para robar el guion, no estoy celoso.

—Bien, porque los celos no van conmigo. ¿Entonces en Meshflixx están contentos con la investigación?

—Están contentos de que hayamos limpiado el nombre de Sara. Así pueden seguir trabajando con una de las hermanas Daniels.

—Me alegro por eso —dijo Sol—. ¿Qué va a pasar con Bryana… y con Oliver?

—Purgatorio profesional —dijo Luke—. Meshflixx los ha vetado y va a compartir sus prácticas dudosas con el resto de cadenas, streamers y estudios para que hagan lo mismo. Me han dicho que sus carreras en el sector están acabadas.

—Muy apropiado —dijo Sol—. Sobre todo después de intentar mandarme a mí al purgatorio profesional.

—Pero tengo malas noticias. Parece que The Privateers tendrá que cancelarse tras todo esto porque Sara no se ve capaz de trabajar en ella sin su hermana —Luke frunció el ceño—.

Desarrollará algo nuevo para Meshflixx y Martha Broch ya está en el equipo como diseñadora de títulos de crédito.

Pero creo que Sara va a esperar a que se resuelva la huelga de la que me hablaste.

—Me da un poco de pena que no haya nuevas aventuras del capitán y el contramaestre en The Privateers —dijo Sol—. Pero me alegro de que tuvieran su final feliz juntos, aunque parece que también han sido víctimas de la maldición de Luz de luna .

—Sol Novo, no te tenía por romántica —dijo Luke—. ¿Seguro que te encuentras bien?

Sol estaba a punto de decirle que se fuera al infierno cuando recibió un mensaje de Laia.

—La canguro medio nueva de Laia acaba de dimitir —le contó a Luke mientras leía el mensaje—. Y Laia ha cancelado nuestra cena de esta noche.

—Puede que me arrepienta, pero ¿por qué no le dices que puedo ocuparme yo de la demoníaca Paula mientras cenáis las dos?

—¿Estás loco? Esa niña es puro amor y yo la adoro, pero es un pequeño demonio. Yo nunca la he cuidado, ¡y soy la mejor amiga de su madre en Londres!

—Sé que me voy a arrepentir —dijo Luke—. Mucho. Pero digamos que siento que tengo que redimirme con Laia o nunca estará de mi lado. Y no me gusta caerle mal a nadie. Además, siendo amiga tuya, debería encontrar la manera de que al menos me tolere.

—Probablemente —admitió Sol—. Mi gusto en amistades es excelente.

—Te cuidan.

—Y yo las cuido a ellas, prestándoles detectives privados sexys que pueden fingir que saben cuidar niños —bromeó Sol.

—¿No será tan difícil vigilar a Paula un par de horas, no?

—¡Ojalá! —Sol se echó a reír y le escribió a Laia contándole la propuesta de Luke.

La respuesta de Laia llegó de inmediato.

—Dice que perfecto, que estés en su casa puntualmente a las 19:15. Dice que no le gusta la impuntualidad, pero te aseguro que eso no es cierto —dijo Sol. Por primera vez en días, no estaba preocupada por nada—. Ah, y dice que no te va a pagar porque a los mentirosos no les da dinero.