Capítulo 8
Luke
Luke le escribió frenéticamente a Divya antes de tener que apagar el móvil.
Luke Contadino
He tenido que salir corriendo. ¿Puedes vigilar a Agatha?
La respuesta de Divya llegó con su rapidez habitual. A Luke le encantaba que Divya siempre estuviera al tanto de todo. No podía decir lo mismo de sí mismo últimamente.
Divya Bakshi
Ya estoy en ello. Acabo de encontrar algo jugoso sobre ella.
Por supuesto que había encontrado algo. A Luke le agobiaba no estar allí para poder ayudarla de algún modo.
Luke Contadino
¿Qué has encontrado?
Divya Bakshi
Hablamos cuando vuelvas.
Luke Contadino
¡No me hagas esperar! Este viaje no ha sido idea mía.
Divya Bakshi
Admítelo: nuestra Stringer huele a chamusquina. Tiene vínculos con Voyeur. Se fuga a BCN. La despiden…
Luke Contadino
A los periodistas los despiden todo el tiempo.
Divya Bakshi
…
Luke no esperó la siguiente respuesta. Quería acabar aquella conversación antes de que los dedos le dolieran de tanto teclear.
—No puedes esperar, ¿eh? —dijo Divya cuando por fin contestó su llamada.
—¿Qué información jugosa tienes sobre Agatha? —preguntó él, intentando averiguar lo que Divya sabía antes de verse obligado a dejar el móvil—. Sabes que no puedo esperar a hablar de esto hasta que vuelva. Ni siquiera sé cuánto va a durar el viaje. Hacer la maleta ha sido un infierno.
—Siento que tuvieras que preparar el equipaje deprisa y que no sepas si llevas suficientes calcetines o las camisas adecuadas —bromeó Divya. Y tenía razón. Luke estaba indeciso sobre el contenido de su maleta; estaba seguro de que la mitad de la ropa sería demasiado caliente o demasiado fresca.
—¡Es un asunto serio! —protestó, consciente de lo ridículo que sonaba. Pero, por alguna razón que ni él entendía, quería dar buena impresión durante su estancia.
—Divya, ¿qué tienes sobre Agatha?
—Fue la primera agente de Sara y Bryana Daniels cuando empezaron.
—¿Qué?
—La dejaron hace un par de años, cuando las contrataron en Meshflixx para desarrollar The Privateers . Ahora están en una de las agencias grandes y comparten agente con… ¿adivina quién?
—Ni idea —respondió Luke, tomando nota mental de todo. Sabía que tenía que haber algo raro con Agatha.
—Con la ganadora del Emmy Martha Broch —anunció Divya triunfal.
—Y eso es importante porque…
—Ni idea todavía. Pero seguiré investigando. Ya sabes que no creo en las casualidades.
— Mate , tengo que colgar —dijo Luke cuando la voz de una azafata empezó a pedir a los pasajeros que apagaran los dispositivos electrónicos.
—¡Ni hablar! ¿Por qué crees que han despedido a nuestra Stringer si no tuvo nada que ver con la filtración del guion?
—Hasta donde entiendo, la inestabilidad laboral es algo bastante común en esa profesión —respondió Luke.
Se lo habían contado varios amigos de su hermana mayor, Gaia, que habían probado suerte en el sector y acabado cambiando a trabajos mejor pagados, aunque mucho menos divertidos.
Pero parecía que él era el único en T&T que conocía lo que, para él, era una verdad universal sobre los periodistas.
—¿Y has intentado explicárselo a nuestros jefes?
—Varias veces —admitió.
—¿Ha habido suerte?
—¿Por qué crees que estoy atrapado en un asiento del medio rumbo a Barcelona ahora mismo? —intentó no subir el tono, pero su comentario atrajo la mirada reprobatoria de las dos mujeres sentadas a cada lado de él.
De verdad estaba intentando hacerse lo más pequeño posible y no invadir el espacio personal de nadie. No era tarea fácil para alguien de metro ochenta y cinco, volando en el asiento más estrecho de la clase turista.
—Dime una cosa —dijo Divya, con un tono algo molesto—, ¿cómo es que íbamos a empezar a reducir la vigilancia y decidieron mandarte a Barcelona?
Él habría cambiado su puesto con ella encantado de quedarse en Londres. No le gustaba volar, ni viajar en general. Pero Thompson no le había dado la opción de negarse.
—Ya sabes cómo son las cosas en la agencia…
—Nada tiene nunca sentido —dijo Divya, poniendo voz a los pensamientos de Luke—. ¿Y cómo averiguaste que habían despedido a Sol?
—No lo hice yo. Thompson la sigue en redes y por lo visto lo contó en Twitter.
—¿Tú no la estabas siguiendo? —el tono de Divya le recordó todos sus fallos recientes.
Se suponía que él debía encargarse de monitorizar las redes de todos los objetivos.
Había encontrado la página profesional de Sol como crítica de entretenimiento y su perfil de LinkedIn y había confirmado que no estaba en ninguna de las aplicaciones de dating más comunes…
pero se le había olvidado revisar el resto de redes sociales.
—Una azafata me está lanzando una mirada asesina. Hablamos cuando aterrice. Mantenme al tanto de Agatha. Cheers.
Colgó, puso el móvil en modo avión y trató de leer sin invadir los reposabrazos de nadie.