Sorry Not Sorry (Blingwood Billionaires 1) Capítulo 18Drew #3
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Capítulo 18Drew #3

—Ya, pero solo estoy de un par de meses. Han sido unos chupitos minúsculos, Logan. Para ti es muy fácil decirlo. Tu cuerpo no cambia. No tienes la misma responsabilidad. Siete meses más van a ser una tortura si lo dejo todo demasiado pronto. Dejaré de beber cuando se me note la barriga.

—¡Vas a dejarlo ahora mismo! Yo solo he tomado un sorbo de cerveza en toda la noche. Dejaré el alcohol contigo encantado. Es por la salud de nuestro bebé.

Ella se cruza de brazos y pone morritos como una niña.

—Logan, solo tengo veinticuatro años. — Skyla tiene veinticuatro y jamás haría una estupidez así.

— Me estás quitando toda la diversión a este embarazo y a nuestro compromiso.

Solo aceptaste una sesión de fotos. Es como si ni siquiera te importara mi carrera y ahora quieres que renuncie a todo lo divertido. A veces eres muy egoísta.

Me quedo atrás, lleno de rabia. Sabía que Dana podía ser una zorra, pero hacerle luz de gas a Logan por sus propios caprichos egoístas supera lo que creía que era capaz de hacer.

—Muy bien. Eres una mujer adulta, pero si vas a poner en peligro la salud de nuestro hijo, no pienso quedarme a mirar. Me voy ahora mismo y lo dejamos.

—¿¡Qué esperas de mí!? —grita ella.

—¡Espero que te cuides como si llevaras dentro lo más preciado de este puto mundo! Espero que pongas al bebé por delante de impresionar a un montón de donnadies. No sé, Dana, ¡quizá que te comportes como finges hacerlo en tus publicaciones de Instagram!

—Eso ha sido un golpe bajo, Logan. Sabes que tengo que presentarme de cierta manera para mantener a mis seguidores. Todo el mundo sabe que no es sostenible. Todas las madres beben un poquito. ¡Es autocuidado!

—Me largo. —Se gira hacia mí. Estoy junto a la puerta, sintiéndome fatal por él por tener que lidiar con esta mierda, pero también orgulloso de él por intentar plantar cara.

—Vale —le grita ella—. Bajaré el ritmo. Es la presión social, eso es todo. No beberé más. Puedo pasar perfectamente sin ello.

Él se vuelve para mirarla. —Más te vale, Dana. Porque no voy a quedarme de brazos cruzados viendo cómo haces daño a nuestro hijo.

Ella le coge las manos y le dice: —Es bonito ver que te importa. Me preocupa que no te importe lo suficiente.

—Me importa. Dana, este bebé se merece la atención indivisa de ambos. No puedes andar con estas tonterías.

—Lo sé, lo sé. Lo siento. A veces siento que te importa más el bebé que yo.

Logan exhala un suspiro. Se pasa las manos por el pelo, desgarrado. —Me importáis los dos. Pero lo digo en serio: si no pones al bebé primero, me voy. Estaba leyendo este libro sobre paternidad y... pueden salir mal tantas cosas.

—¿Has estado leyendo sobre eso? —pregunta ella.

—Unos cuantos capítulos aquí y allá. Quiero hacer esto bien.

—Dejaré de beber. Quería que me demostraras que de verdad te importo. —Se acerca a él, acariciándole el hombro y fingiendo que se ha dado cuenta de su error—. Te quiero, cariño.

—Yo también te quiero —responde él, pero suena forzado.

—Será mejor que vuelva fuera a socializar. Se habla de una línea de maquillaje para bebés y no quiero perder la oportunidad de hablar con Delia Clark.

Dana pasa a mi lado al salir, arrugando la nariz y demostrando que le gusto tanto como ella a mí. —Debería haber imaginado que nos seguirías.

—Disfruta de tu zumo de naranja —le digo con una sonrisa. Luego voy hacia Logan, que se ha dejado caer en el sofá.

—No sé qué hacer con ella la mitad del tiempo.

—Es una bala perdida, eso seguro. —Me siento a su lado—. ¿Cuánto falta para la boda?

—Cuatro semanas.

—No tienes por qué hacerlo.

Logan vuelve la cabeza hacia mí y me atraviesa con su mirada más furibunda.

—¿Pero qué dices, tío? Sí, tengo que hacerlo. Se ha anunciado. Tenemos un bebé en camino.

—No te pongas así conmigo. No eres feliz, Logan. No es que la crianza compartida no sea una opción.

—¿Y ver cómo Dana se emborracha mientras lo supera? ¿Quedarme de brazos cruzados mientras larga cada minuto de nuestra vida privada en las redes sociales? No solo hablaría de mí. Hablaría de Tate. De Tabs. De mamá. De ti. De Callie...

—No se atrevería. ¿Por qué estás con alguien capaz siquiera de pensar en esas mierdas?

Resopla al aire. —No es del todo mala.

—Es bastante jodidamente mala.

Su rostro se transmuta en ira y se levanta de un salto. Yo hago lo mismo.

—Puede que no sea perfecta, pero al menos yo me estoy comprometiendo con algo. No como tú. ¿Qué pasa entre tú y Skyla? No te has acercado a ella en toda la noche.

—¡Tú fuiste quien me dijo que la invitara para que no se quedara ahí fuera sola como una marginada!

—Y vas a cargártelo como haces siempre.

Veo rojo. Dejo de sentir los dedos y cierro los puños. —Deja a Skyla fuera de esto. Es solo alguien con quien me acuesto y no tiene nada que ver con todo esto. Ni siquiera sé por qué la he invitado a este puto espectáculo.

Los ojos de Logan se desvían más allá de mí y, de repente, su rostro se suaviza y su rabia se evapora.

No necesito mirar para saber que Skyla está ahí y que me ha oído, pero miro de todos modos y su expresión me destroza. Entonces la puerta da un portazo y Logan dice: —Será mejor que vayas tras ella.