Capítulo 14Drew #2
—Voy a trabajar desde el ático hasta que sea hora de ir a recoger a Callie al colegio. Ajustaré los planes del complejo y los volveré a enviar al ayuntamiento. Si me necesitas mientras tanto, vete a la mierda. —Esbozo una sonrisa forzada y salgo de la habitación a grandes zancadas.
Otras putas opciones.
La tarde transcurre con una lentitud laboriosa y me sorprendo saliendo temprano para recoger a Callie solo para tener una distracción y no pensar en Skyla, cuando mi teléfono se ilumina con un mensaje de mi hija:
No te molestes en recogerme. Voy a hacer los deberes con Ruby. Su madre ha dicho que me llevará a casa. Cogeré algo para cenar en la cafetería para nosotros antes de subir al apartamento.
Empiezo a escribir una respuesta inmediata y luego la borro. Tengo que darle un poco más de libertad. Estará bien.
Vale, cariño. No hagas ninguna travesura.
Incapaz de concentrarme en el trabajo, y con Callie sin llegar a casa hasta dentro de un par de horas, salgo a correr y luego me ducho.
Pero nada de lo que hago me quita esa sensación de inquietud y agitación.
Entonces reviso mis correos electrónicos.
Otra vez. Pero esta vez, hay uno nuevo. Capta mi atención de inmediato y me arranca una sonrisa de tonto que hace que me duelan las mejillas.
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Para: Drew Blingwood
De: Skyla Manning
Asunto: Datos peluquería
Hola. Aquí tienes los datos de la peluquería para Callie.
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¿Eso es todo? Es lo único que tiene que decir.
Después de desviar la mirada cuando me ha visto en la sala de juntas esta mañana, ahora resulta que soy yo el que se siente usado y...
dolido. ¿Por qué no me dijo que era virgen?
Nunca la habría... o al menos habría sido delicado, la habría hecho sentir especial.
Respondo de inmediato.
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Para: Skyla Manning
De: Drew Blingwood
Asunto: ¿Has desviado la mirada cuando me has visto antes?
Espero que no fuera así. No quiero que haya cosas raras entre nosotros.
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Enviar el correo a Skyla me provoca un extraño escalofrío y pulso «Enviar» antes de pensarlo demasiado.
Estoy tan ansioso, de hecho, que lo he enviado antes de haber reflexionado de verdad sobre el mensaje o incluso de haber revisado si había erratas.
¿Y si se lo toma mal o la cago todavía más?
Ya no se me da bien hablar con mujeres y cada vez que paso tiempo con ella, parece que meto la pata hasta el fondo.
Los cinco minutos que tarda en responder son agonizantes.
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Para: Drew Blingwood
De: Skyla Manning
Asunto: No
¿Estabas en la sala de juntas? No te he visto.
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Ah no, de eso nada. No lo va a dejar así. Desvió la mirada; sé que lo hizo.
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Para: Skyla Manning
De: Drew Blingwood
Asunto: Sé que me has visto
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Para: Drew Blingwood
De: Skyla Manning
Asunto: Nop. ¿Seguro que era yo?
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¿Que si estoy seguro de que era ella? No podía apartar los ojos de ella. Le sonrió al tipo que estaba a su lado y todavía me duele el pecho por cómo me hizo sentir eso.
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Para: Skyla Manning
De: Drew Blingwood
Asunto: Eras tú. ¿Quién era el tipo?
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Es un golpe bajo. Obviamente era un colega, pero desde que Logan empezó a hablar de opciones, me estoy volviendo loco.
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Para: Drew Blingwood
De: Skyla Manning
Asunto: Drew, ¿querías algo? Estoy un poco ocupada.
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Para: Skyla Manning
De: Drew Blingwood
Asunto: Sí
¿Cenas conmigo y con Callie esta noche? Va a traer comida de la cafetería, pero podemos hacer que llegue para todos.
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Para: Drew Blingwood
De: Skyla Manning
Asunto: No puedo esta noche
Lo siento, estoy ocupada.
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Para: Skyla Manning
De: Drew Blingwood
Asunto: ¿Te he molestado?
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¡Bien hecho, idiota!
Incluso mientras lo escribía, sabía que la había molestado.
Debería haberme quedado. Haberla besado.
Haberla rodeado con mis brazos y decirle que, aunque no buscaba una relación, había significado algo.
Y que ser su primero significa algo para mí, porque joder si lo significa.
Nunca lo olvidaré. Lo recuerdo mejor que mi propia primera vez.
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Para: Drew Blingwood
De: Skyla Manning
Asunto: No
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Soy un capullo. No debí irme como lo hice.
¡Soy un imbécil! Invitarla a cenar conmigo y con mi hija, ofreciéndole comida gratis de la cafetería... probablemente eso no haya servido de mucho para ganarme su favor.
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Para: Skyla Manning
De: Drew Blingwood
Asunto: Lo siento
Me quedé de piedra. No me di cuenta de que tú... No dejé las cosas como debiera. No quería que te llevaras una idea equivocada y bueno, la cagué. Lo siento.
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Para: Drew Blingwood
De: Skyla Manning
Asunto: No pasa nada.
Yo también lo siento. Debería habértelo dicho.
Sé que solo fue por diversión. De verdad, no hace falta que te disculpes.
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Para: Skyla Manning
De: Drew Blingwood
Asunto: Entonces, ¿cenarás conmigo esta noche?
¿Podría intentar conseguir una canguro y podríamos salir? Le diré a Callie que tengo una reunión de negocios.
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Para: Drew Blingwood
De: Skyla Manning
Asunto: Sigo ocupada
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Tiro el maldito teléfono justo cuando Callie sale del ascensor.
—Se te ve feliz —me saluda con sarcasmo y suelta su mochila en el suelo, poniendo los ojos en blanco al pasar por mi lado.
—¿Qué? Estoy bien —respondo, aunque me siento sumamente irritado. Skyla dice que no está enfadada conmigo, que sabe cómo está el patio. Pero me ha ignorado, ¡y luego ha rechazado cenar conmigo dos veces!
¿A menos que tenga una cita?
Se me revuelve el estómago.
—Deja de arrugar la cara —dice Callie con una mirada de desaprobación—. Todavía tienes ese moratón en la cara. Parece que te hayan dado un puñetazo.
—Sí, como te dije... el marco de la puerta se cruzó en mi camino. ¿Qué tal el colegio?
—El colegio bien. Ben Bartlett va a preguntarle a su madre si puede quedarse con uno de los cachorros de Nanna cuando estén listos para ir a nuevos hogares. Le he enseñado fotos y todo. Soy prácticamente la niña más guay del colegio ahora mismo.
La sonrisa de su cara casi hace que olvide cómo me hice el moratón en la cara. Casi.
—¿Quién es Ben Bartlett y dónde vive?
—Solo un chico del colegio. Relájate. —Me estudia más de cerca—. Tienes otra vez esa cara rara, papá.
—Solo pensaba en chicos hormonados y cachorros y en cómo me dan urticaria —miento.
—He traído lasaña, eso debería animarte. Pero vas a tener que comer rápido. Necesito que me lleves al centro comunitario.
—¿Y qué hay en el centro comunitario una noche de colegio?
—Pilates. Ruby y yo, y... algunas otras.
Hay una clase y pensamos que sería bueno para nuestra salud física y mental.
Como todavía no me has buscado ningún club al que unirme, ¿supongo que estarás de acuerdo?
—Me está sonriendo ahora y no puedo oponerme, ya que no he tenido tiempo de averiguar qué actividades hay en la zona para preadolescentes.
—Te he conseguido el número de la peluquería gracias a Skyla —respondo en mi defensa.
—Ah, ya lo sé. He visto a Skyla en la cafetería. Tiene la cara tan gruñona como la tuya.
—¿La has visto, eh? —pregunto como quien no quiere la cosa y Callie asiente—. ¿Y ha dicho algo?
Callie me mira deliberadamente y frunce el ceño. —Claro que sí, papá. No es muda.
Asiento. Imposible averiguar si tiene una cita esta noche a través de mi hija. Dudo que siquiera le mencionara ese tipo de cosas a Callie. —¿Quieres que te pida cita en la peluquería? —pregunto, cambiando de tema.
Coge un mechón de su pelo y se inspecciona la punta. —Nah. Tengo que ir a prepararme para Pilates. Recalentaré mi lasaña cuando volvamos a casa.
No me veo capaz de insistir con el corte de pelo sabiendo lo importante que es para ella, así que solo digo: —Vale, peque.
—Y entonces ella se va a su habitación mientras yo cojo mi teléfono y compruebo si Skyla ha enviado más correos.
No lo ha hecho, y me pregunto si tal vez esté en una cita esta noche...
y de repente, tampoco me apetece la lasaña.