14 ORIÓN
Seguía con un sentimiento agridulce por todo el cuerpo. Una culpabilidad demasiado intensa. Un arrepentimiento que se salía fuera de lo normal.
No sabía qué hacer. Sabía que anoche le había hecho pedazos el corazón porque al terminar recordé mi relación con Amira.
Más culpable y traidor no podía sentirme.
Pero algo en mi interior, en lo más profundo de mi ser, no se sentía culpable, se sintió vivo y conectado cada vez que tocaba a Yris, cada vez que nos mirábamos, algo se encendía en nuestras almas.