Sombra carmesí (Sombra carmesí 1) 18 #2
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—En realidad, podemos sobrevivir solo a base de élixen si no nos queda más remedio.

Wynter parpadeó al escuchar lo que Sage acababa de confesarle.

—Pero, aun así, necesitáis a las personas para extraer élixen. Si todos mueren, os quedaréis sin magia.

Los ojos de Viri saltaron de Sage a Jonas al recordar que los segadores también podían extraer élixen entre ellos.

Sin embargo, Jonas le había contado que la mayoría de los segadores detestaban esa práctica y que preferían una dosis fresca de élixen que viniera directa de la fuente.

Viri estaba a punto de preguntar si de verdad Braedan estaría dispuesto a condenar a todos los inocentes de la ciudad para quedarse con un grupo de segadores insatisfechos y hambrientos, pero Jonas se le adelantó.

—Lo cierto es que el élixen no desaparece cuando una persona muere —explicó mientras acurrucaba a Castaña—. Así es a menos que le hayan extraído el élixen; pero, en ese caso, esa sería la causa de la muerte.

Permanecieron en silencio un segundo y, después, Wynter dijo en voz baja:

—Corrígeme si me equivoco... Aunque bien saben los Sabios que desearía no tener razón en esto.

.. Pero me da la impresión de que lo que quieres decir es que los segadores no necesitan que las personas estén vivas para robarles la magia.

—Ante la falta de respuesta de Jonas, la voz de Wynter se volvió mucho más aguda—.

¿En serio estás diciendo que podéis extraer élixen de cadáveres ?

El chico asintió con inseguridad.

—Lo sé, es de lo más repugnante. —Al instante, Jonas añadió—: Yo jamás le faltaría el respeto de esa manera a una persona que acaba de fallecer. Ni yo ni ninguno de nosotros —dijo señalándose a sí mismo y a Sage—. Y Reeve ni siquiera extrae élixen, así que jamás lo haría.

Tanto Wynter como Soren miraron a Reeve con cara de sorpresa; este último se limitó a encogerse de hombros.

—El caso es que —siguió explicando Jonas—, si se destruyeran los obeliscos y las personas se quedaran atrapadas bajo tierra, se acabara la comida y, al final, todos murieran... Aun así, los segadores seguirían con vida.

—Y podrían hacerse con el control de la ciudad —dijo Soren en un tono tenso antes de maldecir la gravedad de la amenaza—.

Si el Padre Segador consigue destruir los obeliscos, los segadores tendrán total libertad para hacer lo que les plazca.

Ya no se sentirán amenazados porque los arresten ni habrá cazadores ni guardias de la Nox que puedan contenerlos.

Y tendrán a una población entera de personas, vivas o muertas, a su disposición para sobrevivir durante años y años, hasta que se queden sin cuerpos.

—Pero, tarde o temprano, acabarán quedándose sin ellos —puntualizó Viri con el ceño fruncido—.

Y, cuando eso pase, quedarán atrapados, como el resto de nosotros.

La nebruma también les supone un peligro a ellos, ya que absorbe el élixen de cualquier persona que entre en contacto con ella, y eso incluye a los segadores, así que es una sentencia de muerte para todo el mundo .

Eso nos lleva de vuelta a que los segadores se verán obligados a vivir bajo tierra y, algún día, no quedará magia que puedan robar.

Y como Jonas me dijo que la mayoría de ellos se niegan a extraer élixen unos de otros. ..

—Un momento. ¿Los segadores pueden alimentarse entre ellos ? —exclamó Wynter.

—… parece que no es un objetivo que puedan seguir cumpliendo a largo plazo —terminó de decir Viri pisando las palabras de su amiga.

Antes de seguir, se mordió el labio y miró a Reeve—.

¿Estás seguro de que va a usar el poder del cometa para eso?

Brae nunca ha sido corto de miras. Incluso cuando era niño, todo lo que hacía lo calculaba al milímetro.

Lo que cuentas, en cambio, suena bastante desesperado; no parece algo que lleve planeando meses o años.

—Estoy completamente seguro de que usará el poder del sacrificio de Aurora para destruir los obeliscos —afirmó Reeve.

Hubo algo en sus palabras que llamó la atención de Viri, pero se distrajo cuando lo vio rascarse el cuello y reconocer—: Pero también podría haber algo más; algo que no hemos tenido en cuenta.

—Como el cometa Orión —adivinó Viri al recordar que la existencia del segundo cometa los había pillado a todos por sorpresa—.

Brae también podría haber planeado algo al respecto, tal vez con la intención de mantener su objetivo con los segadores más a largo plazo cuando la ciudad ya se haya sumido en la nebruma.

—Sigo pensando que no debemos preocuparnos por Orión —intervino Wynter—. Pero repasaré las páginas de todos y cada uno de mis libros por si hay alguna referencia al cometa y a los requisitos del ellixen abyssus , aunque sea por asegurarnos.

—¡Yo puedo ayudarte! —exclamó Jonas con los ojos brillándole tras las gafas al contemplar la idea de examinar más libros de magia ancestral.

—Sería algo de agradecer —les dijo Reeve a ambos—, pero, en realidad, el motivo por el que debemos preocuparnos por Braedan es distinto. Es algo mucho más urgente.

—¿Más urgente que tener solo tres días antes de que intente matarnos a todos? —preguntó Viri con recelo.

Reeve se puso más serio aún.

—Si consigue llevar a cabo lo que tiene previsto, no necesitará esos tres días.

Es lo que te estaba contando antes de que nos interrumpieran.

Y hablando de... —Se giró hacia Sage y Soren—.

Deberíais salir ya en búsqueda de Ardin y ver si hay alguna posibilidad de seguir el rastro de Jessalyn mientras siga fresco. Si no...

—Encontrar al resto de niños o, en el peor de los casos, el lugar donde tendrá lugar el sacrificio —enumeró Sage. Después, miró a Soren desafiante—. ¿Qué dices, Nox? ¿Estás dispuesto a trabajar con una segadora?

—Estoy aquí, ¿no? —Soren trató de sacudirse el miedo que sentía después de todo lo que habían averiguado y miró a Sage con la misma expresión que ella—. Si me ayudas a encontrar a mi hermana, puede que no te arreste cuando todo haya acabado.

Sage soltó una carcajada.

—Inténtalo si quieres —espetó con una sonrisa traviesa—, pero no lo conseguirás. —Se dirigió hacia la puerta sin esperar a que Soren le contestara y, por encima del hombro, le dijo—: Mueve el culo, Archer. Tenemos unos niños a los que salvar.

Soren miró a Wynter, que asintió con decisión para darle ánimos, y, después, se giró hacia Viri; sus ojos reflejaban lo insegura que se sentía por dentro.

—Ve y encuentra a Jessy —alentó Viri a Soren.

Al segundo, añadió—: Sage puede parecer bastante borde, pero se le da bien luchar y parece tener buenos valores.

—Al menos, para ser una segadora—. Y Ardin más de lo mismo.

Si conseguís no mataros entre vosotros, no creo que te decepcionen.

—Aunque esas palabras iban contra las creencias de Viri, se sorprendió a sí misma al darse cuenta de que lo pensaba de verdad—.

No bajes la guardia y cuídate, pero, por muy raro que suene, creo que puedes confiar en ellos.

—¿Y tú? —le preguntó su amigo conforme paseaba la mirada de ella a Reeve. Después bajó la vista hasta sus manos, que estaban agarradas antes. A pesar del miedo que había sentido, no se le había escapado ese pequeño detalle—. ¿Vas a cuidar de ti misma?

Reeve se rio entre dientes y respondió por ella:

—No te preocupes, Archer, todavía me odia. Y, según ella, más que antes incluso.

—Eso no responde a mi pregunta. —Soren clavó los ojos en su amiga y puntualizó—: Además, salta a la vista que no te odia. Cualquiera se daría cuenta.

—Pues parece que alguien debería ponerse gafas —espetó Viri tajante—. Soy una cazadora, Soren; siempre tengo cuidado. —Empujó al chico hacia la puerta, donde Sage lo estaba esperando con impaciencia—. Vete ya, antes de que se vaya sin ti.

Viri notó que Soren estaba librando una batalla interna, que quería quedarse con Viri y Wynter para escuchar lo que Reeve tenía que contarles, pero también tenía que salvar a su hermana.

La lógica ganó y, tras lanzarle una última mirada de advertencia a Viri y decirle, sin palabras, que tuviera cuidado, salió detrás de Sage del laboratorio.

En ese momento, la cazadora se volvió hacia Reeve.

—Venga, empieza a hablar. ¿Qué clase de amenaza es tan urgente?