Solo un juego más (Car Hockey 1) 20. Benji #2
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20. Benji #2

También le escribo a Blake por nuestro chat privado.

Cannon: No me esperes para cenar.

Blake: ¿Dónde te metes últimamente, Cani?

Apenas te veo el pelo.

Cannon: Cuando estoy en casa, tú justo estás fuera.

Blake: Imagen

Abro la imagen; es una foto suya. Frunzo el ceño.

Blake: ¿Tengo cara de imbécil?

Suelto una carcajada.

Cannon: Tienes una cara preciosa.

Blake: Me estás ocultando algo.

Te conozco.

Cannon: Un poco ojerosa, pero preciosa.

Blake: No eres tan buena como te crees desviando el tema.

Cannon: Mañana ceno contigo.

Prometido.

Blake: ¿Cocino yo?

Cannon: Por supuesto.

Y con extra de queso.

Senticar

¿Alguien tiene el parte médico de Benji?

Por cierto, ¡tras diez años de duras negociaciones he conseguido que añadan botón de «me gusta» en el Senticar! ¡Podéis probarlo ya! Hace 2 horas @Víctor.Cañas 58

Lo de Benji es un resfriado de los potentes, pero está bien. Lo han llevado a casa Hace 2 horas @Cristian.Montaño 32

¿Se acabaron los «y yo» «y yo» «y yo» para siempre? Pues ¿qué queréis que os diga? Los voy a echar en falta Hace 2 horas @Nerea.Gddmardones 21

Y yo Hace 2 horas @Sandra.Moreno 15

Nuestros mejores deseos de recuperación de parte del equipo de natación artística. Te queremos, Ben Hace 2 horas @Lorena.Naranjo 43

Ídolo. Este chico es mi ídolo Hace 2 horas @Néstor.Tomé 25

Pobre chaval. Mata una araña y lo llaman matarañas Hace 1 hora y media @Javi.Robles 16

¿Ese dicho no es con perros? Hace 1 hora y media @Néstor.Tomé 2

No me gusta hablar de perros en esos términos. Ni aunque sea en sentido figurado Hace 1 hora y media @Javi.Robles 2

¿Sabéis que si acabamos con las arañas del mundo el daño en la naturaleza sería irreparable? Hace 1 hora y media @Mélani.Hernández 5

Aquí cada uno a lo suyo, como siempre Hace 1 hora y media @Víctor.Cañas 14

Oye, Montaño siempre en primera línea de información… Hace 1 hora @Eva.González 33

Se lo ha dicho Elliot, fijo Hace 1 hora @Nerea.Cabaleiro 20

¿Nadie shippea a Elliot y Montaño? Hace 1 hora @Rosa.Iglesias 9

Yo soy equipo Julliot. A muerte Hace 1 hora @Amaia.Iparraguirre 34

Y yo Hace 1 hora @Miranda.Ibarra 2

Y yo Hace 1 hora @Loli.Díaz 1

Me quitáis años de vida… Hace 1 hora @Víctor.Cañas 5

Yo no supero a Andrés Claramunt Hace 1 hora @Dulce.Gallego 13

Os lo voy a decir solo una vez: si seguís mandándome peticiones (absurdas) para entrar en el equipo de hockey, os cierro el chiringuito. Voy muy en serio Hace 45 minutos @Julián.Alcalá 2

¿En serio estáis postulando para entrar en hockey? Qué máquinas Hace 45 minutos @Cristian.Montaño 21

Es el camino para «entrar» en sincro… O eso creen Hace 45 minutos @Víctor.Cañas 12

Fan Hace 30 minutos @Álvaro.Stclaire 36

Hombre, Alvarito… Cuánto tiempo sin verte por aquí Hace 30 minutos @Saida.Molina 16

Otro que las mata callando… Hace 30 minutos @Cynthia.Fernández 20

Me acabo de cruzar con Juls y echaba chispas por los ojos Ahora mismo @Mj.Morales 26

Debería echarlas desde más abajo, con la ayuda de cier to rubiales… Seguro que se le pasaban los males Ahora mismo @Aldrys.Sánchez 37

Benji

Pi, pi, pi. Pi, pi, pi.

Me tapo los ojos con una mano y reprimo un gemido. Ese no puede ser mi despertador. Me niego a abandonar la cama. No tengo ni idea de la hora que es, pero es muy temprano.

Me duele todo. Cada hueso del cuerpo. Me duele hasta respirar. Y tengo la boca seca.

¿Ayer bebí alcohol? No puede ser. Julián nos lo ha prohibido.

Intento hacer memoria, pero mis pensamientos son tan lentos como yo en el hielo en mi última pesadilla. Perdía el puck y me adelantaba una tortuga. Después Cannon me mandaba al vestuario, por inútil, con la aprobación de Julián bajo la manga.

Me acurruco, pero el horrible pitido vuelve a sonar. Bufo.

—¿Ben?

¿Cannon? Frunzo el ceño y abro los ojos, despacio. Distingo su figura de pie frente a mi estantería, ojeando uno de mis libros de anime favoritos. Me quedo embobado.

Tiene los pies desnudos y la luz del sol se le refleja en la cara y en el pelo. Odio que tenga esa cara tan preciosa y esa sonrisa ladeada imposible de ignorar. Le hago una fotografía mental, aunque no sé muy bien qué quiero hacer con ella. Solo… no quiero olvidarme de este momento y no sé por qué.

—¿Todos estos libros son tuyos? —pregunta sin mirarme—. Es una buena colección.

Tengo una estantería repleta junto a la cama que ocupa media pared, del suelo al techo. Cuando vivía en la pista de hielo del abuelo de Can, una noche, Julián me trajo un montón de libros de su hermano pequeño, tanto de texto como de ocio. Comencé a leerlos y nunca paré.

—Son decorativos. Me hacen parecer listo.

Cannon gira la cabeza y me mira con los ojos entrecerrados.

—Ya. —Cierra el libro de un golpe y lo deja en su sitio. Se acerca a la cama—. Has estado un par de días medio inconsciente. ¿Eres consciente ?

Ahora soy yo quien entrecierra los ojos.

—¿Eh?

—Pillaste un resfriado. Uno de los gordos. Con mucha fiebre, sudores… Ya sabes, lo típico. Esa manía tuya de visitar balcones en Finlandia…

—¿No lo he soñado?

—¿Lo de Finlandia?

—Lo de jugar de pena y que me adelantara un caracol. —Cannon me pone la mano en la frente y frunce el ceño—. Y no me caigo en las esquinas —añado.

—Al caracol no lo vi, pero es bastante posible. Y lo de caerte por las esquinas cuando estás enfermo sí lo haces. De hecho, te caíste en una esquina en el vestuario. Tenías cuarenta de fiebre.

¿Tanto? Vaaale. Por eso lo de la cara preciosa de Cannon y la sonrisa ladeada. Es la fiebre, que me hace delirar. Joder, qué susto.

—¿Qué hora es?

—Las diez de la mañana.

—¿Es día de partido?

—No.

—¿Y por qué me ha sonado la alarma?

—Era la de Álvaro. Ha llegado a casa a las siete, jurando contra el desfase horario.

Oh. Habrá estado de viaje.

—¿Y tú has pasado aquí la noche?

—No. He venido temprano.

—¿Has venido a ver cómo me encontraba? Qué detalle.

—Me ha obligado Javier. Luego tengo que darle el parte.

—¿Y Elliot y Jonny?

—Son un poco inútiles… Javier no se fía.

—Me refiero a que dónde están, listilla.

Cannon sonríe.

—En el salón. ¿Quieres ir con ellos? Te vendrá bien salir de la cama. ¿Puedes levantarte?

—Creo que sí.

—¿Crees?

—Me duele todo.

—Y lo has dicho en voz alta. Qué novedad.

Cannon se acerca y me da un beso suave en la frente. Carraspea.

—Necesitaba tomarte la temperatura.

No tengo claro si me lo ha dicho a mí o a sí misma… Ahora carraspeo yo.

—Claro.

—Así es como lo hacía mi madre.

Como no sé qué contestar a eso, me levanto y me estiro. Me sigue doliendo todo. También me huelo. Mmm, podría ser peor. ¿Y quién me ha puesto el pijama?

Bajo las escaleras hacia el salón, con Cannon detrás de mí, y veo a los chicos sentados muy cómodos en el sofá, jugando a nuestro videojuego favorito de hockey.

—Ey, ¿cómo estás? —me pregunta Elliot en cuanto me dejo caer a su lado como un peso muerto.

Suspiro.

—Mejor. ¿Puedo unirme a la partida?

—Claro, pero tómatelo con calma, ¿vale?

—Vale.

—¿Tienes hambre? —me pregunta Jonny.

—No mucha.

—Espera que meta otro gol y te preparo algo. Tienes que alimentarte. —Me hace un examen visual—. Has perdido un par de kilos.

Cojo un mando y comienzo a jugar. Necesito despejarme.

Cannon pasa por delante de nosotros y niega. Coge las deportivas, que tenía en una esquina junto a la tele, y se ata los cordones apoyando el pie que le toca sobre la mesa. Mientras tanto, nos pone una canción a tope en su teléfono. Una canción que no me suena de nada. Los tres fruncimos el ceño.

«Sssh. Solo escucha», dice la canción. Y Cannon nos pide con la mano que hagamos justo eso.

—«Son las cinco de la mañana y yo no he dormido nada…».

—¿Pero qué…? —comienza a preguntar Jonny, pero Cannon insiste en que guardemos silencio.

Escuchamos la canción, sin entender nada, hasta que llega el estribillo. Cannon, que ha terminado de atarse las zapatillas, coge el teléfono con una mano y nos lo enseña. Comienza a cantar.

—«Nooo. No es amor». —Nos señala a nosotros y al televisor—. «Lo que tú sientes se llama OBSESIÓN ».

Y entonces se larga.

—¡Es vuestro día libre, frikis! —nos grita antes de cerrar la puerta.

—¿Vuestra entrenadora de hockey acaba de llamaros frikis por jugar al hockey en la consola? —pregunta Álvaro, uniéndose a nosotros en el sofá.

—Joder —masculla Jonny—, no aguanto a ningún Donnelly.

—Amén —exclamamos Elliot y yo al unísono.

—Aunque Cannon tiene su gracia.

—Pfff —digo, pero sonrío por dentro, porque Cannon sí tiene su gracia. De vez en cuando—. Y yo he pasado un par de días sin pensar en hockey —añado.

—Estabas inconsciente. —Jonny.

—¿Un par de días sin pensar en hockey? Debe de ser un récord. —Álvaro.

—Estaba inconsciente —repite Jonny.

Axel: Me ha tocado Benji en el amigo invisible. Os compro el vuestro. Ofrezco hasta doscientos pavos.

Blake: ¿Has roto la hucha?

Axel : La tuya.

Cannon: Me lo quedo yo.

Axel: ¿Por cuánto?

Cannon: Doscientos pavos.

Axel: Cien.

Cannon: No pienso regatear. O lo tomas o lo dejas.

Axel: Joder…

Cannon: ¿Lo tomas o lo dejas?

Axel: Lo tomo, lo tomo. Benji es todo tuyo. ¿Quién es (era) tu amigo invisible?

Cannon: Elliot.

Axel : ¡¡¡¿¿¿ME ESTÁS VACILANDO???!!!

Cannon: Para nada.

Chloe: ¡Ayuda! SOS. Me estoy ahogando de la risa.

Axel: Pues ahí te ahogues.

Fallon:

Sofía:

Blake: ¿Todo bien, Sof?

Sofía: Sí. ¿Pues?

Blake: No has salido a jugar en el partido de hoy.

Sofía : La entrenadora no ha querido sacarme.

Fallon: ¿Qué has hecho?

Sofía: Os lo cuento en Navidad…