Sobreviviendo en el mundo gay 9. Salud sexual nosofobia, ITS y VIH #4
80%

9. Salud sexual nosofobia, ITS y VIH #4

Todo esto no viene de que seamos tontos y masoquistas, sino de heridas emocionales profundas, de maltrato y rechazo, de dolor.

Si conseguimos tratar y sanar esto, si añadimos amor y una buena terapia basada en un vínculo seguro, todo mejora.

Aunque no se viva con la misma conciencia que cortarse o hacerse daño de forma directa, el hecho de exponerte una y otra vez a situaciones de riesgo puede funcionar como una forma de autolesión indirecta hacia tu persona.

Creo firmemente que hay quien busca ese límite porque, de modo inconsciente, está repitiendo dinámicas de maltrato que vivió en otros contextos durante su infancia y su adolescencia.

A veces nos convencemos tanto de que no merecemos ser cuidados, de que no merecemos que nos quieran, que solo buscamos demostrar eso con prácticas para confirmar nuestro esquema nuclear o guion interno.

En definitiva, nos queda mucho por educar y hacer al respecto, y me apena ver a diario a chicos maravillosos que ponen en riesgo su salud de una forma inconsciente, pero más aún me entristece ver cuando lo hacen de forma consciente .

Esto es una opinión personal, pero creo que está claro que estamos fracasando como sociedad en muchos aspectos cuando no paramos de sacar medicinas para meternos en el cuerpo y prevenir enfermedades, pero no tratamos el problema de raíz , que en muchos casos habla de falta de amor propio, de sexualidad compulsiva, homofobia interiorizada, bullying , etc.

Muchos contagios son naturales e inevitables, las enfermedades existen y no pasa nada, para eso está la medicina, para curarlas.

Pero otros muchos, cada año más, se deben a la falta de información, a la inconsciencia y al poco autocuidado que nos lleva a ciclos autodestructivos.

Necesitamos medidas de prevención eficaces, necesitamos educación sexual, necesitamos conocimiento, necesitamos médicos de cabecera que no juzguen y estigmaticen, y necesitamos terapia accesible para todos.

Si no tienes la suerte de vivir en grandes ciudades, como Madrid, donde hay clínicas públicas especializadas en salud sexual (por ejemplo, el Centro Sanitario Sandoval), debes ir a tu médico de cabecera y pedirle que te haga las pruebas correspondientes cada cierto tiempo .

He escuchado muchos testimonios de chicos que me cuentan que su médico los juzga o les hace sentir mal, lo cual los lleva a ocultar su vida sexual e impide que quieran ir por vergüenza.

Esto me parece intolerable y considero que también es parte del problema, pues los médicos también necesitan educación al respecto .

No te miento si te digo que, por alguna razón, el 80 por ciento de mis pacientes son médicos, lo cual me lleva a pensar, sin querer entrar en otro debate, que también hace falta cuidar más de nuestros profesionales de la salud .

Puede ser cierto que tienen más normalizado buscar ayuda terapéutica y que esto produce que acudan más al psicólogo, pero creo que otras muchas profesiones también lo tienen normalizado, y aun así no encuentro los mismos niveles de ansiedad y estrés que veo en este colectivo.

Ahora bien, personalmente te confieso que puedo entender a los médicos, ya que ser terapeuta también desgasta muchísimo, deja una huella muy grande y muchos días agota mentalmente (en mi caso, tengo la suerte de poder decidir mis honorarios y soy un privilegiado por tener clínica propia).

Creo que los profesionales de la psicología en la sanidad pública no están bien cuidados ni pagados, y me atrevo a añadir que, si no cambiamos esto, la situación no va a mejorar .

Hace poco escuché que la psicología sin conciencia de clase no es psicología, y estoy totalmente de acuerdo; nuestros recursos importan, nuestra situación social y económica importa, y todo ello influye enormemente en la salud .

Un chico de un barrio marginal, sin recursos ni herramientas educacionales, no puede acceder tan fácilmente a ciertos tratamientos de prevención, y quizá en muchos casos no puede permitirse ni comprar preservativos, porque eso supone renunciar a otras cosas (llámame exagerado, pero es así).

Creo que tenemos el deber como profesionales de no juzgar a la persona como «estúpida» ni mucho menos tratarla como tal , cuando quizá no ha recibido la educación ni tiene los recursos ni el conocimiento para saber lo que nosotros sabemos y damos por hecho como algo obvio.

Por eso, aunque en estos párrafos he incluido aseveraciones serias, preocupándome por la inconsciencia de algunos, antes de emitir cualquier juicio siempre me aseguro de entender el contexto de la persona y sus recursos , para ofrecerle una educación sexual justa y adecuada a sus necesidades.

Aun así, mis privilegios me impedirán muchas veces llegar a ciertos niveles y capas profundas, que quizá no imagino ni alcanzo a entender, pero creo que es mi deber moral preocuparme por mejorar y ahondar cada día un poquito más.

Considero que este es un deber de todos, pero quizá lo es más de los profesionales, que al fin y al cabo somos los que tratamos con personas.