8. Apps de citas en el mundo gay y la gran influencia de Grindr
APPS DE CITAS EN EL MUNDO GAY Y LA GRAN INFLUENCIA DE GRINDR
Tenía muchísimas ganas de escribir este capítulo, no sé por qué, pero siento que mis vídeos sobre Grindr conectaron en las redes con mucha gente desde el primer día, y que gracias a las aplicaciones he conocido a muchas personas increíbles de mi vida .
Por todo esto, este capítulo tiene un lugar especial en mi corazón, aún más si cabe que los anteriores.
Más adelante verás la razón…, porque además viene con una propuesta ambiciosa que nunca antes se ha hecho.
Pero, como siempre, vamos a empezar por el principio…
¿Por qué las apps son tan importantes en la gayesfera?
Hemos hablado mucho durante lo que llevamos de libro de las dificultades que enfrentamos los gais para conocer gente , de cómo en la universidad, con suerte, hay algunos en tu clase, pero en general son minoría y, además, no siempre son tu tipo.
Hemos hablado de cómo puede llegar a ser peligroso para tu integridad física , o que te haga pasar por una situación desagradable, el hecho de pedirle el teléfono a un chico en el metro o en la calle.
También hemos hablado de la poca accesibilidad a otros chicos gais que puede haber en zonas rurales o ciudades pequeñas, donde no existen lugares de socialización para la comunidad.
¿Qué nos queda entonces? Las aplicaciones.
Así que al menos en este sentido tenemos mucha suerte.
Antes, cuando no existían las aplicaciones, los dos únicos gais que había en el pueblo muchas veces acababan juntos sin gustarse porque no había más opciones .
Hoy en día tenemos la posibilidad de conectarnos con los cientos de miles de gais de todo el país con un clic y, con un poquito de pago extra, con los millones de gais de todo el mundo.
Además, tenemos una ventaja que nuestros predecesores no tenían: podemos empezar haciéndolo desde el anonimato absoluto, con un perfil sin nombre ni foto.
Las aplicaciones nos han permitido conocer a chicos de nuestro mismo entorno, de otros, y de lugares que jamás visitaríamos, pero que nos encantan desde el sofá de casa. Ahora bien, esto tiene sus ventajas y también sus desventajas. En este capítulo vamos a hablar de todas ellas, no te preocupes.
Siempre digo, y he sido criticado duramente por ello, que las aplicaciones no son el problema, somos los usuarios y nuestra manera de utilizarlas.
Nosotros proyectamos nuestra historia, nuestros miedos, traumas, mala educación e inseguridades en la app, y con ello vamos dejando heridos a otros usuarios.
Es decir, las aplicaciones son un espejo realista que refleja tanto lo mejor como lo peor de nuestras dinámicas , la capacidad de conexión, apertura y apoyo en lugares hostiles, pero también la frialdad del descarte y la superficialidad que impera en nuestra esfera.
Tú eres el producto
Las apps funcionan como un catálogo o escaparate de opciones interminables que nos incitan a convertirnos en catadores y a tener una actitud a veces fría .
Tienes que saber escoger la mejor foto de tu vida para poder ser elegido.
Es el marketing más bestial al que nos hemos enfrentado el de elegir en pocos segundos una foto, una frase de descripción y unos datos mínimos, para poder así llamar la atención del «amor de tu vida». Es hasta cruel, ¿no?
Esta dinámica nos va convirtiendo a todos en productos. Con tan solo un clic nos descartan o nos añaden a una lista de deseos . Y sí, cada rechazo acumulado, cada vez que te ignoran, cada mala respuesta erosiona la autoestima poco a poco.
COLLEJA CURATIVA
No, no es lo mismo que alguien en un bar no te mire a la cara mientras tú le miras a él que recibir en la pantalla una colección diaria de silencios o comentarios directos negativos y agresivos sobre tu cuerpo, tu edad o tu pluma.
Duele y lo peor es que nos va enseñando a hacer lo mismo.
Por eso debemos quitarle un poco de importancia y comprender que, del mismo modo que es mucho más fácil para los demás rechazar a través del anonimato de una pantalla, también esos rechazos tienen mucha menos seriedad e impacto.
Están rechazando a una parte muy pequeña y a veces distorsionada de cada uno, una muchas veces insignificante muestra de diez segundos que no nos representa del todo.
¿Cuántas veces hemos recibido un comentario desagradable o hemos dado con alguien con mala actitud, y eso ha hecho que seamos menos compasivos y amables con los que a nosotros no nos gustan ?
Al final, permíteme la palabra, te encabronas .
Y lo mismo sucede al revés, si te tratan con cariño, respeto y amor hasta para rechazarte, tú también acabas siendo más compasivo .
En el mundo real, esto es así, y a veces se nos olvida que detrás de las apps sigue habiendo personas reales con sentimientos reales.
En este sentido, ese «mercado de productos» genera la sensación falsa de que «hay muchos peces en el mar» y siempre va a haber más y más gente disponible.
Siempre más. A la vuelta de la esquina habrá alguien más joven, más alto o más musculado, alguien mejor.
Y, debido al FOMO ( fear of missing out ,o miedo a perderte algo), esa sensación impide que te conformes con una persona y que pienses en lo que estará ocurriendo en la app mientras la estás conociendo.
Es engañoso, porque, lejos de darnos la sensación de libertad, hay días en los que se puede convertir en una sensación de desdicha.
Hay muchas personas ahí disponibles y, aun así, no encuentras una para ti, aun así no eres elegido.
Mientras algunos se llevan toda la atención, otros se marchan sintiéndose insignificantes e invisibles, pensando que el mundo no es para ellos.
Pero, incluso estando al tanto de todo esto, seguimos entrando en la app.
Porque, al igual que cuando estás en una tienda y miras un escaparate, mirar también da un pequeño placer, una promesa de posibilidad de éxito, de futuro con alguien .
El problema no es estar en el mercado, poner tres fotos bonitas o salir, sino olvidar que nuestra valía no se define por cuántos nos eligen, sino por quiénes somos fuera de esa vitrina.
COLLEJA CURATIVA
En las aplicaciones no te vendes como eres, sino como crees que te van a elegir, por lo que a quien rechazan no es a ti, sino a la persona que has creado falsamente con el pensamiento de que así gustarías.
Qué locura todo, ¿verdad? Con esto simplemente quiero decirte que seas tú y te permitas vivir siendo tú.
El rechazo va a venir igual, pero al menos sabrás que has estado alineado contigo mismo y tus valores.
El problema de todo esto es que nunca fue tan fácil tener sexo, pero a la vez es más difícil que nunca conectar con otros y generar intimidad . Es duro porque con un simple botón puedes sentirte deseado, valorado, atractivo y maravilloso, y con otro, olvidado, invisible, feo o descartado.
Uno de los principales riesgos que observo en la consulta es la comparación constante .
Hemos hablado ya de ello en el capítulo 6, pero el ver tantas caras con filtros, tantos torsos definidos, tantas imágenes alteradas y retocadas, te acaba llevando a pensar que no alcanzas los estándares de belleza necesarios para triunfar en el mundo de las apps .
Si a esto le sumas la crudeza con la que se suele rechazar en Grindr, tenemos el cóctel perfecto.
En el mejor de los casos, la persona te ignorará como si no existieras, pero también hay gente que te bloquea de forma imperativa e inmediata, como si les causase rechazo y dolor verte.
En persona jamás se nos ocurriría darnos la vuelta y salir corriendo cuando alguien viene a decirnos que le gustamos, pero en ese espacio está completamente normalizado y, además, se hace sin culpa.
Grindr
Los riesgos de estar en Grindr
Grindr es la app gay por excelencia, y sin duda merece una parte de este libro, ya que trae muchísimos pacientes a mi consulta por su uso indebido.
Un dato curioso es que todas las aplicaciones de citas están cayendo en picado y de manera significativa. Algo está pasando, algo está haciendo que volvamos a nuestros orígenes y a ligar de la manera tradicional. Todas están cayendo menos una, Grindr.
Grindr no solo no para de crecer exponencialmente, sino que además cada vez más usuarios pagan la suscripción prémium.
Pero ¿por qué? Simple y sencillo, Grindr es una aplicación que no se anda con rollos, va al grano .
En Grindr, abres la aplicación y te salen por orden de cercanía todas aquellas personas que están conectadas en ese preciso momento, muchas veces buscando lo mismo que tú.
Mientras que en otras aplicaciones tenemos que andar con una serie de estratagemas y cuentos para llegar al mismo sitio, en Grindr, en cambio, está permitido y además bien visto escribir a alguien de manera directa para quedar en ese mismo momento y tener sexo .
Honestamente, tengo la sensación de que muchas veces Tinder u otras apps similares no sirven para nada.
Alguien te dice «Hola», y tú le respondes a las cuatro horas con un «Hola», para posteriormente preguntar un «¿Qué tal?
» que claramente tampoco te importa, porque no conoces de nada a la otra persona, y acabar hablando de a qué se dedica o qué estudia; de este modo, con suerte habrás compartido siete mensajes en cuatro días.
No siempre es así, hay gente que se casa por Tinder, pero mi experiencia y la de mi entorno cercano desde luego sí lo es.