7. Sexualidad y roles en el mundo gay #3
Además, aquí entra en juego algo importante: la autoestima .
Muchas veces, ya sea por complejos físicos, inseguridad o miedo al tamaño «insuficiente», muchos chicos se obligan a ser pasivos por sentir que no están a la altura .
Pero ¿cómo no iba a ser así, si en apps como Grindr el tamaño del pene muchas veces es lo más importante?
Vivimos en una cultura en la que el tamaño del pene se valora por encima de muchísimas cosas, algo que en el mundo hetero no ocurre de la misma forma.
La mayoría de mis amigas y pacientes heteros me dicen siempre que mientras el tamaño sea normal y decente son felices, que incluso algo demasiado grande no las excita.
Sin embargo, de mis amigos y pacientes gais, la mayoría tienen la regla de «Cuanto más grande mejor», más morbo y más diversión.
Hay muchos perfiles en las apps que se llaman «Solo busco XL» o «Chico XL busca similar», lo cual coloca a todo lo que no cumpla con esos rasgos en una situación de inferioridad.
Con este panorama, es lógico que muchos chicos no se atrevan a ofertarse como activos, en un mundo donde los tiburones están nadando en el mar y en el que, probablemente, ellos queden fuera de juego en una comparación odiosa .
Para continuar con el tema de la autoestima, los niños que muestran conductas consideradas «femeninas» (gestos, voz, juegos e intereses) sufren más bullying y rechazo social que los que se adaptan más a lo normativo.
En un estudio publicado en 2011 en la revista Developmental Psychology se encontró que la inconformidad de género en la infancia está fuertemente asociada con experiencias de acoso escolar, mayor riesgo de depresión y baja autoestima.
Siendo así, algunos enfoques psicológicos y la teoría psicoanalista sugieren que las experiencias dolorosas en la infancia, como por ejemplo el bullying , cuando crecemos pueden convertirse en fantasías sexuales en las que el dolor se transforma en placer .
Esto, según he visto en mi consulta en chicos con adolescencias complicadas, coincide en numerosas ocasiones con la necesi dad de muchos pasivos de ser humillados, golpeados e insultados durante el sexo .
Esta podría ser una investigación curiosa, ¿verdad?
Por supuesto, no estoy afirmando que haber sufrido bully ing implica disfrutar de estas prácticas, ya que hay estudios (por ejemplo, el publicado en 2023 en la revista The Journal of Sexual Medicine sobre las características sexuales de los practicantes de sadomasoquismo) que indican que la personas con interés en el BDSM no tienen más traumas que los que pueden tener otras personas no interesadas en esta práctica, y que incluso el hecho de tener sus deseos sexuales tan integrados y aceptados de forma sana les produce mayor bienestar psicológico.
A modo de conclusión, quienes vivieron experiencias de abuso, bullying o vergüenza corporal pueden canalizar a veces esas heridas a través de roles sumisos, humillación o dolor en el juego sexual, pero ni de lejos podemos afirmar que es la causa única.
Sexo: mejor y más satisfactorio
Dicho todo esto, me gustaría cerrar este capítulo con maneras saludables de llevar la sexualidad en pareja, ya que es un pilar fundamental para una relación sana (incluso en relaciones con personas asexuales). Al respecto, a continuación te daré varios puntos clave:
1. Negociación y comunicación. Sea lo que sea lo que te guste, quieras o esperes, siempre se puede hablar, modificar y perfeccionar con tiempo, ganas y confianza.
La clave está en hablar con la persona que tienes al lado de todo lo que sientes, de lo que te gusta y lo que no, y en especial de cómo te excitaría más la interacción.
Si consideras que no puedes hablar o expresarte porque no te sientes cómodo o no hay confianza, quizá deberías replantearte si la persona con la que estás es apta para tener sexo contigo.
Da igual que sea un polvo de una noche, no tengas miedo a expresar lo que quieres y a poner límites .
Esto muchas veces lo veo en el miedo que existe a irse de una casa tras haber quedado a través de una app si el chico no te gusta, ya que la gente se queda por compromiso, pena o temor a causar un momento incómodo.
Puede que el otro chico haya cruzado la ciudad para ir a tu casa a tener sexo y al abrirle la puerta no era lo que esperabas, y entonces, por pena, decides seguir adelante y quitártelo del medio con sexo rápido.
Pero es probable que después te sientas mal, dolido, incómodo y sucio, y te preguntes por qué lo has hecho.
¿Qué compensa más? Para mí, creo que está claro, pasar dos minutos de incomodidad compensa más que tener una sensación de culpa y malestar durante días, con la posibilidad de asociar posteriormente el sexo a algo negativo y desagradable .
Por todo esto, la comunicación y negociación es clave, pero ya no solo con el otro, sino sobre todo contigo mismo (de ahí el siguiente punto).