7. Sexualidad y roles en el mundo gay
SEXUALIDAD Y ROLES EN EL MUNDO GAY
La sexualidad gay es un mundo aparte , llena de entresijos y particularidades que hay que comprender antes de sumergirse en ella.
Ojalá nos dieran muchas más explicaciones de las que nos dan, facilitaría mucho el no tener que aprenderlas a través de las aplicaciones o el porno.
Algunos adolescentes heteros nacen con la suerte de que sus padres les dan unas nociones básicas de sexualidad y de cómo funcionan las relaciones, pero, por desgracia, a nosotros esas nociones se nos quedan cortas .
Falta mucha información —que, por otro lado, nuestros padres no tienen—, y hay muchos aspectos que debemos aprender para entrar en el mundo gay y poder disfrutar de nuestra sexualidad con éxito .
Para empezar, hablar de roles sexuales dentro del mundo gay es mucho más que hablar de posiciones en la cama o de maneras de meterla .
Detrás de las palabras básicas que muchos conocemos (activo, pasivo o versátil) se esconde toda una construcción cultural que, aunque a algunos les pese y me critiquen por decirlo, ha marcado durante décadas la manera en la que los hombres gais se han relacionado , se han entendido entre ellos y, en muchos casos, se han juzgado.
En primer lugar, vamos a explicar los roles antes mencionados:
• Activo. Se refiere a la persona que en una relación sexual anal adopta el rol penetrativo.
• Pasivo. Quien recibe la penetración durante el sexo anal.
• Versátil. Persona que disfruta y se siente cómoda alternando entre ambos roles, dependiendo de la persona y del momento. También existe el pasivo versátil y el activo versátil, que son quienes disfrutan de ambos roles, aunque tienen una preferencia más clara por uno de los dos.
Por último, también me he encontrado un fenómeno curioso.
Algunos chicos son sexualmente versátiles en las relaciones de una noche, sin embargo, en el marco de una relación, solamente hay un rol por el que tienen preferencia.
Es decir, solo han tenido novios activos o solo han tenido novios pasivos.
He observado que esto se da con recurrencia, me parecía interesante mencionarlo.
STOP
Te pido que, antes de seguir leyendo, podamos tener diferencias de opinión y entender que no existen absolutos en estos asuntos, solo generalizaciones y aspectos en los que reflexionamos un poco más.
En mi caso, hablaré en conjunto desde mi experiencia clínica, personal e íntima, luego de haber cotejado el contenido de este capítulo con varios amigos y conocidos.
Por ello espero que nadie se ofenda ni se sienta estereotipado.
Más allá de la cama
La mayoría de los que llevamos un tiempo en el mundo gay sabemos, por desgracia, que el rol sexual va asociado culturalmente a una serie de actitudes y maneras de expresarse en la cama , a gustos más allá de la penetración e incluso a maneras de vestir o hablar, y tener más o menos pluma.
Un ejemplo de ello es ver a un chico «femenino» con un crop top y decir «Mira esa pasiva», o feminizar la pasividad y hablar del rol pasivo siempre en femenino.
Muchas veces, estos son estereotipos que nos vienen dados de haber interiorizado esas relaciones heredadas del patriarcado y el machismo entre «hombre» (macho, activo, fuerte, protector, masculino) y «mujer» (más sumisa, complaciente, cariñosa, sensible, frágil).
Todo esto no tiene por qué ser así. De hecho, hay mujeres protectoras, fuertes y con energía masculina, y viceversa; pero al no ser lo que la sociedad considera la norma, y si a eso le sumas el mito de que en una relación gay siempre hay un hombre y una mujer, puede que muchos hayamos interiorizado esos roles sociales hasta el punto de habérnoslo creído.
Ahora bien, la parte que a muchos nos gusta menos escuchar es que los estereotipos se crean a partir de una realidad existente , y mayormente es cierto que un rol puede ir asociado a ciertas características prototípicas .
La cuestión está en reflexionar si esto sería igual si no viviéramos en la sociedad que vivimos, es decir, si muchos niños gais no se vieran obligados a socializar más con mujeres que con hombres por ser el único lugar donde encuentran refugio, con lo que terminan adoptando lógicamente ciertas características (expresiones, movimientos, gestos) asociadas a ellas, que luego son etiquetadas.
¿Qué vino primero, el huevo o la gallina?
En mi caso, el 90 por ciento de las veces no tengo que preguntar el rol a un paciente o a un chico, para mí es evidente con hablar con él cinco minutos, y lo cierto es que me equivoco poquísimo.
¿Es una casualidad? Creo que no. Hay una energía asociada al rol, hay determinadas normas que se cumplen y hay muchos estereotipos que son totalmente visibles en solo cinco minutos de estar en una discoteca.
Luego, por supuesto, están los maravillosos versátiles, que pueden hacerlo todo y disfrutan del sexo de todas las formas posibles, sin etiquetas, estereotipos ni limitaciones. Ellos tienen una gran suerte.
No es raro que, al abrir una app, una de las primeras preguntas sea la del rol.
La razón es que, inevitablemente, si tienes un rol marcado o fijo, el hecho de que alguien lo comparta contigo es igual a no ser compatible sexualmente .
En mi caso, he pasado por eso, y al final uno tiene que ceder o hacer un «esfuerzo» constante por meterla sin ganas, con sus correspondientes gatillazos, o dejar que se la metan sintiendo dolor y nada de placer.
En ambos casos, salvo que la relación se abra y se busque un tercero, en consulta he visto que suele fracasar, ya que ninguno se siente satisfecho en un punto tan importante como es el sexo .
Los versátiles muchas veces no necesitan hacer esta pregunta o incluso la consideran fuera de lugar en una aplicación más «tranquila» como Tinder, ya que piensan que es muy directo.
Otros consideran que es indispensable que su pareja también sea versátil porque quieren disfrutar de ambos roles.
Si te es indiferente, esto es algo que no te preocupa de primeras, pero, si solo eres activo o pasivo, saber esto es la diferencia entre seguir perdiendo el tiempo o no.
Desde luego, no debes sentirte culpable por preguntar por el rol si para ti es algo que, por experiencias pasadas o incapacidad para ejercer un rol que no disfrutas, marca la diferencia, porque vas a ahorrarle tiempo al otro y tam bién a ti mismo .
Créeme, el amor puede mucho, pero no puede todo ; y si ya de por sí, al cabo de pocos años, las relaciones pierden pasión, deseo o atractivo, y el sexo se vuelve complicado, imagina si no te gusta el rol que estás ejerciendo .
Sé que para algunos es una tontería, que no cuesta nada cuando hay que ceder sentimientos o ejercer uno u otro rol; pero existen personas a las que la penetración anal no les llama de ninguna de las maneras ( rol side ), personas que sufren muchísimo cuando se la meten o tienen problemas de salud (por ejemplo, hemorroides) que la hacen imposible, y otras que no se sienten cómodas usando su pene o incluso no disfrutan de que otro las toque.
Estas personas existen, las veo a diario en consulta, y por eso es esencial saber el rol del otro, porque de ello depende que la relación funcione.
Aun así, en consulta me he encontrado muchas más relaciones de dos activos juntos (masculinidad compartida) que a dos chicos cien por cien pasivos en el marco de una pareja, en la que literalmente la atracción suele ser nula.
Esto se basa mucho en que, tanto para los activos como para los pasivos, la masculinidad suele ser lo atractivo .
A los activos no les importa tanto el rol del otro mientras que puedan disfrutar con un chico que les resulte atractivo.
Los pasivos, especialmente los que tienen mucha energía femenina, no se atraen entre sí; además se ponen motes como «amiga, hermana, tía o sister », lo que equivale a decir que son relaciones mucho más íntimas, pero desde otra perspectiva.
Por supuesto, hay pasivos muy masculinos y activos femeninos, hay relaciones entre dos pasivos y hay pasivos que se sienten locamente atraídos por la pluma , pero, si sales por el ambiente o estás en las aplicaciones, creo que entenderás perfectamente a lo que me refiero.
Con todo esto, podemos entender por qué, además de las dificultades que tenemos para encontrar chicos por la calle, esta es una dificultad añadida en cuanto a compatibilidad .
Ahora bien, por si esto no fuera complicado de por sí, existe una tendencia clara hacia la pasivofobia en el mundo gay, que hace que muchos chicos oculten, luchen o nieguen su rol.
Es un machismo homosexualizado, una manera de menospreciar al que recibe por ser asociado como más gay, más femenino, más sumiso y, en definitiva, menos hombre.
Esto no solo ocurre en el mundo gay, sino que además es de las primeras preguntas que muchos padres hacen a sus hijos al enterarse de su orientación.
«No te darán por el culo, ¿no?», o «¿No serás un muerdealmohadas?
». Es terrorífica la cantidad de veces que mis pacientes mienten a su familia para que «al menos» sientan que dentro de lo gay son más hombres.
Así, muchos heterocuriosos o gais en plena exploración niegan lo que realmente les produce curiosidad, forzándose a un rol que no les gusta ni les corresponde .
Muchos chicos que se autodenominan versátiles son realmente pasivos que, por culpa de la pasivofobia, crean una sensación generalizada de que versátil es igual a pasivo.
En tu caso, ¿has sido rechazado por un chico de primeras versátil tras enterarse de que eras pasivo?
Esto, en cambio, nunca pasa al revés. Si un chico te dice que es versátil y tú le dices que eres activo, rara vez te va a poner pegas, porque si solo fuese activo lo luciría con orgullo en su perfil (lo que equivale a decir que está bien visto) .