5. Estereotipos, estigmas y mitos en el mundo gay #5
También, en 2020, un estudio longitudinal realizado a tres mil niños en Países Bajos determinó que los niños criados por parejas del mismo sexo lograron mejores resultados escolares, incluso después de ajustar por nivel socioeconómico.
Asimismo, una revisión cuantitativa publicada en BMJ Global Health en 2023 concluyó que, aunque los resultados fuesen similares, los niños criados por familias homoparentales presentaban en ciertas áreas de ajuste psicológico, especialmente en etapas tempranas, un mejor desempeño, una mayor apertura hacia la diversidad y un menor estereotipado de género.
Así que, como verás, este mito tampoco es cierto.
Lo que un niño necesita es amor, estabilidad, cariño y un buen balance entre normas, estructura y amor.
La calidad del vínculo creado es mucho más relevante que la orientación sexual o el género del progenitor.
Decir y afirmar que los homosexuales no deberíamos tener una familia es negar nuestra humanidad básica , es afirmar que somos seres inferiores al resto y que no estamos capacitados para algo que es universal.
Una vez analizados todos estos mitos, y viendo lo que llevamos de libro, creo que podemos empezar a entender de dónde vienen la mayoría de los problemas a los que se enfrenta la comunidad gay.
Crecer con todas estas ideas y creencias no es esperanzador , más bien al revés, te da una sensación de que nada tiene sentido, de que te ha tocado una losa pesada y difícil en la vida.
Con esto, es natural que se desarrollen problemas de autoestima, ansiedad, depresión y conductas de escape.
¿Cómo habría sido nuestra vida y nuestra manera de vincularnos sin todas estas creencias e ideas machacándonos toda la vida?
NOTA DE AUTOCOMPASIÓN
No me habría formado como psicólogo si hubiese pensado que todos estos aspectos que vengo plasmando en el libro no pueden cambiar, o si hubiese creído que el trabajo analítico no ayuda a deshacerse de estos obstáculos y a tener una vida feliz.
He vivido muchos procesos de pacientes, muchos, y te aseguro que todo mejora, todo se va recolocando y el amor finalmente llega.
Podemos tener familias maravillosas, relaciones sanas y preciosas, y podemos vivir una vida tan normal como la de cualquier persona de nuestra familia en un entorno seguro.
Para terminar, me gustaría proponerte un ejercicio:
EJERCICIO
• Quiero que analices los mitos previos y les pongas una nota del uno al diez según la influencia que creas que han tenido en ti .
• A continuación, quiero que describas cómo ha afectado a tus decisiones o tu manera de vincularte y aceptarte a ti mismo y que lo dejes marchar por escrito.
A continuación encontrarás un pequeño párrafo a modo de ejemplo personal, para que veas por dónde va la cuestión, pero obviamente que cada uno puede adoptar su estilo; lo que importa es que lo confrontes con amor y con conocimiento.
De eso se trata, de interiorizarlo por escrito, de desprenderte y asimilarlo.
Querido mito que me hace tener miedo a construir una familia en el futuro: Sé que no he tenido muchos ejemplos sanos de familias como la que me gustaría formar, sé que quizá he escuchado muchos bulos alejados de la realidad, por lo que es normal que tenga miedo con lo difícil que ha sido mi vida en muchos sentidos.
Pero déjame decirte que hoy vengo a desmentirte.
No hay ninguna evidencia que demuestre que mi familia vaya a ser disfuncional o peor que las demás, tengo derecho a vivir mi vida como quiera y tengo la capacidad de dar amor y cuidado a otras personas, tanto o más que cualquier otro.
Quizá no lo he pasado bien con mi sexualidad, pero eso fue lo que me ha hecho desarrollar habilidades y hacer un trabajo de introspección, me ha hecho respetar más las diferencias y aprender lo que hubiese necesitado de niño.
Todas estas vivencias me han convertido en la persona que soy hoy, me han servido para ayudar a miles de personas en mi día a día, y te puedo asegurar que, por todo ello, mi hijo será tolerante, será como quiera ser, será valiente y no tendrá miedo a expresar cómo se siente respecto a nada en esta vida.
Adoptar no es un derecho de los padres, sean heteros o gais, es un derecho del niño a tener una familia que le brinde cuidado, protección y cariño, y, si estoy capacitado para hacerlo, seré tan merecedor o más que cualquier otra persona que lo desee.
Has tenido mucho poder sobre mí y no me culpo por ello; me faltaba información y fuerza, y, además, la sociedad me generó ese dolor.
Pero hoy, con cariño, autocompasión y fiereza te desafío y te digo que no volverás a controlar mis decisiones al respecto.
Y te puedo asegurar que si algún día decido no tener una familia será por otros motivos, pero nunca por pensar que mi sexualidad me incapacita en algún sentido.
Has visto ya un ejemplo de cómo hacerlo. Ahora te toca a ti con aquellos mitos que verdaderamente te causen dolor o problemas. Parece que no, pero escribir, sobre todo a mano, ayuda a interiorizar todo mucho mejor y más conscientemente, como si se procesase mejor en el cerebro.