Sobreviviendo en el mundo gay 5. Estereotipos, estigmas y mitos en el mundo gay #3
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5. Estereotipos, estigmas y mitos en el mundo gay #3

Dicho todo esto, puede que sea cierto que actualmente los gais tengamos de media más relaciones sexuales en un año que los heteros, pero cuando entiendes el contexto todo cambia (y, recuerda, el problema nunca es el sexo, sino la manera de tenerlo).

Cuando añades drogas ( chemsex ), o tienes relaciones sexuales a pelo (sin protección), sí se convierte en un problema.

Aun así, según lo que veo en mi consulta, los gais estamos bastante más informados sobre enfermedades y protección que los heteros, pues tenemos mucha cultura de salud sexual , esto es: test periódicos, uso de preservativo, acceso a la PrEP (profilaxis preexposición) y diálogo abierto sobre prevención.

Sobra decir que el hecho de que haya más diagnósticos en HSH (hombres que tienen sexo con hombres, según la nomenclatura médica), en algunos informes responde en parte a que este grupo se hace más pruebas que otros , por lo que se detectan más casos que en poblaciones en las que se testea menos.

Creo que en unos años (ya está aumentando la incidencia), este problema que los gais hemos tenido durante años va a salpicar a la salud sexual de todos de forma generalizada si no se toman medidas de prevención adecuadas.

Con esto quiero decir que la incidencia está aumentando exponencialmente en personas heterosexuales, y que hace falta extender al resto del mundo toda la concienciación e información que tenemos nosotros.

Porque las infecciones de transmisión sexual no entienden de género u orientación, nos afectan a todos por igual.

Mito 2: En la pareja hay uno que hace el rol de hombre y otro de mujer

Si es pasivo, seguro es la mujer de la relación.

Si la mete o no tiene pluma, es menos gay.

Ambas frases son reduccionistas y siguen modelos heteropatriarcales.

¿De dónde viene este mito?

Por un lado, este mito viene de la herencia machista, en la que lo femenino se considera inferior , asignando un rol de dominancia en el «activo» y un rol de sumisión en el «pasivo».

También, durante años, hemos visto representaciones caricaturizadas de los gais en televisión, personajes con gestos exagerados o estereotipos muy marcados, por lo cual lo visible fue lo que la sociedad acabó considerando la norma. Y no lo es.

Personalmente, me parece muy simplista no saber salir de los roles heterosexuales y no entender que el mundo gay se rige por sus propios principios . No hay que buscar una equivalencia heterosexual para poder comprender el mundo, hay que mirarlo de otra forma.

¿Por qué es falso este mito?

La expresión de los roles de género no tiene nada que ver con la orientación sexual ,no necesariamente afecta a su rol ni lo determina.

Sí es cierto que muchos gais han asumido esos papeles tras haberse criado en una sociedad hetero y han reproducido dinámicas específicas , pero también hay muchos otros que se alejan de esa realidad.

Para mi gusto, este mito no solo encasilla y nos limita, sino que también nos divide .

Dentro del propio mundo gay, he visto muchas veces ese rechazo hacia quienes no cumplen con ciertas expectativas de masculinidad o feminidad, reproduciendo los mismos prejuicios que vienen del machismo exterior, con frases como «Qué activo vas a ser tú con esa voz de pasivo», etc.

Una cosa es hacer bromas entre nosotros y otra es creerse esas bromas y acabar actuando de acuerdo con ellas.

Mito 3: Los gais siempre tienen buen gusto para la moda o la decoración

Me encantaría tener un amigo gay para irnos de compras.

Es gay, seguro que te asesora bien.

¿De dónde viene este mito?

Este mito me enfada bastante. Lo he titulado así por poner un ejemplo común, pero realmente hay muchos, demasiados, estereotipos asociados. Siento que muchas veces, especialmente algunas mujeres, nos tratan (sin mala intención) como complementos o accesorios .

El hecho de decir «Quiero un amigo gay» es básicamente asumir que todos los gais somos como muñecas, es decir, accesorios que cumplimos una función idéntica y aportamos todo lo que la sociedad ha dicho que debemos aportar.

Es como si se esperase que cumplamos un rol y tuviéramos que estar cómodos haciendo ciertas cosas y, si no nos gustan, somos mirados como chicos raros o incluso hasta se cuela la decepción.

Es, en definitiva, una decepción constante : primero es el padre decepcionado porque a su hijo «no le gusta el fútbol» y luego la amiga decepcionada porque eres el gay que estaba esperando, pero «no le gusta la moda». ¿Ves lo terrible que es?

Por eso, muchas veces hablo de la importancia de la socialización entre iguales. Además de tener amigos heteros, a veces es necesario compartir vivencias, sensaciones y opiniones con gente igual a ti para poder reflexionar.

E n parte, este mito viene también de la representación en los medios de comunicación, el cine, las series, etc.

Históricamente, las profesiones artísticas o creativas han sido espacios más abiertos a la diversidad sexual, ya que existe una búsqueda de romper con el statu quo y explorar nuevas formas de expresión, lo cual da lugar a lo diferente.

De ahí surge también el estereotipo de que los hombres gais tenemos una sensibilidad especial; pero quizá la clave está en no encajar en moldes específicos de la sociedad ni en esa rigidez típica de los roles masculinos, lo cual nos ha permitido alejarnos un poco y tener un espacio extra para explorar diversos aspectos de nuestra personalidad , y eso da lugar a un lado más creativo.

Esto se parece un poco a qué vino primero, ¿el huevo o la gallina?

Quizá, todos esos heteros que por miedo no se permiten salir de sus roles estereotípicos podrían desarrollar ese lado artístico si se lo permitieran.

¿Por qué es falso este mito?

Es falso porque es una generalización, y ya hemos dicho que los gais somos tan variados como los heteros.

La orientación sexual puede ir asociada a veces a una serie de cosas que se repi ten, pero no determina nuestros gustos ni aficiones, ni mucho menos las habilidades profesionales.

El hecho de que haya muchos gais a los que no nos gusta el fútbol no implica que a todos los gais se les dé mal el fútbol o no les guste.

De hecho, la estética, el arte y la creatividad son rasgos universales, y hay heterosexuales que son increíblemente creativos y gais que no lo son, y viceversa.

Si rompemos con estos tópicos, permitiremos que cada uno se identifique con lo que quiera, independientemente de lo que espera la sociedad.

Por último, he observado también que los chicos que tienen gustos asociados a lo típicamente masculino, al no ser estigmatizados y señalados desde pequeños, pueden tardar más en plan tearse ciertos aspectos de su sexualidad y salir algo más tarde del armario.

En cambio, hay quienes no tienen más remedio por ser llamados gais desde que tienen uso de razón, lo cual los obliga a reflexionar sobre si realmente lo son o no .

De hecho, muchos no son gais, simplemente son heteros con gustos distintos.

Mito 4: Si eres gay, te gusta cualquier hombre

¿Eres gay? ¿Te gusto?

¡Cuidado! Si es gay, puede que te toque el culo.

Este mito absurdo, especialmente popular entre hombres hetero, presume de que por el hecho de ser gay te va a gustar cualquier hombre.

En este caso, al ser un libro dirigido a un público gay, no me extenderé mucho en algo tan obvio, pero, por si hay algún familiar leyéndolo, quiero comentarlo brevemente.

¿De dónde viene este mito?

Falta de educación sexual, así de simple.

Confundir la orientación con el interés , creer que por ser gay nuestra mente no va a funcionar como la de otras personas es absurdo.

Con una simple pregunta (por ejemplo, «¿A ti te gustan todas las mujeres?

»), la gente suele entrar en razón, pero creo que es algo tan obvio que ni siquiera debería hacer falta formularla.

El problema de esto es que, cuando en el colegio descubren que un chico es gay, nadie quiere compartir vestuario con él, le hacen bromas y comentarios horribles, y muchos chicos sufren demasiado por ello.

También creo que hay una parte de ego masculino en pensar que eres irresistible solo por el hecho de ser un hombre.

¿Hace falta aclarar por qué es falso este mito?

La atracción depende de la química, la conexión, las preferencias físicas y emocionales…

, pero sobre todo de que la otra persona sea mínimamente de tu tipo.

Por culpa de este mito y de la masculinidad frágil, existe el miedo a dar abrazos o ser próximo con un chico gay, por si esto se malinterpreta de alguna forma.

Por todo esto, este estereotipo me parece especialmente dañino, porque convierte la orientación sexual en un motivo de sospecha o incomodidad, y eso crea barreras invisibles entre los hombres .

Y, si se crean barreras, la convivencia se verá afectada, lo cual traerá como consecuencia el que algunos hombres se distancien sin motivo, y que en entornos laborales o deportivos se produzcan exclusiones.

Mito 5: Ser gay es una fase, se elige, o es un estilo de vida. Ser gay es antinatural

Eres joven y estás perdido, ya se te pasará.

¿Quién te ha lavado el cerebro? Ser gay es una moda.

He oído muchas veces la frase «No creo en el estilo de vida LGTBQ», como si esto fuese una religión.

Ser gay no es un estilo de vida ni algo que se elige , no nos dan una tablet al cumplir catorce años en la que nos salen opciones sobre nuestra orientación sexual, y elegimos esta.

¿Quién va a elegir complicarse la vida así y sufrir todo lo que sufrimos?

¿De dónde viene este mito?

Este mito viene en parte del desconocimiento científico, de no entender cómo funciona la orientación sexual.

Hay centenares de especies animales con comportamientos y relaciones homosexuales , como los pingüinos, los leones o las ballenas en la naturaleza. ¿Son ellos antinaturales entonces?