4. Vinculación gay e influencia del porno #3
En este libro mi intención no es hacer diagnósticos ni darte un resultado, sino que reflexiones y llegues a tus propias conclusiones, buscando ayuda si crees que la necesitas.
Como este es un libro de vinculación gay, quiero hablar también de cómo esta adicción al porno puede afectar a la pareja del adicto.
Alejandro Villena, en su ya nombrado libro ¿POR qué NO?
, menciona un fenómeno llamado betrayed trauma o «trauma por traición», relacionado con el uso problemático de la pornografía en la pareja.
Este fenómeno, según Villena, hace referencia al «conjunto de síntomas que se producen en las personas que descubren de forma repentina que sus parejas son adictas a la pornografía, produciendo sensación de engaño, traición e infidelidad, con características similares al estrés postraumático».
En consulta, muchos pacientes me han trasladado la sensación de sentirse insuficientes tras este descubrimiento, lo cual les produce un deterioro en la autoestima y numerosas inseguridades corporales.
¿Y si no le satisfago? ¿Y si mi cuerpo no le gusta?
Si le gustan como a ese actor, ¿qué hace conmigo?
¿Y si mi pene es pequeño e insuficiente para él?
Todo esto provoca en la persona una sensación de ansiedad y malestar que dificulta la conexión y la intimidad con su pareja.
En muchos casos, la persona deja a su pareja por sentir que la relación no tiene sentido , con los posteriores sentimientos de abandono, soledad, frustración, tristeza y vergüenza.
Es muy complicado de gestionar el hecho de que tu pareja busque en otro lugar, irreal y a través de una pantalla, cosas que sientes que «deberías darle tú».
Esto se intensifica mucho más cuando la pareja adicta nos rechaza continuamente y no quiere tener relaciones sexuales cuando la buscamos, ya que confirma que el problema somos nosotros y no su falta de ganas.
Pero, según hemos visto anteriormente en este mismo capítulo, esto no es así, todo lo cual hace mella en la manera de vincularnos.
Es importante plantearse cómo nos relacionamos con el porno y cómo este afecta a nuestros vínculos.
Muchos chicos llegan a su primer encuentro sexual no ya como novatos experimentando, sino como actores que representan un papel calcado de una escena que han visto centenares de veces en su ordenador.
Se comportan como creen que se espera que se comporten y actúan de una manera forzada pensando que ese es el rol que hay que desempeñar para complacer.
Por lo general, llegamos al encuentro sexual con ideas fijas sobre qué posición tendremos, cuánto durará, cómo debe reaccionar el otro y hasta qué sonidos hay que emitir.
El problema es que, cuando el encuentro real se sale de ese guion, podemos sentir inseguridad, ansiedad de rendimiento o incluso desconexión emocional, o sentir que lo estamos haciendo fatal y que el otro nos va a rechazar.
Es fuerte, pero ahora los jóvenes sienten que deben rendir y tener una buena experiencia en su primera vez. ¿Cómo puede ser eso posible?
Cuando dos miembros de una pareja que tienen el mismo problema se conocen, esa relación no se genera desde la verdad ni la realidad, es una intimidad falsa construida por dos sujetos interpretando una coreografía y unos roles que no les pertenecen.
Como te puedes imaginar, esto puede crear relaciones muy intensas sexualmente, pero poco sólidas en lo afectivo, porque el vínculo se construye alrededor de una química explosiva y pasional, pero sin compatibilidad real desde un punto de vista emocional o afectivo.
COLLEJA CURATIVA
Muchas veces, nuestra homofobia interiorizada y nuestros prejuicios (heredados de la sociedad) nos hacen juzgar a otros chicos por su promiscuidad y su facilidad para tener múltiples parejas sexuales, pero esas mismas personas que juzgan consumen porno de forma constante y sin descanso.
¿Qué es mejor? ¿Es acaso más merecedor de amor o respeto por hacerlo desde casa?
La realidad es que el sexo con precaución y cabeza no tiene absolutamente nada de malo para el cuerpo, mientras que el porno sí.
Masturbarse y conocer el propio cuerpo es maravilloso, pero cuidado con quedarse anclado en una pantalla o en la soledad de la habitación, con tu mente como el principal motor, y olvidarte del contacto real.
• Cuestiónate todo. Desde lo que te han enseñado en casa, el colegio y tus amigos hasta aquello que has asumido como propio y no sabes de dónde viene.
Si en tu casa gritaban y eso era lo normal, para ti que te griten nunca será una bandera roja o red flag , más bien será el pan de cada día.
Plantéate quién eres, qué quieres y por qué no quieres tal o cual cosa.
No es lo mismo rechazar tener sexo con desconocidos una noche, porque no te sientes cómodo ni disfrutas sin tener conexión con el otro (está genial y es lícito), que rechazarlo porque la culpa y el sentimiento de suciedad te invaden, porque una voz te dice «Esto está mal, te vas a convertir en un maricón promiscuo, como dijeron tus padres».
Mucho de lo que no hacemos o no nos permitimos hacer viene dado por toda esa carga de conciencia y de juicio negativo que se ha atribuido a las relaciones.
• Diferencia entre un «tío bueno» y un «tío que está bueno».
Utilizo el humor, pero entiéndeme. No todos los chicos guapos son adecuados para construir un vínculo sano ni compatibilizan contigo.
Entiendo que hayas aprendido a vincularte desde el sexo, ya te he explicado de dónde viene esto, pero ese aprendizaje puede hacer que prioricemos mucho el físico de las personas a la hora de construir una relación, lo cual a la larga, cuando la pasión se termina, lleva a muchas infidelidades y dolor.
¿Cuántos gais conoces obsesionados con su físico, que tienen parejas con las que no tienen nada de nada en común?
Repito, no estamos para juzgar, estamos para entender que todo esto parte de una herida.
• Comunica tus deseos y tus límites desde el principio.
Quizá no sabes lo que quieres o no te has ni permitido tomarte tu tiempo para entender lo que te conviene.
En ese caso, aparte de recomendarte mi libro Tu camino hacia el amor , te recomiendo ir a terapia y hacer un trabajo de introspección.
¿Qué tipo de chico te conviene? ¿Cuál es tu lenguaje del amor?
¿Qué necesitas sentir para estar en paz con alguien?
¿Cuál es tu estilo de apego y cómo influye eso en la compatibilidad con el otro?
¿Cuál es la diferencia entre comunicar un límite y PONER un límite?
No es lo mismo decirle a alguien que no te gustaría tener un novio que tontee con otros a decirle que es libre de hacer lo que quiera, pero que, si en algún momento ves un comportamiento de ese tipo, la relación se termina.
• Basta de ver porno y replicar sus guiones. Si de verdad te permites explorar lo que te gusta y te excita, en la soledad de tu cuarto, con tu mente o tu pareja, vas a descubrir tu cuerpo fuera de todas esas fantasíase influencia.
• Busca referentes reales. Busca personas que te aporten un tipo de relación como la que te gustaría tener en un futuro; analízalas, pídeles consejos o claves y aprende de lo sano. Es difícil, pero se puede, hay muchas relaciones preciosas en el mundo gay, cada día más, de hecho.
Las primeras relaciones son, al fin y al cabo, como el borrador de un libro, llenas de tachones, inseguridad, arrepentimiento y duda.
Poco a poco, en cada lectura y revisión vamos aprendiendo y aclarando qué forma le queremos dar y qué debemos quitar .
Recuerda que por muy profundas que sean estas heridas o muy afectados que estemos, el borrador no define lo que es el libro que finalmente saldrá publicado.
Hasta que no decidamos que es de determinada manera, podemos cambiar cosas.
Ese es, querido mío, el motivo de este libro, y también el de entender que el contexto en el que crecimos, las diferencias en la forma en que nos vinculamos en el mundo gay y la influencia que tuvo el porno no es un ejercicio para culparnos, sino para darnos poder : para elegir con más sabiduría y madurez, para desaprender, para aumentar el conocimiento, para construir relaciones que no sean una repetición automática de lo que ya conocemos y hemos vivido.
Yo no sé tú, pero, en mi caso, quiero que el siguiente capítulo de mi libro vital tenga más guiones honestos, más palabras bonitas, más historias de intimidad y conexión, más felicidad y realidad .
No quiero escribir mi vida pensando en cumplir las expectativas de nadie, sino pensando en cumplir las mías.
Porque mis primeras relaciones me enseñaron cómo era amar con lo que «sabía entonces», pero las siguientes pueden enseñarme cómo es amar con todo lo que he aprendido «desde entonces».
No dejes que tus heridas y errores de tu borrador se conviertan en protagonistas invisibles del libro de tu vida. Estás a tiempo de cambiar tu historia.