1. Descubre quién eres #3
En los casos en los que se descubre o acepta la sexualidad en la edad adulta, a menudo existe una etapa de florecimiento o actividad que llega a ser excesiva, en la que la persona hace todo lo que siempre quiso y no pudo, y vive muchos excesos según lo considerado «normal» para su edad .
En esta etapa de descubrimiento es normal que el adulto reconstruya muchos de sus vínculos y sus amigos pasen a ser hombres en su misma situación , personas en un momento vital similar y con las que pueda identificarse y descubrir grupos de iguales.
En este sentido, es habitual ver que las amistades de siempre acaban por llevar un ritmo de vida diferente, ya que por parte del adulto que está atravesando dicha etapa existe una necesidad de buscar gente que comprenda y sienta como él, con la que poder vivir esas experiencias que necesita, y que antes no había podido vivir .
Muchas veces, las amistades de siempre no entienden este cambio o proceso y se sienten desplazadas, creen que la persona está viviendo situaciones que no le tocan a su edad, y lo tachan de infantil o dicen que «Ha perdido el norte» .
Es un proceso bastante duro porque la persona se siente perdida entre quien quiere ser, quien debería ser y quien era.
Solo para finalizar este apartado, quiero resaltar que en los sectores de la sociedad más tradicionales he observado una presión enorme por construir la vida amorosa en tiempo récord para no sentir ese desfase frente al entorno , como una sensación de recuperar el tiempo perdido tomando decisiones rápidas y apresuradas sin pensar demasiado.
Quiero que entiendas que este descubrimiento y esta acep tación de la sexualidad tardía puede ser como un RENA CER para el adulto gay y, como tal, tiene que recolocar y replantearse toda su vida, lo cual puede llevarlo a una crisis existencial abismal.
Como conclusión, creo que podemos sacar dos puntos clave:
• Descubrirse NUNCA es un proceso lineal , puede hacerse a los catorce o a los cincuenta años, no hay un momento ni etapa correcta, lo que sí está claro es que las experiencias vividas pueden cambiar, pero el núcleo es similar, casi todos sufrimos de una u otra forma.
Lo importante no es cuándo lo hagas, sino el cómo lo hagas, y la manera de tratarte y cuidarte en el proceso.
Elegir gente que te quiera y apoye es crucial.
He visto chicos de treinta y cinco años avanzar más rápido en menos tiempo que personas que se aceptaron a los veinte y aún siguen sin integrarlo en su vida ni tratarlo con naturalidad.
• Aceptarse NUNCA es el final del viaje , por suerte y por desgracia queda mucho por vivir y hay desafíos que van a ir siempre de la mano del hombre gay.
Y digo por desgracia porque sería ideal que nunca más tuviéramos que salir del armario o vivir rechazo, pero la realidad no es así.
Sin embargo, y aquí viene la «suerte», mi experiencia me dice que el hombre gay cada vez es más resiliente y cuenta con más apoyos de calidad alrededor, por lo que la vida pasa a ser mucho más fácil y todas estas situaciones se llevan mejor.
Con todo lo expuesto en este capítulo podemos entender la importancia de este libro, pero, sobre todo, podemos entender la imperiosa necesidad de colocar estos eventos de forma ordenada en la cabeza para poder ofrecer y recibir el amor que merecemos y que nuestros homólogos (o hermanos) gais merecen .
Muchas veces, con toda esta mochila cargada de piedras acabamos por ir tambaleándonos, metafóricamente, hacia otro hombre con una mochila con igual o más carga que la nuestra.
Pero, al final, ambos acumulamos demasiado y todo cae por su propio peso, lo cual hace que las relaciones gais se vean como fugaces y frágiles, cuando no estamos viendo los motivos que hay detrás.
EJERCICIO
A continuación, a modo de cierre de este capítulo, te dejo unas cuantas preguntas para reflexionar, que pueden ayudarte a colocar muchas cosas removidas. Es normal que te sientas sensible o reflexivo, pero considero que son preguntas necesarias:
1. ¿Cuándo te sentiste diferente por primera vez? ¿Recuerdas alguna situación concreta?
2. ¿Cuándo fue la primera vez que te censuraron o te hicieron sentir mal por quién eres?
3. ¿Qué mensajes, explícitos o implícitos, recibías sobre los homosexuales por parte de tu entorno?
4. ¿Has tenido alguna vez asco, miedo, vergüenza o rechazo hacia ti mismo por sentir lo que sentías?
5. ¿Qué partes de ti has ocultado por encajar?
6. Si pudieras elegir cambiar, ¿elegirías ser heterosexual? (Te repetiré esta pregunta al final del libro).
7. ¿Cómo gestionas el miedo al rechazo? ¿Eres libre para ser tú o actúas de cara a los demás?
8. ¿Qué heridas sientes que sigues arrastrando de tu infancia y adolescencia?
9. ¿Cuándo empezaste a aceptarte, si es que ya lo has hecho?
10. ¿Te has sentido solo? ¿Te sigues sintiendo solo?
11. ¿Tienes creencias negativas interiorizadas sobre los gais y el sexo?
12. ¿Qué le dirías a ese niño o adolescente que fuiste?
13. ¿Qué te enorgullece de tu camino hasta aquí?
14. ¿Te gusta quién eres?
15. ¿Serías quién eres sin todo lo que te has visto obligado a vivir como chico gay?
16. ¿Qué significa para ti ser gay hoy en día?
17. ¿Cuál es el primer paso que puedes dar hoy para abrazarte un poquito más?