Si tú supieras 2. Un novio, un abandono hermanil bueno y una elección chocante
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2. Un novio, un abandono hermanil bueno y una elección chocante

Un novio, un abandono hermanil bueno y una elección chocante

Izan

—¿Ya habéis decidido a dónde vais este año? Ya sabéis que me encantaría apuntarme, como siempre, pero... en esta ocasión tengo otras prioridades. Es que...

—Es que, ahora que tienes novio, prefieres quedarte con él antes que venirte con nosotros —interrumpo a Gisela, que acaba de tirarse en el sofá en peso muerto.

—Hombre, pues sí.

—Yo también lo haría, hermanita. Está claro que poner en un lado de la balanza a un tío que te mata a polvos y en el otro a nosotros, que te matamos de aburrimiento, no es justo —digo mientras simulo ese desequilibrio con las manos, como si fueran los platillos de una balanza.

No hay que ser muy listo para saber cuál es el más alto.

—No me matáis de aburrimiento, idiota. Pero...

—Pero los inicios son muy bonitos y vomitáis unicornios mientras os decís que os queréis mirándoos a los ojos. Lo entendemos —vuelve a hablar Marc, que está a mi lado, mientras su hermana nos asesina con la mirada.

—Dejad de decir chorradas y contadme qué tenéis pensado hacer este año. La verdad, teniendo en cuenta los viajes anteriores, lo tenéis complicado para superarlos.

—Ya sabes que delego en tu hermano eso de mirar y organizar. A mí me vale todo —admito.

—No, si persona más vaga que tú no la he visto en mi vida —me contesta Gisela—. Ya de pequeño siempre nos dejabas a nosotros las decisiones importantes.

—Es que siempre me ha costado decidirme entre el Mikolápiz y el Drácula —suelto riéndome.

—Mira que eres tonto —dice dándome por perdido.

—Parad, insensatos. Sí lo he tenido complicado, pero ya sabéis que a mí no se me resiste nada.

Hemos ido a Australia, hemos estado en la Gran Manzana, nos hemos hecho varios cruceros, en Tailandia nos lo pasamos fenomenal.

.. Islandia también la disfrutamos un montón.

.. —divaga Marc mientras enumera varios lugares que hemos tenido la suerte de visitar.

—Que sí, que ya sabemos que nos conocemos medio planeta. Desembucha, que quiero que me pongáis los dientes largos —lo interrumpe Gi.

—¡Nos vamos de viaje por Europa en Interrail! —exclama Marc todo eufórico.

—Joder, esto sí que no me lo esperaba —pronuncia ella mirándome con los ojos muy abiertos. Sabe que esto no se me habría pasado jamás por la cabeza.

—Pues nada..., ya me dirás qué tengo que pagarte cuando lo tengas todo listo. ¡Europa, allá vamos! —grito intentando empaparme de su entusiasmo.